Limpiando mi bandeja de entrada me he encontrado con un mensaje de Catherine Bargen. Catherine era voluntaria en la Cinemateca cuando entré en 2005. Poco a poco se fue enfocando en el tema de Restorative Justice, su ocupación y vocación, hasta que muy a mi pesar desapareció de mi vida. Es una de esas personas capaces de inspirar, escuchar, compartir. El mensaje recién recuperado de las tripas de gmail tiene un enlace a un video que quizás a alguien le interese (en inglés) sobre las preguntas de un grupo de personas de distintos lugares del mundo. Mi favorita es la de los mosquitos. Catherine sale en torno al minuto 2.15 y 4.25.
Nota al pie: se aceptan vuestras preguntas en la zona de comentarios :o)
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22 mar 2010
10 nov 2009
Historia de un día sin fin
Por alguna razón inexplicable, hay días que simplemente no funcionan. Te levantas, desayunas, te pones delante del ordenador con una larga lista de cosas por hacer delante. Larga no, muy larga. Tan larga, que nada más mirarla da vértigo. Cosas que hacer antes de empezar una nueva etapa de tu vida, parte 5 del año 2009 comenzando en 4 días, 12 horas y 33 minutos. Próxima estación temporal: Granada. Son las 8 de la mañana y ya la única solución que se te ocurre es comerte las letras del teclado empezando por "delete".
Dos horas después, la lista sigue igual. Decides abrir el libro que te estás leyendo para por lo menos avanzar algo. Título del capítulo: "les entrepreneurs migrants chinois au Sénégal". Diez segundos más tarde tus ojos empiezan a bizquear del aburrimiento.
Dos horas después, es la hora de comer. Masticas un trozo de pizza fría sin ganas mirando por la ventana. Toc, toc, toc. Llueve. Hace más de una semana que no ves el sol. Empiezas a considerar la posibilidad de reencarnarte en vida en una planta, a ser posible un cactus con muchos pinchos que viva en un desierto donde todos los días hace sol. Toc, toc, toc. Ríos de agua cruzan la ciudad. Alegría de vivir.
Dos horas más tarde te das cuenta de que llevas 10 minutos mirando la pantalla del ordenador sin leer nada. Sigues en pijama.
Dos horas más tarde te congratulas al confirmar que sólo quedan dos horas para la cena. Menos mal. La lista de cosas por hacer es aún más larga. No has tachado ni una sola cosa, maldita sea. Sopesas la opción de salir a la calle, pero apenas puedes ver el edificio de enfrente en medio de la lluvia, así que decides que no merece la pena. La vida de los inmigrantes chinos en Dakar, sin ánimo de ofender, te la trae al pairo.
Empiezas a preparar la maleta para volverte a España.
Dos horas más tarde tratas de desincrustarte el pijama para ir a cenar con unos amigos. Si alguien te pregunta qué tal el día intentarás no morderle la yugular -- aunque quizás no puedas evitarlo.
En resumen: un día perdido en medio de la lluvia, las lecturas intrascendentes y un humor de perros. Largo, insustancial e irritante. Puaj. Quién fuera gata doméstica para vivir durmiendo.
Dos horas después, la lista sigue igual. Decides abrir el libro que te estás leyendo para por lo menos avanzar algo. Título del capítulo: "les entrepreneurs migrants chinois au Sénégal". Diez segundos más tarde tus ojos empiezan a bizquear del aburrimiento.
Dos horas después, es la hora de comer. Masticas un trozo de pizza fría sin ganas mirando por la ventana. Toc, toc, toc. Llueve. Hace más de una semana que no ves el sol. Empiezas a considerar la posibilidad de reencarnarte en vida en una planta, a ser posible un cactus con muchos pinchos que viva en un desierto donde todos los días hace sol. Toc, toc, toc. Ríos de agua cruzan la ciudad. Alegría de vivir.
Dos horas más tarde te das cuenta de que llevas 10 minutos mirando la pantalla del ordenador sin leer nada. Sigues en pijama.
Dos horas más tarde te congratulas al confirmar que sólo quedan dos horas para la cena. Menos mal. La lista de cosas por hacer es aún más larga. No has tachado ni una sola cosa, maldita sea. Sopesas la opción de salir a la calle, pero apenas puedes ver el edificio de enfrente en medio de la lluvia, así que decides que no merece la pena. La vida de los inmigrantes chinos en Dakar, sin ánimo de ofender, te la trae al pairo.
Empiezas a preparar la maleta para volverte a España.
Dos horas más tarde tratas de desincrustarte el pijama para ir a cenar con unos amigos. Si alguien te pregunta qué tal el día intentarás no morderle la yugular -- aunque quizás no puedas evitarlo.
En resumen: un día perdido en medio de la lluvia, las lecturas intrascendentes y un humor de perros. Largo, insustancial e irritante. Puaj. Quién fuera gata doméstica para vivir durmiendo.
1 nov 2009
Nosferatu y la Orquesta Sinfónica de Vancouver dan el cante en Halloween
Ahora que vivimos en el centro y no donde a Cristo se le saltó el cordón de la alpargata tenemos mil y una opciones de entretenimiento que estamos aprovechando bien. Por ejemplo, ayer fue Halloween, y la Orquesta Sinfónica de Vancouver decidió ponerle música a Nosferatu, una peli de 1922. El evento tuvo lugar en un lugar inigualable: el teatro Orpheum de Vancouver, que algunos conocereis sin saberlo porque allí se han rodado muchas escenas de pelis y series de televisión famosas. En la entrada se pedía explícitamente a los espectadores que acudieran vestidos de vampiros. Je, je, je ... ¡a la orden!

Nosferatu es una de esas películas de culto, digna competidora de Metrópolis en popularidad de largometrajes mudos. Las dos pertenecen a la época en la que aún se estaba experimentando con la comercialización de películas con sonido. Mediante una mezcla de actuación exagerada (más "teatral" que la que solemos considerar apropiada para cine hoy en día), breves textos proyectados en la pantalla, y una banda sonora muy expresiva y en vivo, se trataba de contar una historia a veces compleja. Es increíble lo que se consigue, a pesar de las limitaciones técnicas. Hoy estamos acostumbrados a que las películas (sobre todo las de terror) tengan miles de efectos especiales. ¿Pero qué haces cuando lo único que tienes es la cámara y los actores? Pues ... lo mismo que cuando no consigues los permisos para usar el nombre comercial de la novela en la que te basas para desarrollar el guión: malabarismos. El Conde Drácula se llama Orlok, y en lugar de desvancerse lentamente al salir el sol, los vampiros desaparecen de un fotograma al siguiente dejando un leve rastro en el aire. Otro requisito imprescindible es buscarte un actor que necesite poco maquillaje. Le ruego me perdone, Max Schreck, pero era usted muy feo.
Max con el corazón partío, imagen tomada de aquí.
Los cines, cuando recibían la cinta, recibían también la composición musical. La de ayer, a mi saber, era original, y estupenda. Se fundía tan bien con la peli que a ratos había que recordarse que delante había una orquesta. Y qué orquesta. No sólo tocaban bien, sino que además iban todos vestidos de cazavampiros, sapos, zombies ...
En resumen, un show estupendo y perfecto para una noche de miedo. Si Nosferatu pasa cerca, ¡no os lo perdáis!

Nosferatu es una de esas películas de culto, digna competidora de Metrópolis en popularidad de largometrajes mudos. Las dos pertenecen a la época en la que aún se estaba experimentando con la comercialización de películas con sonido. Mediante una mezcla de actuación exagerada (más "teatral" que la que solemos considerar apropiada para cine hoy en día), breves textos proyectados en la pantalla, y una banda sonora muy expresiva y en vivo, se trataba de contar una historia a veces compleja. Es increíble lo que se consigue, a pesar de las limitaciones técnicas. Hoy estamos acostumbrados a que las películas (sobre todo las de terror) tengan miles de efectos especiales. ¿Pero qué haces cuando lo único que tienes es la cámara y los actores? Pues ... lo mismo que cuando no consigues los permisos para usar el nombre comercial de la novela en la que te basas para desarrollar el guión: malabarismos. El Conde Drácula se llama Orlok, y en lugar de desvancerse lentamente al salir el sol, los vampiros desaparecen de un fotograma al siguiente dejando un leve rastro en el aire. Otro requisito imprescindible es buscarte un actor que necesite poco maquillaje. Le ruego me perdone, Max Schreck, pero era usted muy feo.
Max con el corazón partío, imagen tomada de aquí.Los cines, cuando recibían la cinta, recibían también la composición musical. La de ayer, a mi saber, era original, y estupenda. Se fundía tan bien con la peli que a ratos había que recordarse que delante había una orquesta. Y qué orquesta. No sólo tocaban bien, sino que además iban todos vestidos de cazavampiros, sapos, zombies ...
En resumen, un show estupendo y perfecto para una noche de miedo. Si Nosferatu pasa cerca, ¡no os lo perdáis!
10 oct 2009
Soundtrack for a Revolution (2009)
Hace poco más de un año, el 4 de Noviembre, asistía incrédula (como much@s) a la elección de Barack Obama desde un bar de Portland, Oregon. Yo creo que no fuimos pocos los que pensamos ese día con tristeza que el hombre no iba a durar mucho, porque había demasiadas expectativas, demasiados rencores, demasiadas preguntas sin responder. Era como si la historia de repente hubiera dado un salto al vacío. Nadie sabía con certeza a dónde iba a llegar todo aquello. El otro día, mientras esperaba en la cola para entrar a Soundtrack for a Revolution, leía un artículo sobre el flamante premio que le han dado al Señor Presidente de los EEUU. Quizás a veces estemos preparados para más de lo que nos creemos capaces. Eso pensaba antes y eso pensé después de ver esta peli.
Hay muchos documentales sobre el Civil Rights Movement en los Estados Unidos durante los años 60, pero que yo sepa sólo hay uno que siga su evolución a través de la música que lo inspiró y lo mantuvo vivo. Se trata de poco menos de una hora y media de documentos (fotos, música y película) de los años 60, entrevistas con algunas de las personas del entorno de ML King, y grabaciones de estudio de canciones antiguas cantadas por artistas como John Legend, Wyclef Jean, The Roots, Joss Stone (qué voz!), The Blind Boys of Alabama, Mary Mary, Richie Havens y Anthony Hamilton. Una combinación que hace de la peli una cita obligada para aficionados a la historia de los EEUU, fans de la música negra y amantes del género documental.
La imagen de Obama en el monumento a Lincoln Memorial, Washington DC, cierra este largometraje. Es la prueba de que, como dicen los protagonistas del documental, se puede matar al soñador, pero jamás al sueño.
Y de propina, el clásico Son of a Preacher Man, con Joss Stone.
Hay muchos documentales sobre el Civil Rights Movement en los Estados Unidos durante los años 60, pero que yo sepa sólo hay uno que siga su evolución a través de la música que lo inspiró y lo mantuvo vivo. Se trata de poco menos de una hora y media de documentos (fotos, música y película) de los años 60, entrevistas con algunas de las personas del entorno de ML King, y grabaciones de estudio de canciones antiguas cantadas por artistas como John Legend, Wyclef Jean, The Roots, Joss Stone (qué voz!), The Blind Boys of Alabama, Mary Mary, Richie Havens y Anthony Hamilton. Una combinación que hace de la peli una cita obligada para aficionados a la historia de los EEUU, fans de la música negra y amantes del género documental.
La imagen de Obama en el monumento a Lincoln Memorial, Washington DC, cierra este largometraje. Es la prueba de que, como dicen los protagonistas del documental, se puede matar al soñador, pero jamás al sueño.
Y de propina, el clásico Son of a Preacher Man, con Joss Stone.
4 feb 2009
Less money can buy you more happiness ... here
-- En compensación por los agravios sufridos por los lectores anglófonos del blog en las últimas entradas, esta vez empezamos en guiri. Spanish más abajo :o)
I found life in Vancouver sweet, and the Cinematheque was, to a great extent, responsible for that. Even if I could forget the party they threw at my 25th birthday when I had no friends I could call my own, if I could forget Ray's tender rough edges and dancing steps, M&OD's generosity, Steve's nerdiness (how on earth did he know so much about giant calamari, 19th century pirats, and Spanish anarchists during the Civil War, all at once!?!?!), and Brian's undeniable charm ... even if we forget all those Friday nights of good conversations and friendship, the Theque would be the single, most important extra-curricular activity of the last 4 years of my life. And why? Because it opened the doors to the theaters in a city where I could not afford it. The numbers are simple:
Salary / month: 1,000$
- Rent: 500$
- Bills & food: 250$
- sushi allowance: 100$
- health care: 50$
= disposable income: 100$
In a city where a single ticket to the movies costs around 10$, a student with my income does not have much room for negotiation. So when the Theque offered me free tickets to go to see movies at the different non-commercial theatres in town, I was a happy woman. And I though: life is sweet in Vancouver. And it was. And so life showed me that one has not to be rich to watch good movies -- in fact, being poor I watched mostly good ones and left the glittery rubbish for the poor souls who can afford the Paramount to get blinded by the starts. And intoxicated by poisonous popcorn.
Then I came back to Granada, and as I set my foot on the plane looked back with tears in my eyes to those nights of cinema and inner joy. Since I landed here I have pretty much watched a movie a night, and even treated friends to popcorn. Had my income changed? Yes, indeed, but not enough to explain the dramatic change. And so,I did the numbers again, and this is what I found.
Night at the theatre in Vancouver:
... just the movie: +10$
... with toxic waste (popcorn + coke): +16$
Movie rental in Vancouver (happy bats' prices): 5$/2 nights.
Night at the theatre in Granada:
... Regular night, just the movie: 5 €
... wednesday nights, just the movie: 3.5 €
... with toxic waste (popcorn + coke): 8 €, 6 on a wednesday.
Movie rental in Granada: 1 € / 2 nights.
University theatre: 1.5 €
Which means that with the price of a movie + toxic waste in Vancouver in a week in Granada I could: go to the theatre on Wednesday to watch a new release and have popcorn + coke, rent two movies to keep the classics fresh, go to the university theatre twice to show off my nerdy glasses, and still have money for a couple of beers with tapas if I felt so inclined.
Now is when I want to say that it is true: Spain, sometimes, IS different. Ask the Gipsy Prince if you doubt it ...
---
Resumen: a quien le guste el cine que se quede en España o se meta de voluntario en la cinemateca de Vancouver, si es que está allí, porque ir al cine en Canadá es una ruina. Eso sí, películas como la de abajo son difíciles de encontrar en los cines de estos lares. Que quién es Kurosawa? Preguntadle a George Lucas quién era el verdadero padre de Anakin.
Trailer de la peli Sword of Doom, de Kurosawa.
I found life in Vancouver sweet, and the Cinematheque was, to a great extent, responsible for that. Even if I could forget the party they threw at my 25th birthday when I had no friends I could call my own, if I could forget Ray's tender rough edges and dancing steps, M&OD's generosity, Steve's nerdiness (how on earth did he know so much about giant calamari, 19th century pirats, and Spanish anarchists during the Civil War, all at once!?!?!), and Brian's undeniable charm ... even if we forget all those Friday nights of good conversations and friendship, the Theque would be the single, most important extra-curricular activity of the last 4 years of my life. And why? Because it opened the doors to the theaters in a city where I could not afford it. The numbers are simple:
Salary / month: 1,000$
- Rent: 500$
- Bills & food: 250$
- sushi allowance: 100$
- health care: 50$
= disposable income: 100$
In a city where a single ticket to the movies costs around 10$, a student with my income does not have much room for negotiation. So when the Theque offered me free tickets to go to see movies at the different non-commercial theatres in town, I was a happy woman. And I though: life is sweet in Vancouver. And it was. And so life showed me that one has not to be rich to watch good movies -- in fact, being poor I watched mostly good ones and left the glittery rubbish for the poor souls who can afford the Paramount to get blinded by the starts. And intoxicated by poisonous popcorn.
Then I came back to Granada, and as I set my foot on the plane looked back with tears in my eyes to those nights of cinema and inner joy. Since I landed here I have pretty much watched a movie a night, and even treated friends to popcorn. Had my income changed? Yes, indeed, but not enough to explain the dramatic change. And so,I did the numbers again, and this is what I found.
Night at the theatre in Vancouver:
... just the movie: +10$
... with toxic waste (popcorn + coke): +16$
Movie rental in Vancouver (happy bats' prices): 5$/2 nights.
Night at the theatre in Granada:
... Regular night, just the movie: 5 €
... wednesday nights, just the movie: 3.5 €
... with toxic waste (popcorn + coke): 8 €, 6 on a wednesday.
Movie rental in Granada: 1 € / 2 nights.
University theatre: 1.5 €
Which means that with the price of a movie + toxic waste in Vancouver in a week in Granada I could: go to the theatre on Wednesday to watch a new release and have popcorn + coke, rent two movies to keep the classics fresh, go to the university theatre twice to show off my nerdy glasses, and still have money for a couple of beers with tapas if I felt so inclined.
Now is when I want to say that it is true: Spain, sometimes, IS different. Ask the Gipsy Prince if you doubt it ...
---
Resumen: a quien le guste el cine que se quede en España o se meta de voluntario en la cinemateca de Vancouver, si es que está allí, porque ir al cine en Canadá es una ruina. Eso sí, películas como la de abajo son difíciles de encontrar en los cines de estos lares. Que quién es Kurosawa? Preguntadle a George Lucas quién era el verdadero padre de Anakin.
Trailer de la peli Sword of Doom, de Kurosawa.
19 dic 2008
Saluditos desde Montreal // Greetings from Montreal
-- English version below --
Pues sí, se ha cerrado la etapa vancouverita de las lunaventuras. Se cerró bien, como debe ser, con fiestas de despedida, noches de marcha, alguna lagrimilla y ... mucha nieve. De hecho, casi no salgo de Vancouver porque nevó, y como la ciudad sólo tiene dos vehículos con palas para quitar la nieve y casi nadie tiene ruedas de invierno muchos coches no podían circular por las calles (el aeropuerto sólo tiene una máquina para cubrir los aviones con anticongelante, así que nos tocó esperar dos horas haciendo cola). Algunos lo intentaron, claro, y se vieron algunas escenas dantescas: coches deslizándose marcha atrás en una cuesta arriba, coches patinando más de 20 m. y algún que otro accidente. Yo por mi parte si no llega a ser porque conseguí sobornar a mi vecino (que tiene una caravana con ruedas de invierno) me quedo allí, haciéndole compañía a mi casera desquiciada. Menos mal. En fin, quería poner un álbum de fotos de Vancouver para celebrar los tres años y medio que he pasado allí. Son más de 100, hice el álbum para mi pero luego pensé que como algunos salís lo mismo os interesa verlo. De paso quería anunciar que por ahora y hasta que me duren las energías voy a intentar publicar el blog en inglés y español para mantener al tanto a mis amigos anglófonos. Eso sí, si queréis practicar vuestro Inglich mejor leed The Guardian, porque cometo muchos fallos.
Hala, me voy a disfrutar de los menos 20 grados de ahí fuera. FELICES FIESTAS, brrrrrr!!!

Hey guys (and girls)!! So I guess I'm done with Vancouver for a while ... Thanks a lot for all the good times and the bad ones as well. I almost didn't make it to the airport on Wednesday because of the snow (I should have listened to Monica and book a cab the day before, but I didn't). Luckily my neighbour Simon was around and I could bribe him. I hope you guys survived the chaos!!
To conmemorate the end of these three and a half wonderful (and challenging) years in Vancouver I have uploaded a photo album. It contains more than 100 pictures, some of them not very good, with little adventures in and around Vancouver (ok, some of them quite far away from Vancouver). I thought you might want to take a look at them ... maybe? I have also decided that since now I have friends both in Spanish and in English I would write in both languages. I'm not sure I'll always have the time to do so -- comments may help give me strength :o) Please don't expect very smart entries, this is just a place where I write what happens in my life.
Oh, well. It has been fantastic to meet you. THANKS :o)
... Now I must enter the -20 degrees out there. SEASONS GREETINGS, yikes!!
Pues sí, se ha cerrado la etapa vancouverita de las lunaventuras. Se cerró bien, como debe ser, con fiestas de despedida, noches de marcha, alguna lagrimilla y ... mucha nieve. De hecho, casi no salgo de Vancouver porque nevó, y como la ciudad sólo tiene dos vehículos con palas para quitar la nieve y casi nadie tiene ruedas de invierno muchos coches no podían circular por las calles (el aeropuerto sólo tiene una máquina para cubrir los aviones con anticongelante, así que nos tocó esperar dos horas haciendo cola). Algunos lo intentaron, claro, y se vieron algunas escenas dantescas: coches deslizándose marcha atrás en una cuesta arriba, coches patinando más de 20 m. y algún que otro accidente. Yo por mi parte si no llega a ser porque conseguí sobornar a mi vecino (que tiene una caravana con ruedas de invierno) me quedo allí, haciéndole compañía a mi casera desquiciada. Menos mal. En fin, quería poner un álbum de fotos de Vancouver para celebrar los tres años y medio que he pasado allí. Son más de 100, hice el álbum para mi pero luego pensé que como algunos salís lo mismo os interesa verlo. De paso quería anunciar que por ahora y hasta que me duren las energías voy a intentar publicar el blog en inglés y español para mantener al tanto a mis amigos anglófonos. Eso sí, si queréis practicar vuestro Inglich mejor leed The Guardian, porque cometo muchos fallos.
Hala, me voy a disfrutar de los menos 20 grados de ahí fuera. FELICES FIESTAS, brrrrrr!!!

Hey guys (and girls)!! So I guess I'm done with Vancouver for a while ... Thanks a lot for all the good times and the bad ones as well. I almost didn't make it to the airport on Wednesday because of the snow (I should have listened to Monica and book a cab the day before, but I didn't). Luckily my neighbour Simon was around and I could bribe him. I hope you guys survived the chaos!!
To conmemorate the end of these three and a half wonderful (and challenging) years in Vancouver I have uploaded a photo album. It contains more than 100 pictures, some of them not very good, with little adventures in and around Vancouver (ok, some of them quite far away from Vancouver). I thought you might want to take a look at them ... maybe? I have also decided that since now I have friends both in Spanish and in English I would write in both languages. I'm not sure I'll always have the time to do so -- comments may help give me strength :o) Please don't expect very smart entries, this is just a place where I write what happens in my life.
Oh, well. It has been fantastic to meet you. THANKS :o)
... Now I must enter the -20 degrees out there. SEASONS GREETINGS, yikes!!
15 dic 2008
Guía de Supervivencia -- TRAC
Esta entrada va a ser muy cortita, pero visto lo que me ha pasado con mi casera (no comment) he pensado que quizás a alguien le venga bien esta información sobre recursos para saber cuáles son los derechos y deberes de los inquilinos en Vancouver y qué hacer cuando la relación con los caseros no funciona. Porque resulta que encontrar un piso decente en Vancouver y por el que no te saquen un ojo de la cara es poco menos que misión imposible. Y como los caseros lo saben se aprovechan al máximo, subiendo el alquiler más de lo que les está permitido, pidiendo depósito por encima de lo que la ley les deja, no cuidando la casa, o no respetando la intimidad de los que viven dentro. Cuando cualquiera de esas cosas pasen o, mejor aún, antes de que pasen, siempre está la Tenant Resource and Advisory Coalition (en BC; hay organizaciones similares en Ontario, Alberta, Quebec, Manitoba, etc.). Buena suerte!!

En la foto, construcción en proceso en la zona de Yaletown.

En la foto, construcción en proceso en la zona de Yaletown.
7 dic 2008
Reflexiones (y fotos) de una urbanita asfáltica
Ya ha empezado la cuenta atrás. Me voy dentro de 10 días, y cuando el avión despegue se cerrará un capítulo de las lunaventuras. Se acabó Vancouver por una temporada. Se acabó la lluvia, se acabó cocinar para 6 y se acabó el sushi bueno, bonito y barato. Estoy impaciente por saber qué vendrá después!!
Últimamente, por eso de que todas estas cosas se acaban y las voy a echar mucho de menos, me estoy dando paseos laaaargos por la ciudad disfrutando cada calle como si fuera la primera y la última vez que la veo. Las ciudades no son ciudades hasta que no tienen memoria, y para mí Vancouver es como si tuviera un libro de momentos escondido en cada esquina. Antes de irme necesito echarles un último vistazo, vaya a ser que con la tontería deje alguno que no quiero que vea nadie, jejeje ...
Ayer me pasé 12 horas andando por una ciudad llena de paraguas y de gente mirando al suelo, preguntándome qué es lo que tiene esta ciudad que me da tanta pena dejarla. Iba pensando: la ciudad en sí es fea, es difícil hacer amigos porque la gente suele ser distante, la mitad del año la pasas o debajo de un paraguas o en tu casa esperando a que escampe y cuesta un ojo de la cara sobrevivir. Entonces por qué me da tanta pena irme? Por el camino me encontré con varios amigos, me compré un libro de cuentos del Pacific Northwest, me bebí tres chai lattes, engullí tres cinamon rolls y me puse hasta las orejillas de sushi. Por los meses que no voy a poder hacerlo. Y me di cuenta de que las ciudades también son como las personas: no tienen que ser perfectas para que las quieras. Después de pensar esa frase me sentí muy sabia y me fui a dormir, por si acaso el esfuerzo me achicharraba la neurona.
En fin. Creo que ya os he dado suficiente la lata con reflexiones sobre mi transición a otros mundos. Para recompensar vuestra paciencia ahí van unas cuantas fotos de mi paseo de hoy por mi barrio: Main :o)

Los columpios de mi barrio.

Enanos navideños -- gruñones pero educados.

Tejado del Conservatorium en Queen Elizabeth Park por fuera ...

... y por dentro.

Orquídeas.

Lorito.

Patos en Queen Elizabeth Park.
Últimamente, por eso de que todas estas cosas se acaban y las voy a echar mucho de menos, me estoy dando paseos laaaargos por la ciudad disfrutando cada calle como si fuera la primera y la última vez que la veo. Las ciudades no son ciudades hasta que no tienen memoria, y para mí Vancouver es como si tuviera un libro de momentos escondido en cada esquina. Antes de irme necesito echarles un último vistazo, vaya a ser que con la tontería deje alguno que no quiero que vea nadie, jejeje ...
Ayer me pasé 12 horas andando por una ciudad llena de paraguas y de gente mirando al suelo, preguntándome qué es lo que tiene esta ciudad que me da tanta pena dejarla. Iba pensando: la ciudad en sí es fea, es difícil hacer amigos porque la gente suele ser distante, la mitad del año la pasas o debajo de un paraguas o en tu casa esperando a que escampe y cuesta un ojo de la cara sobrevivir. Entonces por qué me da tanta pena irme? Por el camino me encontré con varios amigos, me compré un libro de cuentos del Pacific Northwest, me bebí tres chai lattes, engullí tres cinamon rolls y me puse hasta las orejillas de sushi. Por los meses que no voy a poder hacerlo. Y me di cuenta de que las ciudades también son como las personas: no tienen que ser perfectas para que las quieras. Después de pensar esa frase me sentí muy sabia y me fui a dormir, por si acaso el esfuerzo me achicharraba la neurona.En fin. Creo que ya os he dado suficiente la lata con reflexiones sobre mi transición a otros mundos. Para recompensar vuestra paciencia ahí van unas cuantas fotos de mi paseo de hoy por mi barrio: Main :o)

Los columpios de mi barrio.

Enanos navideños -- gruñones pero educados.

Tejado del Conservatorium en Queen Elizabeth Park por fuera ...

... y por dentro.

Orquídeas.

Lorito.

Patos en Queen Elizabeth Park.
24 nov 2008
Es un suponer
Pongamos que es Noviembre y que estamos en Vancouver. Pongamos que después de varias semanas lloviendo ha salido el sol, y que hoy al salir de casa la escarcha lo cubría todo: los tejados de las casas del barrio, el césped del jardín, los cristales de los coches. Y que las montañas que se ven al bajar mi calle estaban un pelín cubiertas de nieve. Sólo un poco. Pongamos que la visión no me haya dejado trabajar en todo el día. Pongamos que ahora me siento un poco culpable porque tengo que entregar un trabajo el viernes y está aún en estado fetal temprano, y la propuesta de investigación que defiendo dentro de dos semanas delante del comité anda de lado, como los cangrejos; que la habitación está llena de cajas que los de la mudanza vienen a recoger el domingo (que estaremos de resaca porque el sábado es fiesta), pero aunque el número de cajas crece de forma exponencial en los cajones sigue habiendo cosas y la montaña de papeles que hay encima del armario aún no ha encontrado ca(j/s)a; que eso de los regalos de Navidad me parece tan remoto como la posibilidad de que haya vida en Saturno; y que de aquí al 8 de Enero voy a tener que tomar por lo menos dos decisiones cuyas consecuencias disfrutaré/sufriré el resto de mi vida.
Supongamos, como si fuera un suponer, que a mis pocas ganas de hacer nada se le uniera que a mis días le faltaran unas 20 horas para poder resolver y terminar todo lo que queda en el tintero.
Suponiendo todo eso, queridos lectores y amigos, se podrán ustedes hacer una idea del estado de desocupación contemplativa en el que se encuentra la mujer tortuga. Pero como da pereza comenzar lo que de todos modos quedará incompleto, hoy me he pasado el día escuchando el crujir de las hojas bajo la escarcha y mirando esas montañas cubiertas con un poco -- solo un poco -- de nieve.
Agobiarse? Mañana mismo empiezo.
Suponiendo todo eso, queridos lectores y amigos, se podrán ustedes hacer una idea del estado de desocupación contemplativa en el que se encuentra la mujer tortuga. Pero como da pereza comenzar lo que de todos modos quedará incompleto, hoy me he pasado el día escuchando el crujir de las hojas bajo la escarcha y mirando esas montañas cubiertas con un poco -- solo un poco -- de nieve.
Agobiarse? Mañana mismo empiezo.
19 nov 2008
Una vez fui mujer caracol ...
Una vez fui mujer caracol. En aquella época, como cualquier mujer caracol que se precie, llevaba la casa a cuestas. Nunca mucho más de lo necesario, si acaso y si las circunstancias lo requerían un par de buenas novelas -- algo que a duras penas se puede considerar superfluo en tiempos de transición.

Sin embargo fue descuidarme y empezar a acumular cosas: ropa, cacharros, recuerdos. En las paredes desnudas puse fotos y postales de tierras lejanas, mandadas por amigos que siempre llevo conmigo. Un libro le hizo compañía a otro que andaba solo y a los pocos meses, mira por dónde, apareció una estantería para ordenar la nueva ciudad de historias que invadió mi habitación sin darme cuenta; y eso que fueron invitadas por mí. Otro día me compré un edredón para sustituir al cascarón que había dejado aparcado en la puerta de la casa. Y así, poco a poco, dejé de ser mujer caracol y me convertí en mujer tortuga. En mujeris vulgaris, como quien dice.
Qué cosas. Desde que cumplí los 18 y me fui a Madrid a estudiar, esta es la única vez que he estado en un sitio más de nueve meses seguidos (en el colegio mayor estuve más, pero como nos echaban durante el verano no me dio tiempo a olvidar los hábitos caracolenses). Dos años y medio y ahora que tengo que meterlo todo en cajas no me explico de dónde ha salido tanta cosa. Evaluación final de daños colaterales: 1 caja mediana con ropa y cosas para la casa, 5 cajas pequeñas pero rotundas (es que están llenas de libros), una bici y una silla. Eso, y las dos maletas que se vienen conmigo a España. Más las cosas que ya he vendido, regalado y donado. Con razón ya no encuentro mi carnet de mujer caracol, seguro que cuando vino la inspección me quitaron todos los puntos de una vez. Y yo ni me di cuenta porque estaba en otras cosas. Acumulando.
Organizando todas estas posesiones materiales me he encontrado muchas historias. Algunas las había olvidado y otras no ... porque no puedo. Gomas del pelo de cuando me podía hacer coleta (ja), el libro 1080 recetas de cocina y unas cuantas cartas; calcetines viejos, calendarios del 2005, un zapato que se quedó viudo. ¿Cuándo y cómo sucedió todo esto? Me miro al espejo y veo que tengo tres canas, y le digo a la imagen del espejo: pues va a ser que ha pasado el tiempo. Y ella responde agarrándose las tres canas a modo de venganza: no uno, sino tres.
Así que vuelvo a mis paquetes y empiezo a meter las cartas importantes de los que se acordaron y se acuerdan de mi en una cajita de lata. No caben, pero no me importa. Empujoncito por aquí, empujoncito por allí, una carta salta, brinca y se queda en el suelo mirándome con la boca abierta. Sé quién eres, le digo, y no me he olvidado de ti. Llegaste un día de Mayo, al poco de morir mi abuelo, y casi me matas del susto. Pero mis bravuras no le cierran la boca, y sin atreverme a tocarla repito en voz baja lo que dice la carta, con sus letras inclinadas y temblorosas y sus frases cortas, directas.
"Querida nieta:
Espero que estés bien. Me da mucha pena que estés tan lejos, pero lo que te haga feliz a ti me hace feliz a mi. Sólo quería decirte que no te preocupes si no hablamos mucho, yo sé que me quieres y es lo único que importa. Ojalá te vaya bien. Estoy muy orgulloso de ti. Te quiere, siempre, tu abuelo José María."
Ay, qué pila de cosas no caben en mi maleta ...
{Imagen tomada del álbum de Sleep_Pictures en Flicker}

Sin embargo fue descuidarme y empezar a acumular cosas: ropa, cacharros, recuerdos. En las paredes desnudas puse fotos y postales de tierras lejanas, mandadas por amigos que siempre llevo conmigo. Un libro le hizo compañía a otro que andaba solo y a los pocos meses, mira por dónde, apareció una estantería para ordenar la nueva ciudad de historias que invadió mi habitación sin darme cuenta; y eso que fueron invitadas por mí. Otro día me compré un edredón para sustituir al cascarón que había dejado aparcado en la puerta de la casa. Y así, poco a poco, dejé de ser mujer caracol y me convertí en mujer tortuga. En mujeris vulgaris, como quien dice.
Qué cosas. Desde que cumplí los 18 y me fui a Madrid a estudiar, esta es la única vez que he estado en un sitio más de nueve meses seguidos (en el colegio mayor estuve más, pero como nos echaban durante el verano no me dio tiempo a olvidar los hábitos caracolenses). Dos años y medio y ahora que tengo que meterlo todo en cajas no me explico de dónde ha salido tanta cosa. Evaluación final de daños colaterales: 1 caja mediana con ropa y cosas para la casa, 5 cajas pequeñas pero rotundas (es que están llenas de libros), una bici y una silla. Eso, y las dos maletas que se vienen conmigo a España. Más las cosas que ya he vendido, regalado y donado. Con razón ya no encuentro mi carnet de mujer caracol, seguro que cuando vino la inspección me quitaron todos los puntos de una vez. Y yo ni me di cuenta porque estaba en otras cosas. Acumulando.
Organizando todas estas posesiones materiales me he encontrado muchas historias. Algunas las había olvidado y otras no ... porque no puedo. Gomas del pelo de cuando me podía hacer coleta (ja), el libro 1080 recetas de cocina y unas cuantas cartas; calcetines viejos, calendarios del 2005, un zapato que se quedó viudo. ¿Cuándo y cómo sucedió todo esto? Me miro al espejo y veo que tengo tres canas, y le digo a la imagen del espejo: pues va a ser que ha pasado el tiempo. Y ella responde agarrándose las tres canas a modo de venganza: no uno, sino tres.
Así que vuelvo a mis paquetes y empiezo a meter las cartas importantes de los que se acordaron y se acuerdan de mi en una cajita de lata. No caben, pero no me importa. Empujoncito por aquí, empujoncito por allí, una carta salta, brinca y se queda en el suelo mirándome con la boca abierta. Sé quién eres, le digo, y no me he olvidado de ti. Llegaste un día de Mayo, al poco de morir mi abuelo, y casi me matas del susto. Pero mis bravuras no le cierran la boca, y sin atreverme a tocarla repito en voz baja lo que dice la carta, con sus letras inclinadas y temblorosas y sus frases cortas, directas.
"Querida nieta:
Espero que estés bien. Me da mucha pena que estés tan lejos, pero lo que te haga feliz a ti me hace feliz a mi. Sólo quería decirte que no te preocupes si no hablamos mucho, yo sé que me quieres y es lo único que importa. Ojalá te vaya bien. Estoy muy orgulloso de ti. Te quiere, siempre, tu abuelo José María."
Ay, qué pila de cosas no caben en mi maleta ...
{Imagen tomada del álbum de Sleep_Pictures en Flicker}
16 nov 2008
Una audiencia muy exigente
Ayer me llamó mi madre para decirme que deje de hablar de cosas raras (ver entrada anterior) y me dedique a las cosas importantes, que son, en caso de que alguien lo dudara, todas las que tienen que ver con mi vida personal en la otra parte del planeta ;o)
No será hoy, pero quería agradeceros vuestro apoyo a los que os interesáis en esta entrega de las Lunaventuras. A buen entendedor(a), pocas palabras bastan. Merci beaucoup, gentecilla!! Responderé a los emails pendientes asap.

PD. El álbum de Portland ya está finiquitado, here.
PD2. Ah, que se me olvidaba. La foto es del planetario de Vancouver, hecha por mí misma hace unos cuantos meses.
No será hoy, pero quería agradeceros vuestro apoyo a los que os interesáis en esta entrega de las Lunaventuras. A buen entendedor(a), pocas palabras bastan. Merci beaucoup, gentecilla!! Responderé a los emails pendientes asap.

PD. El álbum de Portland ya está finiquitado, here.
PD2. Ah, que se me olvidaba. La foto es del planetario de Vancouver, hecha por mí misma hace unos cuantos meses.
26 oct 2008
Guia de supervivencia para hispanohablantes en Vancouver -- Pan y circo
Oh, well. Here we are again!:o)
Para recuperar las buenas costumbres y seguir con la sección sobre Vancouver, aquí van unas recomendaciones culinarias. La selección es fruto de un muy riguroso trabajo de campo; se agradecen comentarios y sugerencias de otr@s Vancuveritas honorarios.
Naam (vegetariano hippy). El Naam es el restaurante de comida sana más antiguo de Vancouver. Aquí se reunian los de Greenpeace (una organización que por cierto, se fraguó en el barrio hippy de Vancouver, Kitsilano) para discutir sus ideas cuando eran poco más que un grupo de idealistas imberbes. Lo mejor es que están abiertos las 24 horas del día los 7 días de la semana (menos el 25 de diciembre); tienen una colección de premios al mejor restaurante vegetariano de la ciudad. Lo peor … que todos los platos – todos – vienen con una montaña de alfalfa con zanahoria y remolacha rallada. Antes de llegar al quid del plato una ya se siente como un conejis comunis. Recomendación: las tartas.
Zipang (comida japonesa). En Vancouver hay muchos restaurantes de sushi. Los hay buenos, malos (e.g., The Eatery, que sera muy funky pero tiene platos incomestibles), y estupendísimos. Como hay tanta competencia suelen ser bastante baratos, y una se puede poner hasta las orejillas por 20 dolares (unos 15 euros). Eso sí: el mejor, mejor, mejor de los restaurantes de sushi de precio medio, y sin duda donde más miman la presentacion de los platos es Zipang. Todos los elogios se quedan cortos. Recomendación: octopus balls, zipang roll, negitoro roll … todo esta riquísimo!! Boton de muestra:

Phon Phen (comida vietnamita y cambodiana). Este restaurante esta en el corazon de Chinatown, rodeado de farmacias chinas con productos que retan la imaginacion – la mayoria son totalmente irreconocibles por todo menos por el olor. El menu es enorme, un poco difícil de navegar al principio pero merece la pena. No hay mucho para los vegetarianos. Recomendaciones para come-carnes: alitas de pollo, rollitos primavera fritos o al vapor, hot & sour soup, y de postre sticky black rice.
Rhizome (cafetería – lugar de reunión). Las dueñas de este bar llegaron a Vancouver desde Frisco hace un par de años para revolucionar a la comunidad hipiosa de estos curiosos lares. Rhizone es al mismo tiempo una sala de exposiciones de arte made in Van, una sala de conciertos, un lugar de reunión para todo tipo de grupos con buenas causas (feministas, comoneros, clubs de punto, grupos de lectura, grupos de poesia, etc.) y un restaurante con una comida mucho más que decente. Recomendaciones: por encima de todo sus brunches, que son un híbrido entre desayuno (breakfast) y almuerzo (lunch), una especie de ocasión para socializar y ver a tus amig@s que tiene lugar especialmente los domingos y festivos. El chilaquile brunch es absolutamente espectacular. Otras recomendaciones: las pay as you feel lentils y los rhizome eggs.
Salade de Fruits (cafeteria restaurante). Es la cafeteria del centro cultural de la francofonia en Vancouver, es decir, donde los pocos quebecois que viven en Vancouver se reunen para contarse las penas los unos a los otros (que es broooomaaa). Aparte de las clases de frances preparan una comida rica, rica. Recomendacion: los brunches. Oh, la la!!
One more sushi (sushi!). Otro restaurante de sushi muy bueno, esta vez en el campus de UBC. Recomendación: tofu agedashi.
Pho Hoang (vietnamese). De nuevo en este restaurante no tienen mucha comida vegetariana, pero la que hay está muy rica. Recomendaciones: las sopas de noodles vegetarianas. Yum.
Aurora bistro (restaurante orgánico para ocasiones especiales). Este es el sitio ideal para cenas sanas (biologicas + locales), pero a no ser que la economia este por las nubes es mejor reservarlo para ocasiones especiales. Una cena con vino sale por unos 50-100 dolares (depende del hambre, pero los platos son chiquinines) aunque todo esta muy rico.
Foundation (comida sana). Un sitio genial para comer con amigos vegetarianos. Lo mejor: las frases de la pared y el sitio en general. Muy buen ambiente.
Gene (coffee shop). Tienen un cafe muy rico, pero en realidad lo recomiendo porque el ambiente es genial, el espacio también, y el camarero es amigo mío (je).
Railway (pub). Es el típico pub medio casposo donde va gente de todo tipo. La atracción mayor es el trenecito que circula por el techo. Tienen conciertos, noches de sing along (donde todo el mundo canta al unisono la cancion que ha salido votada por la mayoria), karaoke, etc. Uno de los sitios más entretenidos de esta ciudad adormecida. Además, tienen buena cerveza y los nachos estan para chuparse los deditos tres veces seguidas.
Alibi Room(pub). Este pub es del Jason ese de Melrose place que tenia un tupe muy feo. Un poco pijin, pero esta bien y además tienen unos vinos muy, muy ricos y una gran variedad de cervezas.
Steamworks (pub). Un poco más popular que el alibi pero más respetable que el Railway club (si es que la respetabilidad es un factor a tener en cuenta por los lectores de este blog). Este sitio es enorme pero siempre esta lleno, entre otras cosas porque hacen su propia cerveza – y esta muy, muy rica!! Lo malo: que cierran a la hora de la cenicienta. Asi es Vancouver!!
Para recuperar las buenas costumbres y seguir con la sección sobre Vancouver, aquí van unas recomendaciones culinarias. La selección es fruto de un muy riguroso trabajo de campo; se agradecen comentarios y sugerencias de otr@s Vancuveritas honorarios.
Naam (vegetariano hippy). El Naam es el restaurante de comida sana más antiguo de Vancouver. Aquí se reunian los de Greenpeace (una organización que por cierto, se fraguó en el barrio hippy de Vancouver, Kitsilano) para discutir sus ideas cuando eran poco más que un grupo de idealistas imberbes. Lo mejor es que están abiertos las 24 horas del día los 7 días de la semana (menos el 25 de diciembre); tienen una colección de premios al mejor restaurante vegetariano de la ciudad. Lo peor … que todos los platos – todos – vienen con una montaña de alfalfa con zanahoria y remolacha rallada. Antes de llegar al quid del plato una ya se siente como un conejis comunis. Recomendación: las tartas.
Zipang (comida japonesa). En Vancouver hay muchos restaurantes de sushi. Los hay buenos, malos (e.g., The Eatery, que sera muy funky pero tiene platos incomestibles), y estupendísimos. Como hay tanta competencia suelen ser bastante baratos, y una se puede poner hasta las orejillas por 20 dolares (unos 15 euros). Eso sí: el mejor, mejor, mejor de los restaurantes de sushi de precio medio, y sin duda donde más miman la presentacion de los platos es Zipang. Todos los elogios se quedan cortos. Recomendación: octopus balls, zipang roll, negitoro roll … todo esta riquísimo!! Boton de muestra:

Phon Phen (comida vietnamita y cambodiana). Este restaurante esta en el corazon de Chinatown, rodeado de farmacias chinas con productos que retan la imaginacion – la mayoria son totalmente irreconocibles por todo menos por el olor. El menu es enorme, un poco difícil de navegar al principio pero merece la pena. No hay mucho para los vegetarianos. Recomendaciones para come-carnes: alitas de pollo, rollitos primavera fritos o al vapor, hot & sour soup, y de postre sticky black rice.
Rhizome (cafetería – lugar de reunión). Las dueñas de este bar llegaron a Vancouver desde Frisco hace un par de años para revolucionar a la comunidad hipiosa de estos curiosos lares. Rhizone es al mismo tiempo una sala de exposiciones de arte made in Van, una sala de conciertos, un lugar de reunión para todo tipo de grupos con buenas causas (feministas, comoneros, clubs de punto, grupos de lectura, grupos de poesia, etc.) y un restaurante con una comida mucho más que decente. Recomendaciones: por encima de todo sus brunches, que son un híbrido entre desayuno (breakfast) y almuerzo (lunch), una especie de ocasión para socializar y ver a tus amig@s que tiene lugar especialmente los domingos y festivos. El chilaquile brunch es absolutamente espectacular. Otras recomendaciones: las pay as you feel lentils y los rhizome eggs.
Salade de Fruits (cafeteria restaurante). Es la cafeteria del centro cultural de la francofonia en Vancouver, es decir, donde los pocos quebecois que viven en Vancouver se reunen para contarse las penas los unos a los otros (que es broooomaaa). Aparte de las clases de frances preparan una comida rica, rica. Recomendacion: los brunches. Oh, la la!!
One more sushi (sushi!). Otro restaurante de sushi muy bueno, esta vez en el campus de UBC. Recomendación: tofu agedashi.
Pho Hoang (vietnamese). De nuevo en este restaurante no tienen mucha comida vegetariana, pero la que hay está muy rica. Recomendaciones: las sopas de noodles vegetarianas. Yum.
Aurora bistro (restaurante orgánico para ocasiones especiales). Este es el sitio ideal para cenas sanas (biologicas + locales), pero a no ser que la economia este por las nubes es mejor reservarlo para ocasiones especiales. Una cena con vino sale por unos 50-100 dolares (depende del hambre, pero los platos son chiquinines) aunque todo esta muy rico.
Foundation (comida sana). Un sitio genial para comer con amigos vegetarianos. Lo mejor: las frases de la pared y el sitio en general. Muy buen ambiente.
Gene (coffee shop). Tienen un cafe muy rico, pero en realidad lo recomiendo porque el ambiente es genial, el espacio también, y el camarero es amigo mío (je).
Railway (pub). Es el típico pub medio casposo donde va gente de todo tipo. La atracción mayor es el trenecito que circula por el techo. Tienen conciertos, noches de sing along (donde todo el mundo canta al unisono la cancion que ha salido votada por la mayoria), karaoke, etc. Uno de los sitios más entretenidos de esta ciudad adormecida. Además, tienen buena cerveza y los nachos estan para chuparse los deditos tres veces seguidas.
Alibi Room(pub). Este pub es del Jason ese de Melrose place que tenia un tupe muy feo. Un poco pijin, pero esta bien y además tienen unos vinos muy, muy ricos y una gran variedad de cervezas.
Steamworks (pub). Un poco más popular que el alibi pero más respetable que el Railway club (si es que la respetabilidad es un factor a tener en cuenta por los lectores de este blog). Este sitio es enorme pero siempre esta lleno, entre otras cosas porque hacen su propia cerveza – y esta muy, muy rica!! Lo malo: que cierran a la hora de la cenicienta. Asi es Vancouver!!
14 sept 2008
Guia de supervivencia para hispanohablantes en Vancouver - de compras (I)
El sábado, para celebrar que el viernes a las 10:30 pm acabé la parte escrita de los exámenes y ponerme al día en tema de ropa Alex me llevo de compras. Hacia 9 meses (desde las Navidades) que no iba de compras, y aunque me tienen bien surtida de ropa a través de paquetitos verdes de Correos (GRACIAS!!!) hay cosas que una tiene que elegir por si misma. Así que armada de valor y con un brunch de lo mas rico mimándome la tripa empecé la misión pantalones a las 12 y la acabé, tres horas después, con el tesoro en una bolsa, una novela (mi premio por no salir corriendo al primer intento) y material de primera mano para escribir la siguiente entrega de la guía de supervivencia: como ir de compras y no perecer ipso facto parte I (la segunda parte esta reservada para el tema alimentación). Las secciones son sobre centros comerciales (malls), zonas de tiendas interesantes y donde comprar gangas de segunda mano. Así que ahí va, esperando que a alguien le sirva de algo. Recopilo esta información porque he recibido algunas preguntas al respecto, pero si alguien tiene coche y mucho interés quizás sea una buena idea cruzar la frontera y comprar en Oregon o Washington donde los impuestos son mucho mas bajos (nota: aquí a todo lo que marque la etiqueta hay que añadirle un 17% de impuestos).
Centros comerciales / Malls
En Vancouver hay varios malls, tanto en el centro como en las afueras. Como yo no tengo coche voy a hablar de los que conozco, que son los que son accesibles usando el transporte publico.
El mall mas grande de por aquí se llama Metrotown. Es un centro comercial tipo La Vaguada con todas las tiendas que cabe esperar (GAP, American Tagle, etc. etc.), comida rápida y pocas sorpresas. Del mismo tipo es el Pacific Centre, este en el centro, con tiendas de calzado, ropa y un ‘food court’ con comida basura en caso de emergencia. Lo bueno del Pacific Centre es que esta en el centro; lo malo es que esta en un sótano y si hace bueno como que da pereza.
Aparte de los centros comerciales están The Bay y Sears, también en el centro (cerca de la parada de Granville en el Skytrain). Son lo que llaman aquí ‘department stores’ – como el Hipercor pero más asequibles. Estos sitios están muy bien, sobre todo ahora que el cambio viene bien a los que tengan euros, porque siempre tienen secciones enteras de rebajas y en liquidación. Mirar en concreto la sección vaqueros.
Para cosas de casa un lugar muy interesante es el Army and Navy en el Downtown Eastside. No es un sitio con mucho glamour, pero los productos básicos tienen los mejores precios de la ciudad (las sábanas de algodón lisas, toallas, trapos para la cocina, etc. andan un 30% más baratos que en el resto de las tiendas).
Zonas de ropa interesante, por gustos
- Para pij@s, Robson (hacia el Oeste de Granville, entre West Georgia y Davie) – incluye tienda Zara versión cara.
- Para aventureros, Main entre Broadway y la 30 y Comercial en la zona que hay hacia el Sur de la tercera avenida.
- Para gente que se quiera camuflar en el ambiente, Mountain Equipment Coop (MEC) o Lulu Lemon. La primera una cooperativa de ropa de montaña, ropa deportiva y ‘casual clothing’ que es **LA** tienda mas popular de Vancouver (hay que pagar 5 dólares para hacerse miembro de la asociación, pero merece la pena). Lulu Lemon es una tienda de ropa de yoga ultra famosa. Su producto de mayor éxito son unos pantalones deportivos con una especie de andamio invisible que hace que el culo más plano parezca un par de pelotas de baloncesto.
… y en la ciudad donde todo se compra y todo se vende, segunda mano es ley
En Vancouver la gente se muda cada dos por tres y claro, por el camino se tienen que librar de parte del equipaje. Como resultado, aquí se puede encontrar todo de segunda mano – normalmente con poco uso y unos precios muy buenos. Yo recomiendo craigslist para bicis, mobiliario menor y otras cosas por el estilo. Si lo que se busca es ropa, lo mejor es pasarse por Main (c'est la vie, boheme) o por Commercial, donde hay muchisimas con ropa para todos los gustos. Para cosas de la cocina lo mejor son las thrift stores, que venden cosas de segunda mano que otros han donado y dan parte de lo que ganan a alguna causa benéfica. Obviamente las thrift stores de los barrios más ricos tienen las mejores cosas (por ejemplo, en la tienda del SPCA que hay en Alma con Broadway tienen electrodomésticos de cocina de lujo por dos duros) y hay una de Salvation Army en Sophia con la 12 que es una de las más grandes de la ciudad, aunque está un poco desorganizada. En estos sitios casi sin excepción lo mejor son las cosas para la cocina: por ejemplo, una vajilla completa y con poco uso vale unos 5 dólares. Aparte de las gangas las thrift stores valen la pena aunque solo sea para entretenerse un rato, porque se encuentra de todo … esquís sueltos, maquinas de gimnasia, panificadoras, muñecas sin cabeza y ponis sin rabo, marcos de foto con foto de boda incluida, juegos de sartenes de los 50 y con un poco de paciencia, justo eso que andabas buscando ☺
Centros comerciales / Malls
En Vancouver hay varios malls, tanto en el centro como en las afueras. Como yo no tengo coche voy a hablar de los que conozco, que son los que son accesibles usando el transporte publico.
El mall mas grande de por aquí se llama Metrotown. Es un centro comercial tipo La Vaguada con todas las tiendas que cabe esperar (GAP, American Tagle, etc. etc.), comida rápida y pocas sorpresas. Del mismo tipo es el Pacific Centre, este en el centro, con tiendas de calzado, ropa y un ‘food court’ con comida basura en caso de emergencia. Lo bueno del Pacific Centre es que esta en el centro; lo malo es que esta en un sótano y si hace bueno como que da pereza.
Aparte de los centros comerciales están The Bay y Sears, también en el centro (cerca de la parada de Granville en el Skytrain). Son lo que llaman aquí ‘department stores’ – como el Hipercor pero más asequibles. Estos sitios están muy bien, sobre todo ahora que el cambio viene bien a los que tengan euros, porque siempre tienen secciones enteras de rebajas y en liquidación. Mirar en concreto la sección vaqueros.
Para cosas de casa un lugar muy interesante es el Army and Navy en el Downtown Eastside. No es un sitio con mucho glamour, pero los productos básicos tienen los mejores precios de la ciudad (las sábanas de algodón lisas, toallas, trapos para la cocina, etc. andan un 30% más baratos que en el resto de las tiendas).
Zonas de ropa interesante, por gustos
- Para pij@s, Robson (hacia el Oeste de Granville, entre West Georgia y Davie) – incluye tienda Zara versión cara.
- Para aventureros, Main entre Broadway y la 30 y Comercial en la zona que hay hacia el Sur de la tercera avenida.
- Para gente que se quiera camuflar en el ambiente, Mountain Equipment Coop (MEC) o Lulu Lemon. La primera una cooperativa de ropa de montaña, ropa deportiva y ‘casual clothing’ que es **LA** tienda mas popular de Vancouver (hay que pagar 5 dólares para hacerse miembro de la asociación, pero merece la pena). Lulu Lemon es una tienda de ropa de yoga ultra famosa. Su producto de mayor éxito son unos pantalones deportivos con una especie de andamio invisible que hace que el culo más plano parezca un par de pelotas de baloncesto.
… y en la ciudad donde todo se compra y todo se vende, segunda mano es ley
En Vancouver la gente se muda cada dos por tres y claro, por el camino se tienen que librar de parte del equipaje. Como resultado, aquí se puede encontrar todo de segunda mano – normalmente con poco uso y unos precios muy buenos. Yo recomiendo craigslist para bicis, mobiliario menor y otras cosas por el estilo. Si lo que se busca es ropa, lo mejor es pasarse por Main (c'est la vie, boheme) o por Commercial, donde hay muchisimas con ropa para todos los gustos. Para cosas de la cocina lo mejor son las thrift stores, que venden cosas de segunda mano que otros han donado y dan parte de lo que ganan a alguna causa benéfica. Obviamente las thrift stores de los barrios más ricos tienen las mejores cosas (por ejemplo, en la tienda del SPCA que hay en Alma con Broadway tienen electrodomésticos de cocina de lujo por dos duros) y hay una de Salvation Army en Sophia con la 12 que es una de las más grandes de la ciudad, aunque está un poco desorganizada. En estos sitios casi sin excepción lo mejor son las cosas para la cocina: por ejemplo, una vajilla completa y con poco uso vale unos 5 dólares. Aparte de las gangas las thrift stores valen la pena aunque solo sea para entretenerse un rato, porque se encuentra de todo … esquís sueltos, maquinas de gimnasia, panificadoras, muñecas sin cabeza y ponis sin rabo, marcos de foto con foto de boda incluida, juegos de sartenes de los 50 y con un poco de paciencia, justo eso que andabas buscando ☺
25 ago 2008
Dime como andas y te diré quién eres
Después de meses de riguroso estudio, esta es mi conclusión: las mujeres vancuveritas visten como mujeres pero andan como patos. Para mi este es un enigma absoluto, ya que si bien hace tiempo que no me disfrazo de fémina (léase: animal bípedo de pelo largo atrapado en el favorecedor conjunto falda-tacones-escote-pinturaparapuertas) para mi andar con tacones y en minifalda es como montar en bicicleta: no se olvida. Supongo que nunca aprendieron. Así que por el bien de la humanidad y el buen gusto, servidora a continuación compartirá un poco de información sobre la técnica de ser mujer y no parecer pato. Ahí van dos consejos breves pero muy útiles:
El asunto falda: con faldas y a lo loco es el nombre de una peli muy buena en la que sale Marylin Monroe (que por cierto todo el mundo debería ver para mejorar sus modales de mujeris comunis) y no una frase que haya que tomarse al pie de la letra cuando una sale de marcha. No seguir este consejo significa ponerse a la altura de Paris Hilton, Britney Spears y otras estrellas-pato; además significa terminar la noche como ellas, es decir, mostrando el bazo a todo quisque. Cuando una lleva falda es importante andar con las pierna juntitas, sentarse con las piernas juntitas, y en resumen, juntar las piernas. A mi un día un taxista de Madriz me dio una lección que no olvidare nunca: “las mujeres de verdad cuando se montan en un coche hacen el un, dos, tres: uno se ponen de espaldas al asiento, dos se sientan, y tres meten las piernas juntas dentro del coche girando sobre si mismas.” Si Britney lo hubiera sabido a tiempo … Sencillo como la vida misma.
Andando con tacones de aguja (o de cualquier otro tipo). Si cuando una va con botas andar bien es un extra, con los tacones es una necesidad. En primer lugar, y al contrario de lo que hace la vancuverita común en su vida diaria, las puntas de los zapatos deben ir mirando hacia el futuro, y no haciendo barridas a diestra y siniestra como si vigilaran el horizonte en busca de enemigos. No. Eso es horrible. Una vez que los pies miran en la dirección correcta y sin titubeos, el truco esta en doblar un poquitín la rodilla antes de apoyar el pie y realizar un movimiento lo más parecido posible al que harías si tus zapatos respetaran la fisonomía de tu cuerpo, que no es el caso. En resumen, quien te vea no debe saber que llevas tacones desde un kilómetro de distancia, porque entonces significa que algo va mal.
La mujer con aspiraciones a “mujer-mujer” (= "musha muhé") que siga mis consejos tiene el éxito asegurado. Las demás, seguiran siendo mujer-pato y deberan quitarse la falda y los tacones. O dedicarse a ser mujer, a secas ;o)
--> En la foto: mujer pato con aspiraciones a "musha muhé" pillada in fraganti.
El asunto falda: con faldas y a lo loco es el nombre de una peli muy buena en la que sale Marylin Monroe (que por cierto todo el mundo debería ver para mejorar sus modales de mujeris comunis) y no una frase que haya que tomarse al pie de la letra cuando una sale de marcha. No seguir este consejo significa ponerse a la altura de Paris Hilton, Britney Spears y otras estrellas-pato; además significa terminar la noche como ellas, es decir, mostrando el bazo a todo quisque. Cuando una lleva falda es importante andar con las pierna juntitas, sentarse con las piernas juntitas, y en resumen, juntar las piernas. A mi un día un taxista de Madriz me dio una lección que no olvidare nunca: “las mujeres de verdad cuando se montan en un coche hacen el un, dos, tres: uno se ponen de espaldas al asiento, dos se sientan, y tres meten las piernas juntas dentro del coche girando sobre si mismas.” Si Britney lo hubiera sabido a tiempo … Sencillo como la vida misma.
Andando con tacones de aguja (o de cualquier otro tipo). Si cuando una va con botas andar bien es un extra, con los tacones es una necesidad. En primer lugar, y al contrario de lo que hace la vancuverita común en su vida diaria, las puntas de los zapatos deben ir mirando hacia el futuro, y no haciendo barridas a diestra y siniestra como si vigilaran el horizonte en busca de enemigos. No. Eso es horrible. Una vez que los pies miran en la dirección correcta y sin titubeos, el truco esta en doblar un poquitín la rodilla antes de apoyar el pie y realizar un movimiento lo más parecido posible al que harías si tus zapatos respetaran la fisonomía de tu cuerpo, que no es el caso. En resumen, quien te vea no debe saber que llevas tacones desde un kilómetro de distancia, porque entonces significa que algo va mal.
La mujer con aspiraciones a “mujer-mujer” (= "musha muhé") que siga mis consejos tiene el éxito asegurado. Las demás, seguiran siendo mujer-pato y deberan quitarse la falda y los tacones. O dedicarse a ser mujer, a secas ;o)
--> En la foto: mujer pato con aspiraciones a "musha muhé" pillada in fraganti.
22 ago 2008
Bienvenidos carroñeros
Hoy es viernes. Y los viernes recogen la basura en mi barrio. Solo que la mayoría de las veces, la mitad de las cosas que ponemos en el contenedor se quedan en el camino.
En el blog ya he hablado unas cuantas veces del tema de basuras, reciclaje y compostaje en Halifax, Vancouver / Canada y, por supuesto, mi jardín ☺ Pero esta mañana cuando sacaba la basura me he encontrado con mi vecina “la rebuscadora” y he caído en la cuenta de que – oh, alas!! – hasta ahora solo he hablado de la parte formal de la recogida de basuras, cayendo en el común pero craso error de ignorar a la avanzadilla que recorre la ciudad los días de colecta: los llamados carroñeros o “scavengers”.
En Canadá, como en Suecia y otros países Europeos (y algunas ciudades sueltas en otros lugares) se motiva el reciclaje de algunos tipos de envase devolviendo dinero. Cuando vivía en Suecia llevábamos las latas y botellas al supermercado, donde una maquinita se tragaba la botella, determinaba la cantidad a devolver, y te daba un recibo que podías utilizar al pagar la compra. Aquí en Vancouver el sistema esta menos automatizado y hay desde supermercados donde los cajeros hacen la función de las maquinitas suecas hasta gente que va con furgonetas a las zonas más pobres de la ciudad, donde recolectan y transportan los envases al depósito llevándose una comisión nada modesta por el servicio; entre medias están los negocios de barrio que se montan algun@s, por ejemplo en un garaje donde la gente va a llevar sus envases reciclables.
Algunas prácticas son legales (llevar los envases al supermercado) y otras no (llevarse una comisión por robarle a los sin techo, por ejemplo). En parte por esta relación con “el lado ojcuro de la ley” y en parte por los prejuicios que hay contra los pobres, algunas ciudades tienen políticas muy agresivas para acabar con los carroñeros. Por ejemplo, la ciudad de Vancouver en el Estado de Washington (EEUU) tiene una lista de diez razones por las que hay que erradicar el “robo” (así lo llaman) de materiales reciclables, entre las que están que “nadie quiere a ese tipo de gente en su barrio”, que “es una puerta de entrada a crímenes mas importantes, porque esta gente puede pensar que el robo es legitimo”, “a esta gente le da igual la limpieza [con lo cual seguro que te lo dejan todo perdido]”, “esta gente se puede volver agresiva”, y “no se reconoce el esfuerzo que hacen los ciudadanos para reciclar”.
Dejando de lado el lenguaje abusivo en el que se describe a los carroñeros (desde cuándo es un robo recoger lo que otros desechan, y qué derecho tiene el ayuntamiento de Vancouver, Washington, a hablar así de sus propios ciudadanos???), todo lo que dicen es, simple y llanamente, mentira. Mentira, mentira, mentira – por lo menos a este lado de la frontera.
En primer lugar, “esa gente”, a veces será pobre, pero no siempre. Claro que hay mendigos intentando sacarse unos dólares llevando las latas al súper (o a donde sea), pero en mi barrio, como se puede desprender del principio de esta entrada, “esa gent[uza]” son mis propi@s vecin@s, que lo hacen por exactamente las mismas razones. Yo no lo tengo muy claro, la verdad, pero el grupo de ancianas chinas que recorren los callejones de mi barrio los viernes por la mañana no son precisamente “ese tipo de gent[uza]” del que suelo salir corriendo. A mi me dan los buenos días desde debajo de sus sombreros de ala ancha con una sonrisa de oreja a oreja, y a veces hasta comienzan una conversación. Visto lo visto, supongo que la próxima vez tendré que llamar a la policía para que detengan a la(s) anciana(s), que como tod@s sabemos son miembras de organizaciones terroristas transnacionales. Claro.
Pero mi protesta ante este trato tan injusto va mas allá del reconocimiento de la inocencia de las viejas, porque el sistema de los carroñeros en lugar de mermar de hecho **mejora** la efectividad del sistema de reciclaje urbano. Por qué? Porque a mi me da igual que una lata se quede sin reciclar, pero para ell@s todas las latas son valiosas. Además, como pudimos comprobar en la huelga de basura de Vancouver (que para quien no se acuerde, nos duró tres meses) cuando todos los sistemas de recogida fallan solo nos queda rezar porque los carroñeros pasen por nuestra calle y se lleven parte de toda la mierda que producimos. Y por eso digo que llamar robo al sistema de reciclaje informal es una infamia; que a mi no me molesta ver a las viejas de mi barrio llevando latas al súper, en lugar de tener que llevarlas yo o que me venga gente con más/otros problemas; y que atacarles a ell@s es un error muy gordo.
Ni que decir tiene que a mi las viejitas nunca, jamás, me han dejado la basura fuera del contenedor. Y aunque se que mis conclusiones no se pueden aplicar a España ni a muchos otros sitios, opino que lo que hay que hacer es motivar a los ciudadanos a que reciclen, como sea y cuando sea, y no estigmatizarlos por sacar provecho de un sistema ineficiente.
He dicho ;o)

--> En la foto una papelera cualquiera de Vancouver, BC, que en lugar de poner obstaculos a los carroñeros les hecha una mano al incluir espacio para que la gente ponga sus latas / botellas. Una muestra mas de que este lado de la frontera es mucho mas razonable (adonde vamos a ir a parar...)
En el blog ya he hablado unas cuantas veces del tema de basuras, reciclaje y compostaje en Halifax, Vancouver / Canada y, por supuesto, mi jardín ☺ Pero esta mañana cuando sacaba la basura me he encontrado con mi vecina “la rebuscadora” y he caído en la cuenta de que – oh, alas!! – hasta ahora solo he hablado de la parte formal de la recogida de basuras, cayendo en el común pero craso error de ignorar a la avanzadilla que recorre la ciudad los días de colecta: los llamados carroñeros o “scavengers”.
En Canadá, como en Suecia y otros países Europeos (y algunas ciudades sueltas en otros lugares) se motiva el reciclaje de algunos tipos de envase devolviendo dinero. Cuando vivía en Suecia llevábamos las latas y botellas al supermercado, donde una maquinita se tragaba la botella, determinaba la cantidad a devolver, y te daba un recibo que podías utilizar al pagar la compra. Aquí en Vancouver el sistema esta menos automatizado y hay desde supermercados donde los cajeros hacen la función de las maquinitas suecas hasta gente que va con furgonetas a las zonas más pobres de la ciudad, donde recolectan y transportan los envases al depósito llevándose una comisión nada modesta por el servicio; entre medias están los negocios de barrio que se montan algun@s, por ejemplo en un garaje donde la gente va a llevar sus envases reciclables.
Algunas prácticas son legales (llevar los envases al supermercado) y otras no (llevarse una comisión por robarle a los sin techo, por ejemplo). En parte por esta relación con “el lado ojcuro de la ley” y en parte por los prejuicios que hay contra los pobres, algunas ciudades tienen políticas muy agresivas para acabar con los carroñeros. Por ejemplo, la ciudad de Vancouver en el Estado de Washington (EEUU) tiene una lista de diez razones por las que hay que erradicar el “robo” (así lo llaman) de materiales reciclables, entre las que están que “nadie quiere a ese tipo de gente en su barrio”, que “es una puerta de entrada a crímenes mas importantes, porque esta gente puede pensar que el robo es legitimo”, “a esta gente le da igual la limpieza [con lo cual seguro que te lo dejan todo perdido]”, “esta gente se puede volver agresiva”, y “no se reconoce el esfuerzo que hacen los ciudadanos para reciclar”.
Dejando de lado el lenguaje abusivo en el que se describe a los carroñeros (desde cuándo es un robo recoger lo que otros desechan, y qué derecho tiene el ayuntamiento de Vancouver, Washington, a hablar así de sus propios ciudadanos???), todo lo que dicen es, simple y llanamente, mentira. Mentira, mentira, mentira – por lo menos a este lado de la frontera.
En primer lugar, “esa gente”, a veces será pobre, pero no siempre. Claro que hay mendigos intentando sacarse unos dólares llevando las latas al súper (o a donde sea), pero en mi barrio, como se puede desprender del principio de esta entrada, “esa gent[uza]” son mis propi@s vecin@s, que lo hacen por exactamente las mismas razones. Yo no lo tengo muy claro, la verdad, pero el grupo de ancianas chinas que recorren los callejones de mi barrio los viernes por la mañana no son precisamente “ese tipo de gent[uza]” del que suelo salir corriendo. A mi me dan los buenos días desde debajo de sus sombreros de ala ancha con una sonrisa de oreja a oreja, y a veces hasta comienzan una conversación. Visto lo visto, supongo que la próxima vez tendré que llamar a la policía para que detengan a la(s) anciana(s), que como tod@s sabemos son miembras de organizaciones terroristas transnacionales. Claro.
Pero mi protesta ante este trato tan injusto va mas allá del reconocimiento de la inocencia de las viejas, porque el sistema de los carroñeros en lugar de mermar de hecho **mejora** la efectividad del sistema de reciclaje urbano. Por qué? Porque a mi me da igual que una lata se quede sin reciclar, pero para ell@s todas las latas son valiosas. Además, como pudimos comprobar en la huelga de basura de Vancouver (que para quien no se acuerde, nos duró tres meses) cuando todos los sistemas de recogida fallan solo nos queda rezar porque los carroñeros pasen por nuestra calle y se lleven parte de toda la mierda que producimos. Y por eso digo que llamar robo al sistema de reciclaje informal es una infamia; que a mi no me molesta ver a las viejas de mi barrio llevando latas al súper, en lugar de tener que llevarlas yo o que me venga gente con más/otros problemas; y que atacarles a ell@s es un error muy gordo.
Ni que decir tiene que a mi las viejitas nunca, jamás, me han dejado la basura fuera del contenedor. Y aunque se que mis conclusiones no se pueden aplicar a España ni a muchos otros sitios, opino que lo que hay que hacer es motivar a los ciudadanos a que reciclen, como sea y cuando sea, y no estigmatizarlos por sacar provecho de un sistema ineficiente.
He dicho ;o)

--> En la foto una papelera cualquiera de Vancouver, BC, que en lugar de poner obstaculos a los carroñeros les hecha una mano al incluir espacio para que la gente ponga sus latas / botellas. Una muestra mas de que este lado de la frontera es mucho mas razonable (adonde vamos a ir a parar...)
17 ago 2008
Guía de supervivencia para hispanohablantes en Vancouver – buscando casa
Desde hace unos meses vengo recibiendo emails de gente que quiere venirse a Canadá preguntándome que es lo mejor y lo peor de Vancouver / Canadá y pidiendo consejos sobre como moverse por aquí. Además, viendo las búsquedas a través de las cuales la gente entra en el blog me he dado cuenta de que hay muchas tipo “vivienda en Canadá”, “cómo buscar casa en Vancouver”, etc. De modo que he decidido empezar una nueva sección para pasar parte del conocimiento acumulado desde que llegue aquí, esperando que a alguien le sirva de algo. Eso si: este blog sigue siendo un blog personal que tiene como principal objetivo mantener a mis amigos y mi familia informados sobre mis andaduras por estas latitudes, así que la información será incompleta y vendrá de poquito en poquito. Como siempre, se agradecen las preguntas y añadidos en la zona de comentarios.
Para empezar la nueva sección, el tema vivienda: como encontrar casa y no morir en el intento?

Craigslist: sin lugar a dudas el mejor sitio para buscar casa en Vancouver es craigslist. Como ya he mencionado anteriormente en el blog, la vivienda en Vancouver es muy cara y además hay muy pocas casas libres, así que encontrar casa puede ser uno de los grandes retos de la aventura vancuverita. En craislist sale prácticamente todo lo que hay, pero el mercado es muy, muy rápido, así que lo mejor es mirar continuamente y ponerse en contacto con los anunciantes inmediatamente. (Para visitantes, recomiendo encarecidamente los hostales HI de la ciudad y el Samesun backpackers. Si podéis, evitad los hostales que hay alrededor de la zona de autobuses porque son un bodrio.)
… pero … dónde?? En Vancouver ciudad (sin el resto del área metropolitana) los barrios de la zona Este (“East Vancouver” o “East Van”) están bien y aun no demasiado caros. Mi barrio favorito es el mío, la zona de Main entre la 5ª y la 40ª, más o menos (en el mapa, la zona de Mount Pleasant, Riley Park y Little Mountain). Otra zona que está muy bien es el barrio de Comercial Drive (también “the Drive”; en el mapa "Grandview / Woodland"). Todo lo que esta entre Main y Comercial esta relativamente bien de precio. Los barrios de Kitsilano (antigua meca hippy donde comenzó Greenpeace) y West Point Grey (cerca de UBC) están bien para vivir, pero todo es más caro. En la zona del Downtown otro barrio que no está mal es “The West End”; este barrio está al ladito de la playa y del Parque Stanley, también es la zona gay pero vive gente de todas las inclinaciones. Yaletown y Gastown son las zonas de los yuppies, con apartamentos (“condos” y “apartments”) muy caros, pequeños y “guays”. Los barrios de Kerrisdale y Shaughnessy son las zonas de las clases altas, a veces salen habitaciones en alquiler pero la mayoría son mansiones. Barrios totalmente no recomendados son el Downtown Eastside / Chinatown / Strathcona, donde se acumula toda la pobreza de la ciudad.
Lidiando con los caseros: como hay tanta competición por conseguir casa los caseros aquí son unos petardos. Por eso nunca está de más tener a mano el teléfono del Tenant Resoucrce & Advisory Centre, donde te informan de los derechos y deberes tuyos y de tu casero. El teléfono en Vancouver es 604 255 0546, pero hay asociaciones parecidas en otras ciudades.
** FIN **
Durante los próximos meses tengo pensado subir mas información sobre los siguientes temas:
- el gobierno y tú: papeleos varios.
- Moviéndose por la ciudad y un poquito mas allá (medios de transporte).
- De compras: comida, muebles, ropa y otros caprichos.
- Vida social: restaurantes y otros.
- Lugares que no hay que perderse.
- Vancouver y sus gentes.
Se aceptan preguntas y sugerencias, espero que os sirva de algo!!
Para empezar la nueva sección, el tema vivienda: como encontrar casa y no morir en el intento?

Craigslist: sin lugar a dudas el mejor sitio para buscar casa en Vancouver es craigslist. Como ya he mencionado anteriormente en el blog, la vivienda en Vancouver es muy cara y además hay muy pocas casas libres, así que encontrar casa puede ser uno de los grandes retos de la aventura vancuverita. En craislist sale prácticamente todo lo que hay, pero el mercado es muy, muy rápido, así que lo mejor es mirar continuamente y ponerse en contacto con los anunciantes inmediatamente. (Para visitantes, recomiendo encarecidamente los hostales HI de la ciudad y el Samesun backpackers. Si podéis, evitad los hostales que hay alrededor de la zona de autobuses porque son un bodrio.)
… pero … dónde?? En Vancouver ciudad (sin el resto del área metropolitana) los barrios de la zona Este (“East Vancouver” o “East Van”) están bien y aun no demasiado caros. Mi barrio favorito es el mío, la zona de Main entre la 5ª y la 40ª, más o menos (en el mapa, la zona de Mount Pleasant, Riley Park y Little Mountain). Otra zona que está muy bien es el barrio de Comercial Drive (también “the Drive”; en el mapa "Grandview / Woodland"). Todo lo que esta entre Main y Comercial esta relativamente bien de precio. Los barrios de Kitsilano (antigua meca hippy donde comenzó Greenpeace) y West Point Grey (cerca de UBC) están bien para vivir, pero todo es más caro. En la zona del Downtown otro barrio que no está mal es “The West End”; este barrio está al ladito de la playa y del Parque Stanley, también es la zona gay pero vive gente de todas las inclinaciones. Yaletown y Gastown son las zonas de los yuppies, con apartamentos (“condos” y “apartments”) muy caros, pequeños y “guays”. Los barrios de Kerrisdale y Shaughnessy son las zonas de las clases altas, a veces salen habitaciones en alquiler pero la mayoría son mansiones. Barrios totalmente no recomendados son el Downtown Eastside / Chinatown / Strathcona, donde se acumula toda la pobreza de la ciudad.
Lidiando con los caseros: como hay tanta competición por conseguir casa los caseros aquí son unos petardos. Por eso nunca está de más tener a mano el teléfono del Tenant Resoucrce & Advisory Centre, donde te informan de los derechos y deberes tuyos y de tu casero. El teléfono en Vancouver es 604 255 0546, pero hay asociaciones parecidas en otras ciudades.
** FIN **
Durante los próximos meses tengo pensado subir mas información sobre los siguientes temas:
- el gobierno y tú: papeleos varios.
- Moviéndose por la ciudad y un poquito mas allá (medios de transporte).
- De compras: comida, muebles, ropa y otros caprichos.
- Vida social: restaurantes y otros.
- Lugares que no hay que perderse.
- Vancouver y sus gentes.
Se aceptan preguntas y sugerencias, espero que os sirva de algo!!
10 ago 2008
Robots en mi oficina
Vivir en Vancouver tiene algunas cosas horribles. Por ejemplo, que te fastidia tus tardes de películas (pijama y palomitas en mano), porque reconocer la biblioteca donde vas a estudiar todos los días en una serie le quita todo el encanto. Sobre todo si se supone que el edificio esta en otro planeta, en otro tiempo, y siendo invadido por los Cylons. Sigh.
Qué le vamos a hacer si resulta que la industria cinematográfica en Vancouver es enorme. Los primeros pinitos los hicieron a principios del siglo XX, pero el boom vino con la televisión, y hoy por hoy es la tercera mayor industria cinematográfica de Norteamérica. Las razones: que es más barato y que la ciudad también esta especializada en la industria del software, lo que incluye a los animadores. Aquí se han grabado pelis como La Letra Escarlata (1995), Viven (1993), Los Cuatro Fantásticos (2005), El Efecto Mariposa (2005) o Mi Vida Sin Mi (de nuestra españolisima Isabel Coixet, 2003); y series como Expediente X, Stargate o Battlestar Galactica. De hecho la culpa de este post la tienen las innumerables escenas vancuveritas de esta última serie. Ayer, viendo algunos de los episodios con Alex, nos pasamos la mitad del tiempo situando escenas en los callejones del Downtown Eastside, la biblioteca central y varios campus universitarios (UBC & SFU). Y para un día libre que tengo, me arruinaron la historia con tanta escena en la facultad!!!!

Vista de Vancouver: ciudad futurista?

El Campus de SFU, donde se rodaron muchas de las escenas de Battlestar Gallactica.

En este edificio (Koerner Library) esta la base central de los Cylon en Caprica, donde Boomer y Helo pasan un buen rato jugando con robots. Mi oficina está justito detrás.

Boomer y Helo de nuevo en la biblioteca central de Vancouver. Qué libro iran a buscar?
Qué le vamos a hacer si resulta que la industria cinematográfica en Vancouver es enorme. Los primeros pinitos los hicieron a principios del siglo XX, pero el boom vino con la televisión, y hoy por hoy es la tercera mayor industria cinematográfica de Norteamérica. Las razones: que es más barato y que la ciudad también esta especializada en la industria del software, lo que incluye a los animadores. Aquí se han grabado pelis como La Letra Escarlata (1995), Viven (1993), Los Cuatro Fantásticos (2005), El Efecto Mariposa (2005) o Mi Vida Sin Mi (de nuestra españolisima Isabel Coixet, 2003); y series como Expediente X, Stargate o Battlestar Galactica. De hecho la culpa de este post la tienen las innumerables escenas vancuveritas de esta última serie. Ayer, viendo algunos de los episodios con Alex, nos pasamos la mitad del tiempo situando escenas en los callejones del Downtown Eastside, la biblioteca central y varios campus universitarios (UBC & SFU). Y para un día libre que tengo, me arruinaron la historia con tanta escena en la facultad!!!!

Vista de Vancouver: ciudad futurista?

El Campus de SFU, donde se rodaron muchas de las escenas de Battlestar Gallactica.

En este edificio (Koerner Library) esta la base central de los Cylon en Caprica, donde Boomer y Helo pasan un buen rato jugando con robots. Mi oficina está justito detrás.

Boomer y Helo de nuevo en la biblioteca central de Vancouver. Qué libro iran a buscar?
26 jul 2008
Gótica: los malos hábitos nunca mueren

Los y las que me conocéis desde hace tiempo sabéis que un pedazo de mi corazoncito le pertenece a la comunidad gótica. Desde los tiempos de ‘Madriz, Madriz’, con todas aquellas noches de marcha con la gente de la Facultad en el Strong (que por cierto ya es 100% gay – seguro que soy la ultima en enterarse) los góticos no han dejado de sorprenderme: no son ni tan duros como pretenden, ni tan “peligrosos” como la gente les cree y encima les gusta la buena música (para bailar, por lo menos). Por si eso fuera poco, ir a un garito gótico es (sin animo de ofender) como ir al circo, porque si no tienes ganas de bailar lo único que tienes que hacer es sentarte y mirar a tu alrededor: no tiene desperdicio.
Siempre me quejo de la marcha de Vancouver porque aparte de sitios de pachanga donde los canadienses pierden su timidez habitual y se restriegan con las mozas del lugar (sin pedir permiso) hay poco. Los mejores sitios son los sitios gays , pero al fin y al cabo es su ambiente y no el mío, y además de vez en cuando gusta cambiar. Así que aquí, como en Madrid y en Seattle, de vez en cuando saco mi vinilo del armario y me doy una vuelta por el lado oscuro.
Lo increíble es el tamaño de la comunidad gótica en Vancouver, que al fin y al cabo no es una ciudad tan grande. Por supuesto no tengo “datos oficiales” pero bastantes tienen que ser, porque nada más que en el centro hay al menos 5 tiendas dedicadas exclusivamente a ropa gótica (una de ellas con ropa para la comunidad ciclista gótica) , otros tantos clubs góticos y entre dos y tres fiestas góticas a la semana. Si una consigue ignorar a los que por alguna razón encuentran los uniformes militares dignos de admiración, estas son las mejores noches de la ciudad.
Hoy es el séptimo aniversario de la noche gótica por excelencia, SIN CITY, y la que escribe estas líneas estará allí, cámara en mano y con las botas de bailar. Porque los malos hábitos nunca mueren, solo cambia el escenario ;o)
23 jul 2008
La vivienda en Vancouver -- Konichiwa, konichiwa...

Lo primero que me he encontrado al llegar ha sido un email. En el asunto, la siguiente pregunta: “vuelta al mundo real?” Y la verdad es que sí, aquí estamos de nuevo retransmitiendo desde Vancouver, que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Entre las malas, claro está, que se me han acabado las vacaciones. Y entre las buenas que estoy de vuelta en casa, lejos de los mosquitos asesinos de Winnipeg, con mi música, mi ropa limpita, mi adorada bicicleta con sus paseítos al borde del agua y mi pase para ver la película que quiera, cuando quiera y como quiera en cualquier cine independiente de la ciudad por la cara. No nos vamos a quejar, a pesar de que me queden 6 semanas para los exámenes y por tanto este ya en la etapa DG (“disciplina germánica”) con una jornada de 9 horas de lectura intensiva al día. Esto es vida …
Volver a Vancouver desde Winnipeg es un choque importante por muchas razones – difícilmente se pueden imaginar dos ciudades más distintas entre sí en este país. Pero (quizás porque me gustaría poner el huevo en alguna parte y a cualquier lado que voy miro casas) lo que más me sorprende cada vez que vuelvo a Vancouver es el precio de la vivienda. Si pensáis que en España las cosas están mal, os podéis consolar sabiendo que aquí están todavía peor.
Vancouver es la tercera ciudad (en tamaño) de Canadá, y la más cara con diferencia. Según un informe del gobierno canadiense, el precio medio de una casa unifamiliar en Vancouver es de 900,000 dólares canadienses, unos 600.000 euros. (Las casas unifamiliares, por cierto, son el tipo de vivienda mas común.) Según el mismo informe eso significa que las familias pagan 6,300 dólares (4.000 euros) de hipoteca al mes de media, más del doble del salario mensual medio neto en Vancouver. La media del precio de los apartamentos por otro lado es de unos 400,000 dólares, unos 260.000 euros. Si os preguntáis quien se puede permitir esos precios la respuesta esta clara: nadie, o al menos muy poquita gente, a pesar de que estamos en medio de un boom inmobiliario. La mayoría estamos de alquiler, pagando un mínimo de 800 dólares (500 euros) por un estudio; una media de 1,100 dólares (700 euros) por un apartamento de una habitación; algo menos en el caso de habitaciones en pisos / casas compartidas. Hay que tener en cuenta que nunca hay que fiarse de las “medias”: por ejemplo, en este caso están incluidas las viviendas en todas las zonas de la ciudad, también en el Downtown Eastside, que es el código postal mas pobre de Canadá y con mas problemas de criminalidad del país (lo que significa que la mayoría de los pisos “decentes” tienen un precio medio más elevado). Por otra parte Sara y Matt se compraron una casa de 3 plantas con 4 habitaciones, 3 cuartos de baño y un jardín inmenso en Winnipeg por 100,000 dólares (63.000 euros). Ted (que anda con una beca como la mía) ya es propietario de una casa de 3 plantas con 5 habitaciones en Halifax por la que pagó 80,000 dólares (50.000 euros). Y un duplex en Montreal en una zona que equivale a Huertas anda por los 250,000 dólares (160.000 euros). Los alquileres también son mucho más baratos en el resto de las ciudades de Canadá.
El caso es que Vancouver, hasta hace nada, era una ciudad perdida sin mucho que ofrecer, aislada del resto del país por las montañas Rocosas, a dos días en coche de cualquier otro centro urbano (Calgary / Edmonton). Pero de repente se ha convertido en una ciudad “cool”, y por eso el precio de la vivienda se ha multiplicado por dos (eso con suerte) en los últimos 4 aNos – en gran medida porque los que compran los muchísimos pisos que se están construyendo son especuladores extranjeros que pueden pedir prácticamente lo que quieran porque tienen el mercado inmobiliario controlado. Y ahora que estamos tod@s con el agua al cuello los que podemos estamos pensando en largarnos a cualquier otra parte. Por supuesto que también viene mucha gente nueva (por eso los alquileres siguen subiendo), pero son profesionales con sueldos muy altos que se pueden permitir pagar 1.700 euros por un apartamento de una habitación en el barrio pijo (Yaletown). Los demás, las clases medias y trabajadoras que pueden, se están yendo. Tanto es así que la tendencia actual es hacia la polarizacion de la población urbana en Vancouver, con una distribución de la renta que parece un chupa-chups de dos cabezas: una cabeza para los que tienen mas pasta, otra cabeza para los que tienen menos, y una clase media (el palito) en extinción.
Por ejemplo: en un informe que una que yo se me escribió para el gobierno canadiense en el 2006, se decía que la población sin techo en la ciudad de Vancouver aumento un 96% entre 2002 y 2005, y sobrepasaría las 3,000 personas antes del 2010 (en una region metropolitana de m enos de 3 millones de habitantes). Muchas de estas personas no son “típicos sin techo”, sino trabajadores a los que no le llega el sueldo para pagar el alquiler, pensionistas que están en la misma situación o gente que se quedo en la calle cuando cerraron los asilos mentales hace unos años, refugiados e inmigrantes recién llegados. Si se comparan los 375 dólares que esta gente recibe del gobierno (el “welfare”) con el precio del alquiler se entiende que estén en la calle o en viviendas que no cumplen los mínimos estándares de habitabilidad. Pero por desgracia muchas de estas personas no tienen los medios o la capacidad para mudarse a otros lugares en los que la diferencia entre lo que reciben del gobierno y sus gastos no sea tan grande.
Así que cuando alguien quiere venirse a Canadá y me pregunta por Vancouver, siempre digo lo mismo: y no te apetecería irte a otra parte? Porque vivir aquí es un lujo, en todos los sentidos.
… Y para acabar la entrada en un todo un poco más relajado y premiar a quien haya llegado hasta el final del post, ahí va una cancion de Michael Franti. Y por que no? :o)
7 jul 2008
Y yo que sólo pedía un verano sin complicaciones

El plan era dedicarse al 100% a estudiar para los exámenes que tengo en Septiembre. Así que en Abril me dediqué una semana a hacer fotocopias y comprar libros. Los puse todos en mi escritorio – tres montañas de papel (a mis ojos) de la altura del Veleta – y me hice un horario: 200 páginas para leer al día. Pensé: “un poco apretado pero si todo va bien, se puede hacer.”
Primero fue la casera, que puso en venta la casa amenazando con ponernos de patitas en la calle. Después de muchas peleas y más negociaciones, conseguimos que nos dejara quedarnos hasta diciembre. Me salieron tres canas de tanto mal rato.
Después fueron los implantes, o para ser mas exacta EL implante, que me dejo una semana metida en la cama y un mes y medio con unos dolores del infierno. Al final, la semana pasada me lo tuvieron que quitar y ahora estamos a ver si se recupera el hueso para empezar de nuevo. Con esta aventura empecé a quedarme atrás con mis lecturas.
Finalmente fue Sam, que decidió darnos la murga emborrachándose hasta perder el sentido tres veces a la semana y no dejándonos dormir. La guinda del pastel nos la encontramos la semana pasada, al descubrir que en una de sus noches de pasión etílica había sacado toda la comida del frigo y la había esparcido por toda la cocina, a propósito para que se pudriese y para fastidiar; también había distribuido los contenidos de su mochila muy cuidadosamente por encima de los mostradores y dejado una nota: “No me vais hacer sentir culpable por hacer esto.” Le pedimos que se fuera de la casa, pero ayer tuvimos una reunión y decidimos darle una (solo una) oportunidad. Dice que no va a volver a beber. Ya veremos.
Total, que yo solamente quería un verano tranquilito, mi primero y único estudiando, y esto parece una gincana. Así que, por lo pronto, hoy me cojo la mochila y me voy un par de semanas a Winnipeg porque estoy hasta las narices de tanto sopla gaitas y tanta complicación. Estaré allí un par de semanas, de acampada en el festival de música folk y visitando a unos amigos (entre medias, llevo un taco de cosas para leer – todo lo que llevo de retraso). Por cierto, no me llevo el móvil. Si se me quita el mal humor intentare actualizar. Si no, os ahorraré la ventolera.
Con dios, gente.
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