1 nov 2009

Nosferatu y la Orquesta Sinfónica de Vancouver dan el cante en Halloween

Ahora que vivimos en el centro y no donde a Cristo se le saltó el cordón de la alpargata tenemos mil y una opciones de entretenimiento que estamos aprovechando bien. Por ejemplo, ayer fue Halloween, y la Orquesta Sinfónica de Vancouver decidió ponerle música a Nosferatu, una peli de 1922. El evento tuvo lugar en un lugar inigualable: el teatro Orpheum de Vancouver, que algunos conocereis sin saberlo porque allí se han rodado muchas escenas de pelis y series de televisión famosas. En la entrada se pedía explícitamente a los espectadores que acudieran vestidos de vampiros. Je, je, je ... ¡a la orden!



Nosferatu
es una de esas películas de culto, digna competidora de Metrópolis en popularidad de largometrajes mudos. Las dos pertenecen a la época en la que aún se estaba experimentando con la comercialización de películas con sonido. Mediante una mezcla de actuación exagerada (más "teatral" que la que solemos considerar apropiada para cine hoy en día), breves textos proyectados en la pantalla, y una banda sonora muy expresiva y en vivo, se trataba de contar una historia a veces compleja. Es increíble lo que se consigue, a pesar de las limitaciones técnicas. Hoy estamos acostumbrados a que las películas (sobre todo las de terror) tengan miles de efectos especiales. ¿Pero qué haces cuando lo único que tienes es la cámara y los actores? Pues ... lo mismo que cuando no consigues los permisos para usar el nombre comercial de la novela en la que te basas para desarrollar el guión: malabarismos. El Conde Drácula se llama Orlok, y en lugar de desvancerse lentamente al salir el sol, los vampiros desaparecen de un fotograma al siguiente dejando un leve rastro en el aire. Otro requisito imprescindible es buscarte un actor que necesite poco maquillaje. Le ruego me perdone, Max Schreck, pero era usted muy feo.

Max con el corazón partío, imagen tomada de aquí.

Los cines, cuando recibían la cinta, recibían también la composición musical. La de ayer, a mi saber, era original, y estupenda. Se fundía tan bien con la peli que a ratos había que recordarse que delante había una orquesta. Y qué orquesta. No sólo tocaban bien, sino que además iban todos vestidos de cazavampiros, sapos, zombies ...

En resumen, un show estupendo y perfecto para una noche de miedo. Si Nosferatu pasa cerca, ¡no os lo perdáis!

6 comentarios:

Marcoiris dijo...

Parece muy interesante, gracias. Estas muy guapa de vampira :O)
Un abrazo

Jules dijo...

Hola vampiresa bombón
Me habría gustado ver esa obra, qué envidia.
Por cierto, hay una peli, del 2000, La sombra del vampiro, con John Malkovich y Willem Dafoe, que va precísamente sobre el rodaje de Nosferatu, que fue bastante peculiar, y le da un toque misterioso...no estuvo mal.

Besos
Jules
:D

Javi dijo...

Nosferatu, Metropolis... ¡vaya dos!. Tremendas.

Suena genial lo de la orquesta-cine para el Halloween, ¡qué bien se lo montan en Vancouver!.

PS. ¡Pobre Max!, no era tan feo el hombre...

Jules dijo...

Jo, he vuelto a ver tu foto de vampiresa...y realmente das miedo...
:O

Lunatrix dijo...

Julio, creo que esa peli la estrenaron cuando todavía estábamos en el Johnny. No sé por qué tengo la imagen de Juan hablando de ella. Si te doy miedo vestida de vampira me tienes que ver recién levantada: je.

Javi: supongo que la belleza es relativa :o) Qué pasa, que estas cosas no las hacen en Lethbridge? Pero si me ha dicho una amiga que allí el mundillo de las artes está que se sale ...

Marco: gracias :o)

Javi dijo...

¿Lethbridge y las artes?... si te refieres a los rodeos, y a lo relacionado con el "line-dance" y country, sí, es el paraíso, lo demás.. tengo mis dudas de que hablemos del mismo sitio.
Conozco a un tipo local que cree que Andy Warhol es un guitarrista de "bluegrass", lol.
¡Un abrazo!