Mostrando entradas con la etiqueta school. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta school. Mostrar todas las entradas

21 feb 2011

El síndrome de la cuna vacía y otras cosas

Y así pasan los días, y yo desesperando ...

Ya queda poco, o eso dice todo el mundo. Tengo una amiga que anda ya con una tripa de 42 semanas (42 semanas!) porque no quiere que le provoquen el parto. Yo no creo que dure tanto. La idea de andar por la vida de esta manera durante casi 6 semanas más (42 días, 42 noches, 1.008 horas más) me desespera. A partir del jueves puedes venir cuando quieras, pequeño ser sin nombre.

El mundo sigue dando vueltas, pero hace unos días que parece que el ombligo del mundo es ese cuarto naranja que da al lado soleado de la calle. El canastillo, la cuna, la mecedora, la montaña de ropa diminuta (todo regalos o "herencias") se han convertido en el centro del universo alrededor del cual giramos todos. Ayer tuvimos una fiesta en casa. Todas las preguntas y conversaciones en las que participé, por supuesto, fueron sobre mi inmensa figura, la fecha prevista del parto, hospitales, médicos, etc. Probablemente sea la última fiesta en bastante tiempo, y si hasta ahora los "potlucks" eran mensuales y por la noche, mucho me temo que a partir de ya nos lo vamos a tener que tomar más con más tranquilidad.

Dragonfly de Manitoba.

Fuera del universo que gira alrededor de ese canastillo vacío la vida continúa como si no pasara nada y, de vez en cuando, me hace sentir hasta persona normal. La semana pasada sin ir más lejos tuve una aventura interesante que me llevó hasta la oficina de "mi" "representante" en el parlamento. Lo de representante va entre comillas porque me queda un año para poder votar aquí. El caso es que el gobierno federal, que es el que me da la beca y me paga los 4 meses de baja de maternidad a los que tengo derecho, decidió el miércoles que ese derecho no era tal, y por tanto que no me pagarían durante el resto del cuatrimestre y que el dinero que me han ingresado desde principios de enero lo tengo que devolver. Si a alguien le suena a una artimaña ilegal para ahorrarse dinero ahora que están trajinando con el presupuesto oficial del estado, bingo. Lo que no lo hace menos ilegal, porque cuando aceptas una beca firmas un papel que es un documento oficial donde se detallan todas estas cosas. Tampoco lo hace menos estresante, porque a ver quién es la hermosa que se va con esta tripa a buscarse el pan.

Mis supervisores estaban trabajando uno en Ottawa y otro en Hong Kong, con lo cual me pasé una noche en vela dándole vueltas a la sandía y a la cabeza, tratando de averiguar cómo salir de ésta. Uno de mis supervisores (el que estaba en HK) sugirió que llamara a "mi" "representante" en el parlamento canadiense, un señor del Nuevo Partido Democrático (NDP) que se llama Thomas Mulcair y parece muy majo. A mi no se me hubiera ocurrido *jamás* ir a contarle mis penas a un político electo que trabaja en el parlamento, pero imagínense mi desesperación que a la mañana siguiente a las 10 estaba marcando su número.

"Bonjour?"

"Esto ... buenos días. Le llamo porque tengo un problema."

"Vives en Outremont?"

"Sí."

"Es un asunto relacionado con el gobierno federal?"

"Esto ... sí."

"Te paso ahora mismo."

Imagen ... relajante? Este verano en St Sauveur, en la región des Laurentides.

Pensaba que me mandarían a la mierda (educadamente, eso sí, que para eso estamos en Canadá). Sin embargo me dieron cita para las 11, pasé 45 minutos en la oficina del asistente de Mulcair respondiendo a sus preguntas y examinando con lupa los documentos que tenía, y a las 12 ese señor tan simpático estaba cantándole las 40 a la persona responsable de finanzas en el ministerio que me da la beca. Para cuando llegué a casa tenía un correo electrónico diciendo que había sido todo un error, por supuesto, y que no me preocupara por nada. Esa misma tarde el señor simpático me llamó para asegurarse de que la señora Tal se habían puesto en contacto conmigo. Im-presionante. En cuanto tenga tiempo me voy a hacer una camiseta que diga "MY MP MADE ME BELIEVE IN DEMOCRACY AGAIN."

Ese mismo día me llegó otro mensaje del mismo ministerio. Esta vez era una carta al a vieja usanza en la que se me informaba de que no me dan la beca para hacer un postdoctorado. La abrí, la leí, no sentí nada y pensé que lo mismo al rato me daría un bajón. Pero pasaron las horas y los días y lo único que sentí fue alivio. El proyecto era muy interesante, pero creo que ha llegado la hora de poner fin a esta etapa y buscar un trabajo en el que no me pase el día, sola, delante del ordenador poniendo mis pensamientos en orden. Tengo ganas de ver gente. De tener una oficina, de hacer algo que no implique postponer la satisfacción de ver el trabajo bien hecho de forma constante, de un poco de acción. Lo mismo son las endorfinas, pero sinceramente desde que me llegó la carta estoy mucho más contenta.

Así que ya sabes, pequeño ser sin nombre: a partir del jueves puedes venir cuando quieras. Cuanto antes, mejor, que ya sabes que lo tenemos todo listo :o)

El hombre de las pompitas en el Winnipeg Folk Fest.

1 dic 2010

El resume (o CV) en Canadá y en España

A raíz de la última entrada en la que me puse agresiva con una funcionaria sin razón aparente (aparte de lo que me dijo el banco) me ha dado por pensar en lo diferentes que son algunos trámites aquí en Canadá. Como no tengo mucha experiencia en otras cosas me voy a enfocar en lo que respecta a la búsqueda de trabajo, y más en concreto a la redacción de un CV (que en Canadá llaman "resume" -- o bien escrito, "résumé"). Lo que sigue se refiere principalmente a CV académicos.

Una de las cosas que más me llaman la atención es la información personal que se omite en Canadá. No se pone, por ejemplo, ni fecha de nacimiento, ni estado civil, ni nacionalidad, ni número de pasaporte (no se usa nada parecido al DNI). Tampoco se incluye una foto. Claro que hay excepciones (por ejemplo, si la oferta de trabajo tiene restricciones de edad). Pero por lo general el potencial empleador tiene prohibido por ley solicitar este tipo de información, junto con otra que en España puede parecer irrelevante / obvia pero que no siempre lo es: sexo, raza, religión, si la persona tiene algún tipo de incapacidad, lugar de nacimiento, etc. Sí puede, por otra parte, preguntar en la entrevista si la persona tiene una autorización legal para trabajar en el país. Por supesto todo lo que tenga que ver con la formación académica y experiencia profesional se incluye y lo que haya en el CV tiene que ser cierto.


Cartoon by Dave Carpenter.

La razón por la que este tipo de información no se puede solicitar es porque se supone que un empleador puede discriminar a aquellos que se presentan para una oferta de trabajo sin antes considerar la experiencia profesional de la persona, por aquello de los prejuicios.

Pero en España, por lo general, a la gente esto le parece raro.

Por ejemplo: una persona cercana que a menudo contrata asistentas para una tienda de ropa tiene como norma no considerar a candidatas (sólo contrata a mujeres) de nacionalidad extranjera. Dice que las relaciones con el resto del equipo no funcionan bien, sobre todo si la mujer es marroquí. Que yo sepa, nunca ha tenido a una mujer marroquí como empleada, y a la única extranjera que me consta la contrató sin saber que lo era.

También recuerdo mandarle el CV a mi padre para que me ayudara a encontrar posibles errores / omisiones. Su respuesta: "se te ha olvidado la información más importante: fecha de nacimiento, nacionalidad, número de DNI y estado civil." Cuando le comenté que aquí eso no se pone, me dijo que le parecía una chorrada, porque cuando buscas a alguien para un puesto en concreto te interesa saber esas cosas de antemano y no perder el tiempo organizando una entrevista con alguien que sabes que no vas a contratar.

Y en la dirección contraria, otros dos ejemplos. El primero, el de una amiga que casi denunció a una empresa alemana por pedirle un CV con foto ("Que no estoy pidiendo un trabajo en hooters, sino en una universidad!"). Y el segundo, cuando yo me encontré hace ya años luz en Londres rellenando una solicitud de trabajo en un Burguer King (o era un McDonalds?) en Londres. Debajo del nombre y la edad, la siguiente pregunta: "marque la casilla que corresponda a su raza." Entre las opciones estaban posibilidades curiosas (galés?), pero a mi no me ha quedado nunca claro qué soy, porque los españoles no somos ni caucásicos ni latinos extrictamente hablando, y no me dieron la opción de contestar mediterránea. En cualquier caso, el tema de las clasificaciones raciales siempre me ha resultado de lo más curioso.

En fin, que si estais interesados en buscar trabajo en Canadá o en cualquier otro país extranjero no deis por supuesto que el modelo de CV español (o incluso europeo, que también lo hay) es válido. Hay que investigar un poco para que por lo menos de la impresión de que sabes de qué va el tema. Algunas páginas web que pueden ser de interés son:

Working in Canada (Gobierno Canadiense).
Canada Resume Guide
Youth Canada (Gobierno Canadiense).

Los CV académicos son un poco diferentes porque las becas, publicaciones y participaciones en congresos son apartados muy importantes.


Tira de Piled Higher and Deeper, de Jorge Cham.

Como siempre, se aceptan (de hecho, se agradecen) comentarios y sugerencias. Os habeis encontrado alguna vez con este tipo de situaciones? Y qué os parecen las diferencias?

23 sept 2010

5 años después

Casi cinco años después de mi primera presentación académica y unos 20 intentos más tarde, ayer, por fin, di una charla de la que me sentí total y profundamente satisfecha. Fueron 30 minutos de presentación con 11 páginas escritas a doble espacio que no leí porque sabía bien qué quería decir, 18 diapositivas con un máximo de 15 palabras cada una (+ título) pero muchas fotos y viñetas de El Roto. En la mano mi "pointer" personal y respetuoso con el medio ambiente: una ramita de un árbol cualquiera del parque de Mont Royal. La audiencia, que era a partes iguales de Derecho, Geografía y Antropología, me mimó bien. Y así, a medio camino de mi tesis y en uno de los momentos más eléctricos de mi vida personal (cambio de vida + cambio de casa + viaje inmediato a Japón + incierto futuro profesional) salí de la charla como quien pasa por una catarsis y sale de ella con el pulso firme, el corazón dispuesto y los ojos con ganas de comerse el mundo. Y con las pilas recargadas para escribir el próximo capítulo de la tesis.

Sé que probablemente la próxima presentación sea como las otras que he hecho hasta ahora, pero no saben ustedes lo afortunada que me siento hoy con mi trabajo y con mi vida. Ay!!

Fin del pastelito :o)

16 jun 2010

"I'm a writer"

Me contaba un compañero del departamento que cuando un desconocido le pregunta a qué se dedica, él contesta que es escritor. Cuando me lo dijo me resultó un poco raro; total, por qué no decir que eres estudiante de doctorado? El problema es que esa respuesta tiene como resultado impepinable un interlocutor con cara de pez y el fin de la conversación (será que tenemos fama de raritos??). Así que el señor (llamémosle Mr. OB) en cuestión prefiere facilitar la conversación diciendo que es escritor. "Y qué escribes?" "Un libro sobre la intervención de los EEUU en Afganistán." Una frase sencilla que hace que pases de molusco antisocial a tipo interesante, que sabe mucho y además, lucha contra el lado oscuro. Y todo sin mentir.


[[Mi mano en acción.]]

Dicen las lenguas de los que comparten mi apellido que antes de saber montar en bici ya tenía planteado mi futuro. A la pregunta de tú que quieres ser de mayor, mini yo contestaba sin una sombra de duda: "escritora y viajera." Tuve que esperar a esta conversación para darme cuenta de que había alcanzado mi sueño infantil antes de los 30. Soy, supongo, escritora y viajera, y sin embargo me cuesta trabajo verme como tal.


[[Mis aventuras con Humpty-Dumpty, quien me inició en la literatura anglófona.]]

Pero es cierto que los estudiantes de doctorado somos escritores de profesión. En primer lugar, nos pasamos la jornada laboral (y muchas horas extras) escribiendo o acumulando material para escribir, como atestiguan nuestros muchos y variados problemas de espalda. En segundo lugar, nuestro trabajo se publica (aunque no lo lea mucha gente), lo que significa que se nos reconoce públicamente como escritores. Y por último, a la mayoría de nosotros nos pagan por ello, a menudo lo mismo o más que a un escritor no-doctorando. Así que la próxima que me pregunten cómo me gano el pan diré que escribo un libro sobre la militarización de la frontera sur de la UE, a ver si así gano en sex-appeal y amigos.

Pero si me ahora mismo alguien me pregunta qué opino de la vida de escritora no sabré contestar si es lo que esperaba. Estos días en los que tecleo sin fin delante de la pantalla del ordenador, en los que mis interacciones con otros seres humanos se limitan a los fines de semana y fiestas de guardar, me acuerdo más que nunca de algo que oí decir a La Gran Janis Joplin en una entrevista que le hicieron poco antes de morir. El entrevistador le preguntaba por su experiencia como pintora antes de dedicarse a la música. Janis contestaba que no había estado mal, pero que era una experiencia muy solitaria: empezar a cantar para ella le ayudó, entre otras cosas, a compartir su talento con otra gente y a disfrutar más de ser ella misma.

A mi por lo pronto me toca seguir escribiendo, solita. Sniff.

24 feb 2010

Through rain and snow

Hago un alto en mis quehaceres cotidianos (que en los tiempos que corren son muchos y muy variados) para celebrar / informar a quien le importe que han pasado varias cosas.

En primer lugar, me he convertido en un número; bueno, en muchos: hoy soy ... un número de expediente para el gobierno de Quebec y otro para el canadiense, un número de la seguridad médica, un número (nuevo) de la seguridad social, un número PIN que tiene el número 25 mientras espera en la sala 3 a que le atienda la eficiente señora del puesto 27. Un, dos, tres, responda otra vez: como qué numero se siente? Como un 3. A la izquierda o a la derecha? Ah, yo pensaba que ese era el cero, disculpe Madame.

En segundo lugar y continuando con los números, este su blog cumplió 3 años hace dos días. Mi teclado y yo lo celebramos intercambiando caricias cómplices y sólo hoy, pasada la resaca del reencuentro y la nostalgia de recordar tres años de secretos a voces, después de secarnos tres lagrimillas como tres pepitas de limón, nos sentimos en recuperados mi teclado y yo para darles las gracias por su dedicación y amistad. Va por aquellos y aquellas a los que conocí por este cibermundo y a los que habéis seguido mis no siempre elegantes pasitos por los tres continentes de mis tres últimos años de historias. Es un privilegio tenerles ahí.

En tercer lugar, hoy empiezo a esecribir mi tesis de doctorado. En realidad, han sido los ojos saltones de una página en blanco los que me han hecho cambiar de ventana para mandarles una llamada de socorro. May the force be with me!!

--((... fuera, cae aguanieve.))--

25 ene 2010

Ausencias con causa

El caso es que yo pensaba que iba a ser más calmado, pero no me imaginaba que estar una semana con mi supervisor en Dakar sería a la vez tan entretenido y tan fácil. Eso sí, cuando se fue me fui a dormir y no abrí los ojos hasta unas 12 horas más tarde. Aún estoy esperando que me llegue el día de descanso: mi jefe destruyó mi Sabbath.

Debía pensar que me sentía sola, quizás desamparada, después de un año lejos de Vancouver. Y la verdad, la verdad, es que un poco sí: aquí estoy, haciendo entrevistas y escribiendo como una posesa, ¿pero quién me dice que no me estoy equivocando de dirección, haciendo las preguntas adecuadas, en resumen, perdiendo el tiempo? Para colmo, sigo con los síntomas de eso que mencionaba en el post anterior: el síndrome del impostor (en este caso, la impostora). Este síndrome consiste, como su nombre indica, en sentirse un fraude, y es más común entre gente ambiciosa, sobre todo mujeres, sobre todo en el mundillo académico. Así que no es de extrañar que me haya tocado a mi que cumplo el perfil tan perfectamente. No es fácil estar rodeada de gente que sabe tanto, tanto, y pensar: qué poco sé y qué suerte he tenido hasta ahora de que nadie se haya dado cuenta. Esta sensación es una bomba para la autoestima y un freno muy eficaz al trabajo intelectual. Así que en fin, la visita de Dan me ha servido para darme cuenta de que quizás, después de todo, ni soy tan tonta ni sé tan poco. Cómo explicarlo. El caso es que me lo he pasado muy bien y he recuperado un poco de confianza en mi trabajo.

Aparte de trabajar, de desarrollar un guión para la tesis, de poner sobre la mesa posibles carreras profesionales y las estrategias para alcanzar esas metas, también hicimos un poco de turismo. Tiene gracia lo relativo que es todo: aunque no podría ser más evidente mi estatus de extranjera, con mi jefe al lado casi parecía una autóctona.


Un guiri muy simpático.

En Dakar hay algunas cosas que hacer, pero no muchas. Andar por los mercados como el de Sandaga puede ser un poco agobiante, porque siempre se acerca gente para hablar, vender, etc y es didícil distinguir entre charlatanes con mala intención y gente interesante. Las playas están bien, pero tampoco era plan de irse a tomar el sol con el jefe ... Así que hicimos lo típico: Isla Gorée un día, el Lago Rosa una mañana y el Museo del IFAN (un poco polvoriento, pero interesante).

No puedo recomendar ir a Gorée lo suficiente. Si alguno de vosotros viene a Dakar y no se monta en el ferry ... os habréis perdido algo inmenso.


La Casa de los Esclavos en Isla Gorée.

El Lago Rosa por otra parte no merece demasiado la pena -- psé, no es gran cosa.


Lo que no recomiendo a ningún/a turista que haga es lo siguiente: hacerse un viaje de ida y vuelta a Dakar-Saint Louis el mismo día. Ya se veía venir que sería un viaje mortal, pero con una charla con el (muy interesante) grupo de investigación de la Gastón Berguer y poco tiempo en Senegal no cabía otra opción. Bite the bullet, que dicen los gringos, y trágate 11 horas de carretera en un día. Lo peor no fue salir de Dakar a las 7, porque al menos así nos ahorramos parte del atasco en nuestro flamante taxi amarillo. Lo peor no fue el calor de la ida, que al fin y alcabo amenizaban las bajadas de ventanilla para hacer fotos de los apprentis kamikaze (aprentis es como llaman a los chicos que trabajan el nos autobuses).




Lo peor fue que al volver, a eso de las una de la mañana y a la altura de Tivaouanne el coche dijera que no le daba la gana arrancar. Tanto taxi amarillo y tanta pijería para nada: después de dos horas en la cuneta rodeados de mosquitos (no temas madre: me puse el repelente ultra tóxico para climas tropicales y llevaba las Blundstone) el conductor llamó a un electricista para que nos hiciera un puente. ¡Un puente! Pensaba yo, revisando en mi cabeza todas las pelis de malos malísimos en las que robaban coches haciendo puentes. ¿Y eso es seguro? Le pregunté a mi jefe, que a través del olor denso y dulzón de nuestro antimosquitos ultrapotente dijo: "Si no se bloquea el volante cuando vayamos a 100 km/h por esta carretera llena de burros sí, es muy seguro."


Hotwired.

Eso fue lo peor.

A favor del viaje tengo que decir que cada vez me gusta más St Louis y su universidad y que las horas en el taxi sirvieron para seguir desarrollando planes para mi futuro profesional.

En fin, que ha sido una semana llena de planes, aventuras y emociones dignas de recordar. Por cierto: aún no os he presentado a la estupendísima Mame Fatou (la de las bolitas de pescado del otro día).

7 ene 2010

Dakar Connection

Antes de aterrizar estaba ansiosa por recibir una bofetada de olor de mar y reticente a hacerle cara a los taxistas del aeropuerto a partes iguales. Pensaba en que unas horas antes había despedido a Alex, que debe estar a punto de aterrizar en Montreal, y me preguntaba si no sería mejor haberme ido con él. La verdad es que la última vez que estuve aquí me fue tan bien, tan bien, que volver es un poco como tentar a la suerte. ¿Y si me pica un mosquito con malaria? (nota mental: ahora no hay mosquitos) ¿Y si me roban? ¿O si, simplemente, la cosa no sale bien? Poco sentido tiene plantearse estas preguntas 5 minutos antes del aterrizaje. Así que como no podía ser de otra manera llegué, luché con los taxistas, conseguí uno por el precio que quería y ahora estoy en mi nueva habitación escribiendo desde dentro de mi pecera-mosquitera cúbica, disfrutando de otra experiencia de compresión espacio-térmica-temporal de lo más grata después de ser azotada por los copos de nieve en Madrid hace tan sólo un rato. Qué a gusto se está a 25º Celsius, mmmm...

Tengo que añadir que ha sido la llegada a Dakar menos traumática hasta el momento (es la 3ª). Y es que normalmente el aterrizaje en el "aeropuerto internacional" LS Senghor se asemeja mucho a la de ser un conejillo lanzado en medio de un festín de buitres que se abalanzan sobre ti, tiran de tu maleta, te hablan mil a la vez y tratan de hacerte pagar por cosas que no debes, como por ejemplo por el formulario de inmigración. El truco es poner cara de tranquilidad y decir gracias a todo sin aceptar nada. Pero hoy, no sé, lo mismo llevaba algo escrito en la cara o se me veía la mala hostia (ficticia) a distancia, porque la verdad es que los buitres se han lanzado a los viajeros que pululaban a mi alrededor y no me han hecho nada de caso (otra opción: tengo cara de pobre). Incluso los taxistas me han mirado con los ojos entrecerrados antes de aceptar mi primera oferta sin rechistar: 4.000 francos CFA (6 euros) por la carrera más larga posible dentro de Dakar, con mi maletón y a las 11 de la noche, lo cual es un precio más que razonable. Y yo, que creo que en el fondo tenía ganas de luchar, negociar, regatear y revolverme, me he quedado con las ganas.

En fin, señores, que he vuelto después de un muy sano descanso de todo lo cibernético y durante las próximas semanas les dedicaré mis golpes de teclado desde Dakar, y más concretamente desde el barrio de Fann Hock donde habito con una señorita francesa que se llama Gwen.

Feliz año a todos y todas, hasta pronto!


Downtown Dakar
Originally uploaded by Lunatrix_

19 nov 2009

Una reflexión sin importancia

El martes inauguramos las Jornadas. Ya tenemos toda la cartelería, hemos mandado las invitaciones, y las fotos estarán listas mañana. El cartel ha quedado tal que así:


(diseño de Javi Acebal)

Si dijera que el trabajo de los últimos meses para que esto saliera adelante ha sido fácil, estaría mintiendo. He aprendido tres cosas confesables. Primero, que trabajar en España es mucho más difícil que trabajar en Canadá, donde la gente te toma en serio aunque seas una mujer joven y estudiante. Jamás, y digo jamás, me han tratado tan mal en mi vida: correos y más correos con fecha de caducidad y sin respuesta, retrasos en procesos burocráticos que han significado tener que poner dinero de mi bolsillo y rezar para que me lo devuelvan, y feos que si los contara ... mejor me callo. Segundo, que el mundo está lleno de humanoides con complejo de superioridad y egocentrismo agudo. Y tercero, que a pesar de todo y gracias a la gente fantástica que me ha apoyado en el camino, meterse en estos líos merece la pena. Y no me refiero sólo a mi compi el fotógrafo-diseñador, sino a personajes (e.j., María, que ha hecho la ilustración del cartel y Patri, que ha tenido que engullir unos cuantos malos ratos -- que vivan los gijonenses!) e instituciones que se han portado estupendamente. Por esos apoyos lo volvería a hacer mil veces.


(foto de Javier Acebal)

Aún así, sigo dándole vueltas a una cosa que me pasó ayer. La biblioteca por fin nos confirmó la fecha y hora de la inauguración oficial. Siendo el 25 el día contra la violencia de género y con la cercanía del día mundial de la inmigración, varios medios e instituciones públicas nos han puesto en el punto de mira (con esto no quiero decir que la expo no sea magnífica, que lo es!!). Así que he mandado muchas invitaciones para ese día, diciendo: señores, que viene la tele, la radio, etc. etc. Y de repente todos los correos que no habían tenido respuesta en los últimos 6 meses han tardado unos 10 minutos en ser contestados con la mayor de las diligencias. Después de meses de trabajar a pelo, todo el mundo quiere echarse flores delante de las cámaras de televisión. Y me he puesto a darle vueltas a la diferencia que significa aparecer o no aparecer en los medios. Y a la diferencia entre tener una posición de privilegio o hacer lo que una quiere y como quiere por amor al arte.

Lo mismo el martes soy más famosa, si mis humanoides lo permiten. Pero ahora mismo me siento más sabia a raíz de la experiencia acumulada. Como el maestro Yoda, pero un poco más rosácea :o)

30 jul 2009

A las ricas anchoas con yogur

Uno de los grandes dramas del trabajo de campo etnográfico es que, tarde o temprano, acabas comiendo sola. Y eso es algo que a mi se me da de pena. Debe ser una cuestión cultural, porque desde luego malo para la salud no es, como demuestran los millones de estadounidenses que esta(ria)n perfectamente sanos (si la industria alimentaria de su país no fuera un auténtico desastre) a pesar de comer solos a menudo. A mi, sin embargo, cuando me encuentro en un bar o restaurante solita, con mi plato rico, rico, delante, pero nadie con quien compartirlo, la comida no me entra. Oigo a los vecinos de la mesa de al lado cuchicheando: "¿pero has visto a esa tía tan rara que no tiene amigos?" "anda Pepe, no la mires vaya a ser que sea una loca peligrosa." Entonces se me atraganta la comida y me voy a mi habitación hambrienta y arrastrando mis chancletas.

Para intentar rodear (que no superar) este obstáculo gigantesco que es la tragedia de la investigadora solitaria, vengo perfeccionando una serie de estrategias. La más fácil y obvia es hacer habituallamiento en el super, claro. Pero no siempre funciona. Por ejemplo: sitúense en Cantabria en el verano del 2002, cuando la que escribe tenía 21 tiernos añitos, 6 meses y 25 días. La Menéndez Pelayo me había dado una beca para asistir a un curso de métodos etnográficos, y a cambio yo me iba a pasar 10 días en Santoña, tierra que vio nacer a la Ilustre Anchoa Española, recogiendo historias orales de mujeres que estaban o estuvieron trabajando en la industria pesquera. La menda se plantó allí con su mochila, su grabadora (en aquel entonces todavía con mini-cassette), y una cámara de fotos que acabó en el fondo del mar en el puerto de Santoña. Como la familia con la que me iba a quedar se había metido a hacer obras en la casa, me mandaron a un hostal cuyos dueños acababan de fallecer, y que por lo tanto estaba cerrado. Imagínense el panorama: un pasillo largo como el cuello de una girafa con 10 puertas a izquierda y derecha que daban a sendas habitaciones, todas cerradas con llave menos una (la mía) y al fondo del pasillo el baño a la izquierda y la cocina (con sólo un frigorífico) a la derecha. Por las noches el viento del Cantábrico entraba por las ventanas y sacudía las puertas con violencia. El hotel de la peli El Resplandor era un guateque caribeño comparado con la desolación que reinaba en aquel lugar, que además para mi regocijo estaba a 15 minutos andando del pueblo.

Siendo consciente de mis limitaciones, el primer día me pasé por el super a comprar pan, queso, yogur, y algo de fruta (recuerden que en la cocina sólo había un frigo). Ese mismo día fui a entrevistar a unas mujeres que trabajaban en una conservera, y me regalaron el bote de anchoas más grande que he visto jamás. Y me fui a mi casa. Dos días después vi que en el frigo sólo quedaban 8 yogures, pan de molde y el bote entero de anchoas, porque nunca me han gustado. Así que me dispuse a volver al super, pero cuando llegué estaba cerrado: era puente. No había ni un super abierto. Terror, pánico, pensamientos suicidas. No abrirían hasta el lunes, y era ... jueves. De modo que sí: debido a mi inabilidad para comer en público, me pasé 4 días desayunando, almorzando y cenando anchoas con yogur, y un poco de pan mientras lo hubo. No he vuelto a probar una anchoa.

Lunatrix después de 4 días comiendo anchoas. Imagen de la Revista Gamer.

Desde entonces, cuando estoy haciendo trabajo de campo me lo pienso muy mucho antes de entrar en el super. ¿Hay algún puente en el horizonte? ¿Cuánto y qué necesito para comer los próximos tres días, por si acaso se lo inventan precisamente hoy? Hace un rato he salido del Carrefour que hay en el Paseo de Almería muy contenta con mis raciones de supervivencia. Ilusa. He llegado a "casa", he abierto el paquete de mi ensalada de pasta precocinada y ... demonios, se me ha olvidado comprar un tenedor. ¿Tiene anchoas? No. Pues entonces no hay problema: un dedo, dos dedos, tres dedos y ¡a comer!

Veredicto: la ensalada de pasta del Carrefour está más rica que las anchoas mojadas en yogur, pero es mucho más incómoda de comer. Sin duda.

14 abr 2009

Notes from the field IV: our first dinner!

[Ya sabéis que de vez en cuando cuelgo fragmentos de mi cuaderno de campo, que a veces está en inglés y otras en español. Esta es la cuarta y más larga entrega de toda la saga, y está sólo en mal inglés -- sorry por l@s castiz@s!]

Yesterday we had our first formal invitation for a dinner (yes, this time they said “dinner” when they invited us over the phone). It was an overwhelmingly positive experience – kudos for the Senegalese Teranga*!!

Since the families (two families, his and hers) live in Guédaiwaye, which is more than one hour away from our place in Ouakam, the first problem was: how do we get there at rush hour? Option 1: cab = 3.000 – 4.000 FCFA and anyways we don’t really know where we’re going. Option 2: mass transit – but how?!? And then P said: “don’t you fret, kids: I’ll pick you up.” Awesome!! He came to our door in his BMW with his chauffeur (pheew, not a bad idea to wear my best clothing! This is a serious occasion …). And as we hopped over and around the obstacles in the way on the paved, unpaved, and sandy streets of Grand Dakar on our way to our first stop (his jewelery store in Pikin) we chatted and chatted. He showed us some pictures of his family on his laptop – as our car overtook a donkey cart while trying to avoid a giant gap on the pavement, and later on, a group of kids had to push us to get out of the sand … If I had to describe him very briefly, I’d say that P is a business man through and through – and a very gentle one. We chatted about M (his wife, who migrated to Spain few months ago), and he said she may leave for France as early as this week to try her luck there because Spain is not treating her well. (This week already!!) We chatted about Africa, and he said he believes change will come through the Modou-Modou (lucky migrants) and small business people. We talked about Senegal, and he beamed with pride about his country as much as he complained about the state of affairs and the political class. He said: we’d be much better off if our president was a toubab, he’d run the country better. He had very interesting views on politics, businesses and her wife. And he spends a week a month elsewhere (Dubai, Belgium, the US) trading his merchandise. I don’t think this is your average Senegalese citizen, but he was wonderful nonetheless.

Stop #1 was his store in Pikin, a small place packed with mostly hand-crafted African –style jewelery. I specify, because it is very different from the one that one would find at a Western store (in fact, he has another store in Downtown Dakar where he sells a very different stock aimed mostly at tourists). I could recognise many of the designs, very large, yet hollow, rings, earrings, necklaces … I had seen them in Spain, being worn by Senegalese women at religious celebrations – I had quite literally been blinded and almost killed by one of them at a certain occasion (no joke, see picture below). “Very large” is a euphemism to describe these pieces of engineering. However, one has to keep in mind that this jewelery is not only decorative, but above all an investment: in a place where saving is pretty much impossible for a variety of reasons, women buy gold when it’s cheap and sell it in times of trouble. If one thinks that this gold may be all that a woman has if she needs to provide for her family in case that, for whatever reason, her husband cannot do it, then this ring may not seem as large …

Photo by Rafa Manzano.


Stop #2
was his place. His large, large, large, place in Guedawaiye: a 5-story building that housed P’s parents and the families of his 5 siblings. He gave us a brief tour around the building and then took us to his place on the top floor, where for a while we sat at two enormous sofas while drinking some juice and kept on talking about many things (is that you in that picture? Yes, that’s when I made my pilgrimage to the Meca. Did you really go all the way there on foot?? No, no, no, and he laughs: I took a plane!! Oops.) We must go to M’s mum’s place for dinner, and so we go back downstairs to have some pictures taken with his family. When we’re placing ourselves (about 20 people) to fit into the picture, I reach for a two-year old boy who is standing in front of me with his eyes wide open. He sees my hand approaching, his face cringes in terror and he runs away from me crying … Oh, excusez moi, many of these kids have never been a white person... The other kids are cracking up and they want to shake our hands. “How are you doing, Toubab, nice to meet you!!” I just can’t stop laughing, even the term is slightly insulting …

After shaking many, many little hands we go to stop #3: dinner!! I’ve been dying to meet M's mum and the rest of her family. This house is not as big, but her family is equally warm and M's mum must have insisted a lot to win us on the race to feed the toubabs (that’s what P has told us, anyways). We talk for a while and then the food comes … a giant round silver place with a magnificent cover. We must sit on the floor to eat with our hands – may the Gods assist us today, I think as I look at the giant plate: last time I ate with my hands I was at an Ethiopian wedding celebration in Minnesota, and I, the only white person in the room, could feel the many pairs of eyes looking at the rivers of grease that run down my arms, my cheeks, my earlobes … We refuse the cutlery and learn how to wash our hands in a little basin. Test 1: passed. Now goes the difficult part: how do two heavily left-handed people with not much skill succeed in this situation using only the right hand to eat (one cannot use the left hand for important stuff here)? Well, they do their best. And thus, slowly but surely, we attack the round tray (50 cms of shiny diameter) which had a whole stuffed chicken lavishly garnished with fries, salad, hard boiled eggs, carrot, etc. [Vege-quoi, you said?] I very soon realize that there’s only one woman in the room (and WHO could that be?) but the conversation is so very interesting, the food is so good, and I am so very grateful to be their guest, that I soon forget about it and lose track of time.


… her little brother, who is a taylor and couldn’t go to school, sees my little book (“Wolof de Poche”) and says: “Wow, I’ve always wanted to learn to write and read French, do you think you could help me find a book for that?” And then I remember that the first thing his sister asked me was: “I’m dying to go back to school, do you know of any scholarships that I could apply for?” Oh no, I think I like this family too much!



* Teranga = hospitality.

17 mar 2009

Notes from the field III -- I think of suicide

-- versión en castellano más abajo.

After two hours of interview I asked her if there was anything else she wanted to talk about. She raised her eyes, which she had kept lowered for most of the session, and holding my look with hers she said.

I often think of suicide. I can't sleep at night, and so I lay down, my eyes wide open, asking myself why I must keep on going. Going to the fields every morning, to find, day after day, that my boss doesn't need me, because I'm a woman and the men work faster. It's been like that for four months: I wake up at 6, I go to the fields, he says 'no' and I walk back to this crumbly room where solitude eats me up. Every day I go, and every day I have to come back with nothing. So why should I keep on going? Then I remind myself that a good muslim cannot commit suicide, and that I am no one to bend God's will. And I also remember that it's because of the little money that I make that my 5 children can go to a good school in Dakar, and that they'll study in France and succeed where I couldn't. That's why I keep their picture on the wall by the bed, to have their eyes looking at me while I think ... well, of putting and end to so much suffering. Because I've been thinking of suicide ever since I got off the bus in El Ejido three years ago. The life of an immigrant isn't an easy one.


Gaviota con mar

--
Después de dos horas de entrevista le pregunté, como suelo hacer, si había algo más de lo que quisiera hablar. Entonces por primera vez levantó su mirada y, sosteniendo mis ojos con los suyos, me dijo:

A menudo pienso en el suicidio. Me paso las noches en vela, con los ojos de par en par, tumbada, preguntándome si hay alguna razón por la que deba seguir adelante. Alguna razón por la que merezca ir al campo cada mañana, sólo para encontrarme con que el patrón no me necesita porque los hombres trabajan más rápido que yo. Ha sido así durante los últimos cuatro meses, día tras día: me levanto a las 6, voy al campo, el patrón dice que no le hago falta y me vuelvo andando a casa, bueno, a esta habitación en ruinas donde la soledad me mata poco a poco. Cada día voy, y cada día vuelvo con las manos vacías. Entonces, ¿para qué seguir? Lo pienso y me recuerdo a mí misma que una buena musulmana no puede quitarse la vida, que no soy nadie para mudar la voluntar de Dios. Y recuerdo también que es gracias al poco dinero que puedo mandar que mis 5 hijos van a una buena escuela en Dakar, y que por eso irán a Francia con una beca y tendrán éxito, no como yo. Por eso tengo sus fotos colgadas aquí al lado de la cabecera de la cama: para que sus ojos me estén mirando siempre, también cuando pienso en ... bueno, en terminar con tanto sufrimiento. Porque llevo pensando en el suicidio desde que me bajé del autobús en El Ejido hace tres años. La vida del inmigrante es dura.

** Note: both quotes are translated, as the interview was conducted in French (in case anyone was wondering).

14 mar 2009

PhD comics at UBC!!!

Por si alguien no lo sabe, me encantan los comics. Hoy por hoy uno de mis favoritos es PhD Comics (haciendo un juego de palabras, es un acrónimo de "piled higher and deeper"). En esta tira cómica se retrata la vida de un grupo de estudiantes de doctorado y postdocs en una universidad americana tan bien, tan bien, que a veces lo he utilizado para describir mi estado de ánimo en este blog en lugar de escribir una entrada. Pues bien, se ve que el autor ha estado en mi universidad dando una charla, y se lo ha llevado a comer nada más que Josh Caulkins, un auténtico personaje del departamento tan volao como simpático. Así que aunque la tira no es la mejor que tiene, os la dejo ahí de regalito. Pinchadla si la queréis ver más grande.

--

Piled Higher and Deeper (PhD) is certainly the best comic portraying the life of a grad student in North America. The author is Jorge Cham, someone who must have been to grad school and wants to reveal all its (dirty) secrets to the world. The comic could have had this subtitle: "if you had known it, you wouldn't be here!"

It turns out Jorge Cham visited UBC recently, and he was invited to the Bistro to have lunch with some of my colleagues. So, because he writes my favourite grad comic and taking advantage of the occasion, I am posting his vignette here. Not the best I've ever read but hey!! If Josh Caulkins is going to become (more) famous, we might as well help him out a bit ...


From phdcomics, by Jorge Cham.

11 mar 2009

Guilty

-- Esta vez sólo en inglés, para compensar --

Oh, yes, I'm guilty. And because I've been distracted I owe you Anglo-phones an explanation. I've been going to the church. Oh, yes. Every day I've been going to the church and I haven't prayed. My moral values are still impenetrable to the attacks of the pious, but my interviewing adventures take me to places I didn't think I'd go. Ever.

Like, say, where do you think I was on Monday night, up until 3 am? Well, I was not in church, no I wasn't. But I was celebrating the birth of the Profet (Muhammad)in the basement of the Palace of Congresses in Granada. They call it the Gamou -- Mawlid in Arabic. It's the equivalent to Christian Christmas, only the party-ing style is different (I wonder how it is in Senegal, the homeland of those who welcomed me that day). Granted, I can't say I was an camouflaged insider. I was more like Snowflake the day Heidi decided to go out with her Goth friends. So I probably understood about 10% of what was going on, which was as follows: first, a group of men took over the front table, equipped with microphones, and expressed their opinion about a specific aspect of Islam. This group of men rotated with another group of men, and those who understand Wolof had to choice to either listen or go about their own businesses. These businesses may have included selling merchandise brought from Senegal, feeding their babies, running after their children, closing deals, talking, praying, etc. The room did not feel like a place of worship, more like a place where things happened everywhere all the time. Then after a while, another group of men took over the microphones and started a prayer that sounded (to my uneducated ear) like a mantra with a marked rythm. The rythm kind of takes over your system, relaxes you, and it goes on and on for hours, until you can barely notice it. And all the while, children keep running around screaming, women and men show their best clothes, and not everyone pays attention. It is entrancing and beautiful, but weird in the sense that it doesn't feel like there's much religion going on.

Somewhere through the night, everyone goes to another room to eat. Groups of people crouch around a tray that is set on a tablecloth on the floor and eat lamb with their right hand. It requires certain skill to eat this way!! I've tried it and I've only partially succeeded (and yes, I ate a piece of lamb on Monday because I couldn't be the rude white person who refuses their food). It's hard. The woman beside me decided to piece the tiny portion with her fingers after the grease theatened to cover my whole arm.

So, ladies and gents, I don't really know how to deal with my own soul now that I am doing two things that I hadn't done in eons: 1. go to church / the mosque. 2. eat lamb (once and with a resulting stomach ache). I feel guilty.

And that may be the reason why I can't get around writing an entry: I'm spending too much energy doing therapy to remain and forgive myself, just in case. Because we know that too much church can hurt you.

At least I am making some friends ...

My friend Mbene with some children at the Gamou (they're not hers).

Y a continuación en Evolution FM con Pilar Tejera!!

Pues se podría decir en este caso que o calva o con dos pelucas, porque hoy tenemos otra entrevista en la Radio, esta vez con Pilar Tejera, la mente pensante del sitio Mujeres Viajeras. Si la entrevista de Roge fue sobre todo acerca de mis aventuras canadienses, hoy el objetivo es hablar del proyecto de doctorado y ... conseguir la poca financiación que nos falta para la exposición de fotografía. Desde luego si no la conseguimos no le podemos echar la culpa a ella, porque aparte del programa de radio ha escrito una entrada en su blog y le está dando muchísima publicidad al asunto. Así que gracias, Pilar, y hasta esta tarde sobre las 16.20 hora española en Evolution FM.

Foto de la página Montañismo y Exploración.

PD. Sobre la entervista con Roge: la tengo en formato SONY, cuando tenga tiempo para buscar la manera de convertirla a mp3 la cuelgo. Muchas gracias por vuestro interés!!

6 mar 2009

Notes from the field II -- an engine made of wood

'Tenía una amiga española que un día me preguntó si en Senegal tenemos coches. Yo, de broma, le contesté: "pues claro que tenemos coches, lo que pasa es que como somos tan pobres y no tenemos zapatos, los motores los hacemos de madera, y en las cuestas arriba sacamos los pies y empujamos. Me contestó: "ay qué ver, lo sostenibles que sois en Senegal." ¡¡No me lo podía creer, se pensaba que hablaba en serio!! Y de verdad que ese es nuestro mayor problema: que en África nos pensamos que en Europa el dinero crece en los árboles, y en Europa pensáis que todos los negros andamos por la selva con taparrabos. Hasta que no solucionemos esa ignoracia no podremos empezar a hablar de solucionar el resto.' (Entrevista)




'This Spanish friend asked if we had cars in Senegal. Jokingly, I said: " but of course!! The diference is that, since we are so poor and have no shoes, the engine is made out of wood, and in steep slopes we push the car ourselves. She answered: "wow, that's so sustainable!!" I couldn't believe my ears, she thought I was serious!! And really, that's our biggest problem: that in Africa we think that money grows from the trees in Europe, and in Europe you think that all Africans wear a loincloth and live in the jungle. We won't be able to solve any problems until we sit down and learn about each other.' (Interview)

28 feb 2009

Luna rambles: how long does a meeting last?*

[[* I have received unhappy feedback on this article, saying that this is a gross generalization that doesn't tackle the real problems of Spanish University. I agree with that judgement: this is not an academic article but a blog entry in which I talk about my personal experience. The target of this criticism is not the figure of "the" Professor, but a specific kind of Prof that I met at the UCM; there are many good profs in Spain who deserve recognition. If you are reading this, it's because you're not one of the bad guys!!]]

--

For the sake of entertainment and enlightenment, these days I have been thinking of some differences between the way people do things "here" and "there" -- meaning, in Spain and Canada. And of course there are many: the way one makes friends and relate to others of the same and different sex, younger and older; food issues (will I survive as a vegetarian in this country?), etc. But I'm particularly fascinated by what it means to be a young, female, skilled researcher in Spain. It makes me happy to know I'll return to Canada next year.

In my experience, doing research "here" is much harder, often an excruciating experience. There is some kind of ... fetishism of (male) authority, maybe? Obsession with professional rankings? A socially-established need to step on the necks of others who are perceived to be below oneself? Whatever the case, the result is that I never seem to be placed in a position of equality regarding the people that I work with, and who most of the time happen to be white-headed males in positions of authority within the university, who think that just because they got a permanent position when the first democratic government decided to pump money into public education in the 1980s, and thus have been "there" for several decades, have the right to do what they want, whenever they want, with no regard to the army of "us" that they perceive to be at their orders. Hell, no. If you ask me, this country's university would be much better off were these guys [note: a specific kind of prof] working elsewhere, or made responsible for what they (don't) do.

[section cut due to several complaints]

Once I was at a meeting to plan a research project for which we had gotten government money. The meeting was planned to last from 10 am to 8 pm (!!!). The director of the project didn't show up. The co-director showed up 6 hours late (I should say that he called to say he'd be 15 minutes late). The rest of us worked at neck-breaking pace, sitting down next door to the office of a prof who years before had given me a bad grade because I refused to have sex with him -- he's still there making big money and doing the same thing to other students, despite the fact that I talked to every single person in charge at school. And by the time the co-director came, the work was almost ready for the plucking.

So the other day, when another prof at another university asked me if I didn't have a sense of responsibility towards a country, a state, that had granted me the privilege of a public education, I said yes, I do. I certainly do. But do you know what it is to be a young, female researcher and being treated with respect? Do you know what it means to be independent, not having to obey, or submit to other person's whims, while you do your work? Do you know how long a meeting lasts when I meet with my boss in Canada, and that he's always there?

When you can give me the possibility to come back as what I am to do what I wanna do and live off it, give me a call. In the meanwhile, clean your kitchen before telling me mine's dirty. I'll be singing Oh, Canada.

Man goes to the temple

26 feb 2009

"·$%&/()=P?^!!!

Mierda. Mierda. Y tres veces mierda. Acabo de perder todos los documentos importantes que tenía el ordenador. Todo lo del doctorado y las fotos, mierda mierda mierda!! Y como lo he hecho cuando hacía copias de seguridad sobre las copias de seguridad antiguas ... pues me he quedado sin NADA.

AAAAAAAAAAAAAAGGGGGGGGGGHHHHHHHHHHHH!!! Alguien tiene una pistola?

Edito: al final, gracias a un programa, he perdido menos de lo que pensaba ... pero más de lo que querría. Por lo menos me ha pasado esto al principio, y no con la tesis casi terminada ... Ficheros perdidos: 15. Salud mental: mejorando.


Foto: Templo de Debod (gracias Marco!!)

18 feb 2009

12 feb 2009

45 days left



3 vacunas y 70 euros en medicinas más tarde (y lo que me queda) me pregunto en qué lío me he metido ... Malaria, dengue, fiebre amarilla, polio, tétanos ... ?!?!?!?!

3 vaccinations and about 100 dollars in drugs later (and I am not nearly done yet) I wonder what I am getting myself into ...

Notes from the field I

-- Sólo en inglés.

SESSION 3


It is clear to me now that LH2* has at the least a slight form of depression. She spends the day sleeping, and her face shows concern. Sometimes she gets trapped in patterns of circular (obsessive?) thinking – talking – anxiously squeezing her hands. So far we have been going to her neighbourhood, interviewing her at a not-so-nice coffee shop that exists in her apartment building. It is run by immigrants and the patrons are mostly immigrants as well; the coffee is ok but the food is terrible. Last time C** complained about the food and LH2 mentioned she likes churros, so this time I decided to take her away from her neighbourhood and into the core of the white city to have some. We go to the coffee & churro shop Alhambra, in Plaza Bib-Rambla. It hits me that they do not know the city at all when I propose to meet in the Cathedral and none of them, neither C nor LH2, know what or where it is (for us locals that’s as close as it gets to the centre of the universe, that is why I proposed to meet there). In the end, I have to rescue them from the bus stop because they can’t find the cathedral: they are at its feet, but can’t see it. As we walk down the Zacatín (one of the main commercial streets of the city) C and LH2 point at the spots where they used to sell their merchandise illegally “until 2004, when the police turned nasty.” “Here I sold merchandise, and here, and there” LH2 points and laughs, moving her hands away from her body as if she would rather forget those good old times when she had the means to make a living. She took the wrong bus and walked 25 mins to the place where we met. Maybe it’s the walk, or the sun that shines in this beautiful Wednesday morning, or maybe she is feeling more comfortable telling me her life, but she looks animated and almost happy. The signs of wear in her face are not that noticeable today.

On the way to the coffee shop (3 minutes tops) we run into a Senegalese man that now works for the government and another one wearing elegant clothes that happen to pass by. I say “Salam Aliekum”, the men squint at me as if I couldn’t possibly have said that, and then they engage in this interesting ritual: one asks, two answer, one asks, two answer, they all talk loudly at the same time and laugh. One would say life treats them very well, but I know it’s just a formality: that’s the way you are supposed to behave when you find a Senegalese acquaintance (and then I wonder what we Spaniards must sound and look like to people who don’t speak the language when we find one another, with our ritual of kisses). Then we walk into the coffee shop and all (white, white) faces turn towards us: they are out of place and I am doing something wrong, those faces say, clear as the blue sky out there above the square. I knew it was going to happen, but figured that “we” need to get used to seeing black people in our “sacred” profane places and this is THE BEST churro place in town, so there, I want to treat these women to the really good stuff. Now, I fear they may kick us out, but the waiter is as nice as ever, and I am relieved. In the end they don’t like the churros (so why did they say it??) but we have a wonderful conversation & forget about the enquiring faces around us. Focusing the conversation on the differences between the migration of men and women (a question I had posed in an earlier interview, but had not sparked much debate) today opens Pandora’s box: oh, yeah. She’s got a few things to say about this.



* That is the pseudonim for the second women I have interviewed. This is the last session of a series of 3 interview sessions (5 hours total).
** My research assistant.