Lo que sé del tema lo he aprendido en conversaciones casuales con gente de Senegal y trabajadores de organismos internacionales así como de mis estancias en el país. Así que este post no estará completo y seguro que contiene algunos errores, pero tengo el vicio de no poder callarme. De modo que ahí va eso.
En primer lugar, qué es un talibé? Un estudiante del Corán, o al menos de ahí viene la palabra. En Senegal un talibé es un menor que vive en una daara (escuela coránica / centro religioso) e intercambia su trabajo por una educación religiosa gratuita. El zaqat (dar limosna o repartir la riqueza entre los menos favorecidos) es uno de los 5 pilares del Islam; de modo que mendigar se puede considerar parte de esta educación, una especie de rito de pasage para el menor. Padres de todas las clases sociales envían a sus hijos/as a las daaras para que se les forme en los principios de su religión, aunque no todos los menores tienen que pasar por la mendicidad.
Talibés-talibés en Touba, la ciudad sagrada de la cofradía mourid. Imagen de Wikimedia Commons.Hasta aquí la teoría. La práctica es que en Senegal se da a menudo el caso de marabouts (líderes religiosos y maestros del Corán) que no son tales. Se les llama "falsos marabouts" porque su interés no tiene nada que ver con la enseñanza del Corán o con el bienestar de los alumnos. En una palabra, estos falsos marabouts son criminales. A veces senegaleses y a veces de otros países de la región, sus víctimas son familias muy, muy pobres de zonas rurales, a menudo con poco conocimiento y más hijos de los que pueden alimentar con el trabajo de la tierra. Se acercan a los padres y les convencen de que si les dan la custodia de sus hijos menores (varones) recibirán una educación gratuita en la ciudad; a cambio, dicen, no piden nada. Engañan a los padres, que no saben o no pueden permitirse saber, y se llevan a los menores con su consentimiento.
A veces este primer paso sucede en zonas muy aisladas de Senegal; a veces, estos falsos marabouts actúan en países vecinos: Mali, Guinea-Bissau, Mauritania. El siguiente paso es llevar a los menores a las grandes ciudades de Senegal (sobre todo Dakar y St Louis, donde además hay turismo). Las fronteras de Senegal no son un inconveniente: está más que probado que, con una cierta cantidad de dinero, los oficiales de la frontera no tienen ningún problema en mirar hacia otro lado.
Talibés mendigos en las calles de Dakar. Imagen de la ONG Tostan.Una vez en Dakar (o en St Louis, o en Kaolak, o en Ziguinchor, o en Touba) los falsos marabouts llevan a estos niños a sus daaras, donde viven en grupos. La posibilidad de una enseñanza religiosa (que nunca fue un objetivo real de todas formas) desaparece y sólo queda la mendicidad. Así es como unos 100.000 niños viven en la calle pidiendo limosna, vestidos con harapos mugrientos, a menudo desnutridos y, con frecuencia, maltratados físicamente (y mucho) por sus "maestros" que les exigen un mínimo de dinero al terminar el día. El negocio continúa siendo rentable porque en Senegal hay una tradición muy fuerte de dar limosna a los pobres. A los turistas se les cae el alma a los pies al ver a estos niños es tales condiciones, y en un gesto de compasión mal encaminada, sueltan las monedas que engrasan el mecanismo de explotación infantil.
El problema ha alcanzado un nivel insoportable en las calles de Senegal. Esto, junto con la presión de organismos internacionales como la Organización Internacional de las Migraciones (que de vez en cuando se preocupa por los niños traficados de otros países), Human Rights Watch, Save the Children etc. ha llevado al gobierno senegalés a echarle mano a una ley abandonada que criminaliza a estos falsos talibés. La polémica está servida porque la vieja ley puede, según cómo se interprete, chocar de manera frontal con el zaqat. Todo depende de la interpretación de la ley por parte de un gobierno que a mi, personalmente, me merece más bien poco respeto. No sería más útil atajar el problema de raíz, y luchar por mejorar las condiciones de vida de la población en lugar de llenarse los bolsillos con el dinero de la ayuda internacional? Otras leyes (mejores que la existente) podrían seguir. En cualquier caso, no cabe duda de que algo hay que hacer, y pronto, porque el problema de los talibés es una vergüenza.
Talibés mendigos en Dakar. Imagen de Human Rights Watch.Más info:
Human Rights Watch, informe "Off the backs of children"
World Vision Canada: "Talibés of Senegal"
Tostan: A community-led project to end child begging














































