
(diseño de Javi Acebal)
Si dijera que el trabajo de los últimos meses para que esto saliera adelante ha sido fácil, estaría mintiendo. He aprendido tres cosas confesables. Primero, que trabajar en España es mucho más difícil que trabajar en Canadá, donde la gente te toma en serio aunque seas una mujer joven y estudiante. Jamás, y digo jamás, me han tratado tan mal en mi vida: correos y más correos con fecha de caducidad y sin respuesta, retrasos en procesos burocráticos que han significado tener que poner dinero de mi bolsillo y rezar para que me lo devuelvan, y feos que si los contara ... mejor me callo. Segundo, que el mundo está lleno de humanoides con complejo de superioridad y egocentrismo agudo. Y tercero, que a pesar de todo y gracias a la gente fantástica que me ha apoyado en el camino, meterse en estos líos merece la pena. Y no me refiero sólo a mi compi el fotógrafo-diseñador, sino a personajes (e.j., María, que ha hecho la ilustración del cartel y Patri, que ha tenido que engullir unos cuantos malos ratos -- que vivan los gijonenses!) e instituciones que se han portado estupendamente. Por esos apoyos lo volvería a hacer mil veces.

(foto de Javier Acebal)
Aún así, sigo dándole vueltas a una cosa que me pasó ayer. La biblioteca por fin nos confirmó la fecha y hora de la inauguración oficial. Siendo el 25 el día contra la violencia de género y con la cercanía del día mundial de la inmigración, varios medios e instituciones públicas nos han puesto en el punto de mira (con esto no quiero decir que la expo no sea magnífica, que lo es!!). Así que he mandado muchas invitaciones para ese día, diciendo: señores, que viene la tele, la radio, etc. etc. Y de repente todos los correos que no habían tenido respuesta en los últimos 6 meses han tardado unos 10 minutos en ser contestados con la mayor de las diligencias. Después de meses de trabajar a pelo, todo el mundo quiere echarse flores delante de las cámaras de televisión. Y me he puesto a darle vueltas a la diferencia que significa aparecer o no aparecer en los medios. Y a la diferencia entre tener una posición de privilegio o hacer lo que una quiere y como quiere por amor al arte.
Lo mismo el martes soy más famosa, si mis humanoides lo permiten. Pero ahora mismo me siento más sabia a raíz de la experiencia acumulada. Como el maestro Yoda, pero un poco más rosácea :o)

