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6 jul 2010

Desde Winnipeg con muchas fotos del viaje ....

El problema, a veces, de empezar un blog y actualizarlo regularmente es que la familia y amigos se acostumbran a ello, y cuando dejo de hacerlo me empiezan a llegar correos. “Estás bien?” “Qué te pasa, por qué no escribes?” “No te das cuenta de que a tu madre le va a salir una úlcera de tanta preocupación, ahora ni me mandas correos ni escribes en el blog!” Etc etc. He de reconocer que tanta atención me sube el ego y me abruma al mismo tiempo ;o)

No, no es que me falten ni ganas ni cosas que decir (como dice Álvaro en una de sus como siempre geniales entradas). No: lo que me falta es tiempo. Salí de Portland hace una semana y no sé si lo saben, pero en el tren no hay internet, y los días en Vancouver tienen demasiadas pocas horas para visitar a tanta gente con la que quisiera compartir tantas cosas -- en otras palabras, ni encendí el ordenador. Pero empecemos por el principio.

En primer lugar, no tuve la oportunidad de compartir con ustedes una foto que nunca fue, la del Guay Hommo Portlander, también conocido como Hipster o tipo “mira-como-molo” con mi ropa de sexta mano y mi bicicleta sin frenos. No conseguí la preciada imagen, simplemente, porque me daba vergüenza plantarme en plan fotógrafa de la naturaleza en cualquier calle de la ciudad. Lo que sí conseguí fue una foto de su modo de transporte inseparable: la bicileta de piñón fijo sin frenos. Efectivamente, sin frenos. Para parar hay que derrapar ligeramente frenando con los pedales (que tienen conexión directa con la cadena) pero no siempre funciona bien, con los riesgos que eso conlleva. Si ya lo decía mi abuela que para lucir hay que sufrir ...

From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010


De Portland fuimos a Seattle, en un ... TALGO!! Y es que los trenes de Amtrak (la RENFE de los EEUU) en la zona de Cascadia (la región que se extiende a ambos lados de la frontera Americano-Canadiense en el la costa del Pacífico) son made in Spain. Entre eso y la selección, casi me sale la vena patriótica. Casi.

From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010


En Seattle pasamos una tarde + noche de lujo en un hotel con jacuzzi en la terraza que nos costó super barato gracias a una oferta. Fueron sólo unas pocas horas en las que visitamos el inevitable Pike Market y fui, por primera vez, a la biblioteca pública de Seattle (una de ellas) donde pude admirar su arquitectura fuera de lo normal.

From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010


From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010


... Y como de costumbre, la ciudad nos recordó una vez más la grandísima estupidez que llevó a tantos alcaldes de ciudades norteamericanas a construir autopistas en el centro de la ciudad. En Seattle, la consecuencia de tanta estulticia es una ciudad separada del mar por una autopista de dos pisos. Las vistas, para los coches. Con un par.

From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010


Luego Vancouver, segundo hogar, y un viaje laaargo en tren a través de las Rocosas que nos ha llevado hasta Winnipeg a través de unos paisajes preciosos. Estaremos bailando, cantando y haciendo fotos en el Festival de Música Folk hasta el lunes, así que no se preocupen ustedes por la ausencia: volveré!!!!! :o)

From Portland Seattle Vancouver Winnipeg - Summer 2010

29 jun 2010

Adiós asfalto: Depaving Portland

Ya estamos contando las horas para dejar esta lluviosa ciudad del lejano y salvaje oeste. Se me acumulan las cosas que contaros, por dónde empezar ...

Una noticia fresca es la publicación de un video sobre nuestras aventuras levantando asfalto hace unas semanas, cortesía de Alex (editor y productor ejecutivo). La entrada original la podeis ver aquí. Me temo que la grabación en vídeo no es lo mío pero ... espero que al menos disfruten con la música y las imágenes.



No es la primera operación de Depave; a juzgar por el entusiasmo que despertó en los participantes, tampoco será la última. Y es que hay algo tremendamente atractivo en la destrucción creativa, en reunirse un domingo al sol para levantar los trozos de asfalto de un patio en el que ya no pinta nada, e imaginar todas las alternativas que existen a un material tan soso. Como dice Alex, ahora cada cez que paso por un terreno asfaltado que no se usa me lo imagino como un jardín, una huerta comunitaria o una zona verde para el disfrute de los vecinos.

From Depave Portland June 5 2010


Aquel día hubo dos cosas que me llamaron muchísimo la atención: la primera, que no fue tan difícil como pensaba; la segunda, que nos lo pasamos todos genial. Por lo general, la parte administrativa la lleva Depave. Hasta ahora todos los terrenos en los que han trabajado han sido privados (una escuela, un terreno en desuso). Las dos partes se ponen en contacto y, después de solucionar los permisos y otros detalles burocráticos, Depave se encarga de la parte logística. Si conoceis a alguien interesado/a en organizar una asociación parecida, ellos han publicado un manual que está teniendo muy buena acogida (aunque obviamente algunas cosas son específicas para los EEUU). Lo podeis encontrar aquí.

From Depave Portland June 5 2010


El trabajo es duro, físico y repetitivo. Sin embargo allí estaba todo el mundo arrimando el hombro, bailando, cantando, riendo. Había niños de 4 años y viejos de 60, todos juntos disfrutando de colaborar en el proyecto. A los más jóvenes los pusieron a trabajar en una zona donde el asfalto era más fino y por tanto más fácil de levantar.

From Depave Portland June 5 2010


From Depave Portland June 5 2010


From Depave Portland June 5 2010


From Depave Portland June 5 2010


Los más mayores se encargaron del aparcamiento. En esta zona el asfalto tenía un grosor de unos 15-20 cms y las planchas pesaban. Había que levantarlas ...

From Depave Portland June 5 2010


... romperlas ...

From Depave Portland June 5 2010


... y llevarlas a los contenedores, de donde irían a una planta de reciclaje de asfalto.

From Depave Portland June 5 2010


Una verdadera tarea colectiva que nos dejó exhaust@s pero felices :o)

27 jun 2010

Paseos por Portland

Si no fuera por lo "curiosa" que es la gente en esta ciudad (autóctonos y ajenos) Portland no tendría mucho que ver: cinco puentes, un barrio residencial de casas inmensas y jardines cuidados y, por supuesto, Powell's. Pero lo cierto es que la gente aquí es "rarita" y la ciudad sorprende de acogedora a pesar de la lluvia.


{Steel Bridge}

Quien me conozca sabrá que, aunque no haya hablado de ello en el blog, me he pateado el territorio Portlandés a conciencia; quien me conozca un poco más se reirá un rato a mi costa al saber que en el mejor paseíto me dediqué a hacer fotos de caracoles. Solos:




Y en compañía:


{Poesía campestre}

Algún día os contaré la hermosa historia de mi relación con la clase gastrópoda, pero hoy no, que me toca hacer la cena. El caso es que os recomiendo encarecidamente que si tenéis un día en Portland y muchas ganas de andar hagais una misión de reconocimiento del 4T trail. Altamente recomendable a pesar de la falta de imágenes que lo prueben.

También les recomiendo que hagan una parada en los Jardines Japoneses, fácilmente accesibles en transporte público. Depende de la época del año, los jardines tienen flores, nieve, un verde pasmoso o una mezcla de colores preciosa. Merece la pena llevarse un libro y dejarse el reloj en casa. Perfecto para curas de estrés.

From Portland summer 2010

{Mujer con iris}

From Portland summer 2010

{Relajantes juegos de luz y sombra}

From Portland summer 2010

{Flor paraguas}

Y con eso os dejo por hoy. Espero que hayais tenido un fin de semana estupendo (me consta que algunos habeis salido en los periódicos últimamente) y que me perdoneis si las fotos han salido un poco raras: estoy aprendiendo a manejar GIMP y a ratos se me va el dedillo :o)

From Portland Oct-Nov 2008

{Los jardines en el otoño del 2008 -- pre-GIMP}

From Portland Oct-Nov 2008

{Los jardines en el otoño del 2008 -- pre-GIMP}

24 jun 2010

La Mac-Secta

Sucede que tengo un mac recién resucitado, con placa de control nueva, disco duro nuevo, y no sé cuántas que han pasado por una revisión técnica tras el misterioso accidente del que hablé hace unos días. Ahora voy a todas partes con mi termo bien tapadito y tengo un protector para el teclado, que no están las cosas como para andar perdiendo documentos. Por cierto: la broma sin seguro me hubiera salido por unos 1.000 euros, casi nada.

Pero a lo que iba. No sé si saben que hoy han puesto a la venta el nuevo, impresionante, rimbombante iPhone4. Por lo visto el aparatejo es la leche y (agárrense los pantalones) un tercio menos grueso que la versión anterior, que ha quedado desfasada de un plumazo. Y hoy, precisamente, me tocaba ir a recoger mi ordenador de manos del médico-técnico.

Aquí una quinta parte de la cola para entrar a la tienda:
























... que se rizaba, subía y bajaba por las escaleras y se enroscaba cariñosamente alrededor de las columnas y demás elementos arquitectónicos del centro comercial. Los primeros consumidores llevaban más de 24 horas haciendo cola (!!).
































No sé, quizás estos días escribiendo sobre papel me han vuelto aún más carca, aunque -- la verdad sea dicha -- nunca me han gustado mucho los aparatos electrónicos (con la excepción de mi cámara y un posible Kindle). El iPad me parece la cosa más inútil de la historia, no consigo conectar con esa necesidad casi obsesiva de estar disponible en todo momento que parecen tener los portadores de iPhones y Crackberries, y, sinceramente, cuando entro a una tienda Apple me da la impresión de estar en un templo de pitufos adoradores de la diosa manzana. Cada vez estoy más segura de que se trata de una secta. Debe ser por eso que inician a sus discípulos temprano.






















*MUY* temprano.

































Para que nunca dejen de comprar aparatos extraños y olviden el idioma hablado.

Bienvenidos a la secta, pequeños -- hua hua hua hua!!

23 jun 2010

Sharon Jones & The Dap-Kings en Portland

Aquello no era un ser humano: era una bomba y una máquina del tiempo. Si habeis visto The Blues Brothers sabeis lo que os digo: Cab Calloway había saltado al escenario para cantar Minnie the Moocher; aquello no era 2010 sino 1968. Metida en mi papel de mi papel de John Candy (el de observadora embelesada desde las alturas de mi balcón) vi a una mujer con la energía de dos, cuatro, diez pares del dúo Belushi - Aykroyd. Era Gladys Knight, era Aretha Franklin, Mavis Staples, Tina Turner estaba sobre el escenario con el desgarro de Janis Joplin. Era eléctrica, magnética, magnífica e hipnótica. Y descubrí quién quiero ser de mayor.

Los Dap-Kings son muy buenos, es cierto. Pero no hay palabras para describir a Sharon Jones. Si teneis la oportunidad de ir a verla, no lo dudeis un instante. Nunca vi a una mujer bailar moviendo el cuerpo horizontal, vertical, transversal y diagonalmente mientras canta y hace lo que quiere con un público para el que, durante un par de horas, no existe nada más. Absolutamente espectacular. Pure soul.

Naturally... (sáltense a la reportera)



... Let them knock ...



... Y mi favorita, Mama Don't like my Man (con mejor sonido, aquí)



Sharon Jones nació en el estado de Georgia en 1956 y se trasladó con su familia a Nueva York siendo aún una niña. Cantante de gospel y amante de la música fulk y soul de la era del Civil Rights Movement de los 60, su voz estuvo siempre en el segundo plano de otros más famosos, y para ganarse la vida trabajaba como guardia de prisiones. A mediados de los 90 (a los 40 años) empezó su carrera como solista. En el año 2002 grabó su primer disco con los Dap-Kings, que en seguida atrajo la atención de la industria. Hoy se les considera la cabeza visible del renacimiento del funk & soul afroamericano de los 60 y los 70. Más información en Wikipedia.

21 jun 2010

Portátil + té verde = lápiz + papel

Sucedió poco después de publicar la última entrada sobre el señor extraño de mi derecha, al levantar el dedo del teclado tras enviarle un correo a Julio. No sé cómo pasó, a pesar de estar allí con todos mis sentidos alerta, pero una tetera repleta de agua hirviendo acabó, de alguna manera y ayudada por la fuerza de la gravedad, en el teclado de mi mac nuevo. Toda, como si cada minúscula gota de H2O hirviendo tuviera una trayectoria guiada con la precisión de un misil.

Después vinieron las servilletas mojadas, los ojos abiertos, las palabras que no se dicen con niños delante y una sensación difícil de describir al ver un arroyo salir de entre las teclas de mi portátil.

Momento de reflexión. Pongo el portátil a gotear a un lado, y pienso que hay peores cosas en la vida que perder un portátil (y potencialmente dos meses de documentos sin guardar). Pienso en las guerras, las hambrunas y los desastres de todo tipo que asolan gran parte del planeta. Pienso que incluso en el peor de los casos, si el ordenador muere y con ella un capítulo de mi tesis, no es el fin del mundo. Pienso en un campo con flores y la luz de una tarde de otoño; en las sabias palabras de las personas mayores y la sabiduría acumulada en los textos sagrados.

Fin del período de reflexión. Me termino el té y voy a la tienda de Mac en bici, tratando de ver los semáforos y los coches. Ya sabemos tod@s que no hay nada mejor que un desastre para atraer a otro.

Entro a la tienda respirando profundamente. Debo tener cara de circunstancias, porque 5 minutos más tarde tengo a un técnico revisando mi ordenador pieza por pieza. Es como la sala de urgencias de un hospital. Llego y me siento esperando al doctor; vuelvo a sentarme mientras él desaparece detrás de una puerta, y espero a que salga con un diagnóstico.

Es grave, doctor? Me oigo decir a mi misma. Los datos del disco duro se pueden salvar, dice entregándome el corazón en un receptáculo de plástico transparente. El resto del ordenador, no lo sé. Tenemos que mandarlo al hospital general para la resucitación, y como tiene usted cara de mucho susto no le vamos a cobrar nada, vaya a ser que le de un ataque aquí mismo. Vuelva dentro de unos días y le daremos el diagnóstico final.

Con un corazón en una mano, el otro en un puño y mi mochila vacía, salí de urgencias, agradeciendo al técnico - médico la rebaja de 800 dólares (significará eso que mi ordenador no tiene salvación?). Desde entonces me encuentro un poco desubicada y con mucho tiempo libre. Saboreo el placer del grafito rasgando el papel y las tardes, ahora más largas y pausadas, que aderezo con el capítulo de un libro de Ursula K. Leguin de vez en cuando. Y espero. Espero que los documentos del disco duro estén de verdad intactos y que el ordenador vuelva a la vida.


WNBR 2010
Originally uploaded by farrell anna



Es por eso, queridos lectores, que no sabrán ustedes nunca lo bien que me lo pasé este fin de semana. No sabrán de mis excursiones por los bosques frondosos de Portland, los detalles de mi participación en la salida ciclista nudista más grande de la historia en una noche de lluvia que atrajo a 13.000 exhibicionistas y el doble de voyeurs, ni de mis incursiones en el mundo del guerrilla gardening. Aún así, sigan mi consejo, y mantengan sus ordenadores alejados de grandes cantidades de agua hirviendo. Por si acaso.

17 jun 2010

Compañeros de oficina



[[Mi oficina. Foto de mathispretty]]

Hay maneras de superar la soledad de la que hablé ayer. Una de ellas es irse a escribir a un sitio público (un mercado, una cafetería, una biblioteca o incluso un mall): como dicen que todo se pega menos la hermosura, tener gente "normal" alrededor te hace sentir menos alejada de la realidad.

El problema es que a veces hay demasiadas cosas que se pueden "pegar", compañeros de oficina a los que quisieras atravesar con la mirada y otras situaciones adversas.

Por qué digo esto? Les escribo desde mi oficina favorita, la cafetería de Powell's, la librería independiente más grande del universo conocido. Mi despacho está justo entre la sección de romance paranormal y la máquina de café. A mi izquierda, un hombre; a mi derecha otro, los dos haciendo sus cosas en internet. El de la izquierda, apenas en los 30, es un estudiante de doctorado (me juego el lóbulo frontal) y de él no me separa nada más que mi casco color azul cielo. El de la derecha es un señor raro que ha construido una muralla con los libros de la estantería en un vano intento por impedirme ver las páginas porno que lleva mirando una hora. Por lo menos tiene las dos manos encima de la mesa. Por ahora.

13 jun 2010

Pedalpalooza!

Llevo tantas horas montada en la bici en los últimos días, que cuando ando siento que me falta una parte de mi cuerpo, en concreto las dos ruedas. Y es que ha dejado de llover y en lugar de charcos de profundidad (y contenido!!) misteriosos ha salido el sol radiante de mediados de Junio. En fin, ha llegado el verano y con él los ciclistas noveles ...



Los más experimentados con vehiculos poco adecuados.



y las bicicletas elegantes.


Con streamers plateados para la ocasión.

Y de la mano del verano, la novena edición del Pedalpalooza: una locura que sólo puede pasar aquí, en Portland, en la que durante dos semanas cualquiera puede organizar una salida temática, ponerla en internet, y rezar para que todo salga bien, no llueva y se presente la gente (son las maravillas de las actividades basadas única y exclusivamente en el voluntariado, que a veces funcionan y a veces no).

Podéis ver el calendario aquí si teneis curiosidad. Como es humanamente imposible acudir a todos los eventos, nosotros nos hemos conformado con unos pocos, entre ellos:

Un desfile de bicis raritas (y esto es sólo una selección, para no aburrir).


La bici del futuro?


Sin asiento no hay trato, gracias.

Una salida de baile nocturna Bowie vs. Prince, de la que no tengo demasiadas fotos.



Una carrera en mi barrio que por desgracia terminó con un accidente de lo más desagradable.


Alguna vez habeis visto una carrera de bicis? Cuando pasan cerca suenan como las abejas: bzzzzzz!!!

Y una visita a las casas más enanas de Portland (palacios comparadas con algunos de los estudios que se ven en España). De eso (aún) no tengo fotos.

Por desgracia no pude ir a la salida Star Treck vs. Star Wars porque se me ha olvidado el disfraz de Yoda. Quizás el año que viene?? ;o)

Oh, Portland ...

5 jun 2010

Hippies con palancas

Qué has hecho este finde, Lunatrix?

Este finde, señora periodista interesada en personas poco importantes, lo he pasado bailando con hippies y quitando asfalto del patio de un colegio. Todo bajo el lema: "pásatelo genial y haz que se enteren tod@s."


Y se lo ha pasado usted bien?

Decida por usted misma, portadora del micrófono, y si le gusta la próxima vez le guardo una palanca, pero ahora me voy a dormir.


...zzzz...

1 jun 2010

Una habitación con bondage

Por fin pasamos todas las trabas del aeropuerto y alcanzamos Portland entre las alas del increíble y muy canadiense Bombardier Dash 8 (serie 300) -- similar al Fokker 50 que conocí en Suecia aunque mucho menos divertido (esa va por Julio). Eso fue el domingo por la tarde. 24 horas después ya habíamos alcanzado nuestro objetivo: tener casa, bici y teléfono. Y eso que era Memorial Day y muchas tiendas estaban cerradas.

Cuando vivíamos en Vancouver en The Beets y se nos quedaba una habitación libre siempre nos llamaba la atención la fauna que venía a las entrevistas. Pensábamos que era porque las habitaciones, al ser en una casa compartida, eran más baratas de lo habitual en Vancouver, y por eso atraíamos a todo sere de entes extraños, asociales o decididos psicópatas. A esa conclusión llegamos después de que a una chica a la que casi seleccionamos se le cayera del bolso un *saco* de maría + otras sustancias de pinta interesante al terminar la entrevista, otra nos pidiera (vía email) que la libráramos de las garras de su diabólica madrastra en Inglaterra dándole alojamiento, un señor llamado Oceáno nos visitara con cuatro arañazos horizontales en la cara mientras todas sus pertenencias esperaban en nuestro jardín (su novia le había echado de casa después de pillarlo con otra) y Mr Ninja hiciera un reconocimiento completo de nuestra casa katana en mano (por suerte aún no había terminado su entrenamiento con la estrella ninja).


Cartel en la puerta de nuestro super en la calle Alberta, en Portland.


Pero resulta que nos equivocábamos y la razón de tales encuentros era mucho más simple: el mundo está lleno de gente con las inclinaciones más curiosas y buscar un sitio en el que vivir te pone en contacto con ellos. Así que en nuestras 24 horas buscando alojamiento, de las tres habitaciones que teníamos en mente, una era un timo de los de mandar dinero a no sé quién en Londres, otra era estaba en la casa de una petarda que alquila habitaciones en un edificio que se tiene en pie de milagro, y otra ... la otra ... la otra era una casa de lo más curiosa.

Portland tiene fama de ser un lugar especial, refugio de librepensantes, gente de izquierdas y amantes de todo lo verde. Quizás por eso, y porque aquí no tienen a Terminator de Gobernador, muchos californianos han decidido partir a tierras del norte para ser más libres. El dueño de la tercera casa (a la que llamaremos The Bondage Shack) era uno de estos espíritus errantes que han emigrado de Los Ángeles a Portland en los últimos años para realizar su sueño de hippy gótico, o destilador de cerveza casera y malabarista de fuego, o quizás porrero fiestero amante del striptease. Quién sabe. El caso es que llegamos a su humilde morada y nos encontramos con un señor vestido igualito que Aykroyd en The Blues Brothers, pero con pulseras, anillos, dilatadores en las orejas y las uñas con restos de esmalte rojo, trabajando en su jardín. Más concretamente, este buen señor estaba colocando maruiquitas en los lúpulos (Humulus Lupulus) que trepaban por la fachada de su casa y que se le habían infestado con hongos. (Esto significa que el pobre hombre va a tener que ir al super a comprar cerveza este año.)

Ya sabéis que me encantan los frikis, y desde nuestro primer intercambio de miradas (la suya por encima de sus gafas de sol en las alturas, la mía a través de mis anteojos mucho más cerca del suelo) nos entendimos bien. En el jardín trasero una huerta, de compañía un labrador viejo, y una biblioteca en la sala común: qué más se puede pedir? Quizás un colchón sobre el somier y un poco de mobiliario? Que la casa en su totalidad no estuviera en pleno proceso de construcción? La verdad es que estaba lista para presentar mi caso ante el Sr Lunatrix para convencerle de que aquel sitio era ideal. Hasta que llegamos al sótano que le da nombre a esta morada, The Bondage Shack.

El sótano era sin duda el corazón de la casa, el primer lugar que el Señor Striptease había remodelado, su orgullo y pasión. Una pared era toda bar: taburetes, barra y una gran selección de bebidas alcohólicas caseras incluidas. El techo estaba cubierto de hierbas de procedencia desconocida. De la pared colgaban cráneos de todo tipo de animales. En medio de la sala había una mesa con forma de ataud y todo tipo de elementos extraños encima, incluyendo una cabeza de cabra con antifaz y un tallo de romero fresco a modo de cresta ("hace dos días tuvimos un funeral aquí, fue de lo más espiritual, seguro que os habría encantado"). Y en la esquina más lejana de la puerta, una cruz de bondage con un látigo y un tubo de striptease bien atornillado a los cimientos de la casa. En el momento en el que empezó a contarnos que sus amigos habían decidido por unanimidad que él era el mejor bailarín de striptease de la ciudad quise pedirle una demostración en ese momento y lugar, pero cambié de idea al ver los talones de Alex desapareciendo en lo alto de las escaleras por la puerta principal.


El barrio de Irvington en Portland, Otoño de 2008.

Al final nos hemos quedado en Irvington, el barrio histórico de Portland donde hace unos años celebramos la vistoria de Obama. Sigh. Con la de historias que os habría podido contar (o no!!) si nos hubiéramos quedado con este hombre tan raro.

6 nov 2008

Recomendaciones culinarias en Portland

Durante mis días en esta ciudad tan colorida y tan lluviosa (bienvenid@s al otoño del Pacific Northwest) he acumulado un limitado conocimiento de la oferta culinaria de Portland. Lo comparto aquí con vosotr@s por si algún día os da por venir (Javi: va por ti). Como siempre, se aceptan correcciones y añadidos.

Alberta Street
Viniendo de Canadá no deja de tener gracia que la calle más alternativa y "cool" de Portland se llame Alberta; sin ofender a nadie, es como si el museo nacional de arte clásico de España estuviera en el Palacio de Lepe. Sea como sea es la mejor zona para comer, tomar un café, salir de cervecillas, etc. Estas son mis recomendaciones de sitios con precios razonables:

Random Order Café and bakery: es una cafetería donde los cafés y los tés están bien, pero lo mejorcito son las tartas (tienen una selección de unos 15 tipos de tartas además de muffins y galletitas) y los menús para el almuerzo.

Townshend's tea: una tetería con una selección de más de 100 tés de todo tipo y un ambiente muy acogedor. Es uno de esos sitios donde te puedes quedar el día entero sin que nadie te moleste.

Vita Café: atención vegetarianos, veganos, alérgicos al gluten y aficionados a la buena comida, este sitio está hecho para vosotr@s! Cinco estrellas: el fajita platter.

Otros lugares de interés en Alberta street: la cooperativa de alimentos, de donde viene el magnífico cartel que podéis ver debajo. (Traducción: "no tienes que ser comunista, futurista, budista, tener un Volvo, leer a Sartre, ser miembro del partido ecologista, llevar ropa hippy, ser un rastafari, nudista, fumar clavo, ser poeta, ser un rácano, vegano, aficionado a Star Trek o Al Gore en un día en que se siente liberal para comprar aquí. Sólo te tiene que gustar la buena comida local.").



Otras cafeterías y lugares interesantes

Backspace: es el sitio donde se reúnen los jóvenes profesionales que se gustan a sí mismos y que enorgullecen de votar a Obama. Las ensaladas y los bocadillos están muy ricos (recomendaciones: el sandwich smokie y la ensalada sweetheart). Merece la pena mirar el calendario.

Half and Half: las mejores galletas Oreo caseras de la historia de la humanidad. Te harán sentir como Homer delante de un donut! Y además está a 1 minuto de Powells :o)

Thai Peacock: Bueno, Bonito y Barato. Esa sopita de coco ... hmmm...

Cadillac Café: menos roquero de lo que el nombre da a pensar (tienen hasta una sala "tropical") pero tienen unos brunches ricos, ricos. Recomendación: las tortillas de verduras, los huevos benedict y las salchichas (para los comecarnes, claro).

Living Room Theater: es un cine independiente donde te llevan la comida (y la copita si quieres) a la sala. Un gustazo, aunque la comida es un poco cara. Recomendación: el sandwich de pesto.

Holocene: no todo en la vida es comida, también hay que bailar, no? Seguro que hay muchos sitios en Portland para salir de marcha, pero yo me quedo con este. El ambiente es bueno, la música está bien, y lo mejor de todo es que el camarero es un artista haciendo cócteles. Recomendaciones: todos los cócteles del menú. No comment ;o)

5 nov 2008

Cinco elecciones observando

From Portland Oct-Nov 2008
Pues sí, la noche de ayer fue fantástica y muy emotiva, aunque empiezo a comprender que l@s que llevan aquí más tiempo estén saturad@s con el tema de las elecciones: no paran!! Sin tele y muy poca radio, en una semana ya me sé hasta la talla de calzoncillos del actual presidente del imperio. Exageración? Pues no sé, porque Michelle Obama va diciendo por ahí que se deja la ropa interior sucia tirada por todas partes ... así que de ahí a saber la talla va poco.

Por lo tanto, y dado que hay mucha gente en la blogosfera dándole al teclado sobre el tema, voy a ahorrarles otra discusión pormenorizada de los detalles de la batalla campal que terminó (de hecho, comenzó) ayer, y les voy a hablar de mi experiencia como votante excluida en las últimas cinco elecciones. Y lo voy a hacer porque al fin y al cabo la política esta de los hombres importantes no es tan aburrida como parece, o no siempre.

A ver. Comenzamos por el principio. Las primeras elecciones en las que no pude participar (por mi culpa, mi culpa, y sólo mi culpa) fueron las del 2004 en España. Andaba yo por el Medio Oeste, en Minnesota, y se me olvidó registrarme como residente en los Estados Juntitos. Esas elecciones fueron emocionantes por muchas razones, entre otras porque tardé unos días en descubrir que estabáis tod@s bien después del atentado. Luego al descubrir que no había sido ETA, que el gobierno estaba ocultando información para ganar las elecciones, y al final con la victoria de Zapatero. La verdad es que fueron 5 días pegada a la pantalla del ordenador y frustrada por estar tan lejos. Del 1 al 10 en la escala del entretenimiento, se llevaron un 8 (es que desde tan lejos y sin compatriotas con los que cotillear del tema pierde mucho encanto).

Las segundas elecciones fueron las de los EEUU en el 2004 también, en las que no pude votar por razones obvias. Fueron emocionantes? Pues sí, porque al fin y al cabo como dijo un sabio:
One Ring to rule them all, One Ring to find them,
One Ring to bring them all and in the darkness bind them
In the Land of Mordor where the Shadows lie.

(Gallifante para quien adivine el nombre del sabio).

Claro que tanta emoción no fue recompensada y nos quedamos con Bush. Qué le vamos a hacer. Del 1 al 10, se llevaron un 6.

Luego fueron las elecciones en España (2008). Una vez más me quedé sin votar, en esta ocasión porque a los de la embajada española en Ottawa se les olvidó actualizar mi dirección. Casualidad? Quizás. Aunque después de la de problemas que he tenido con ellos por distintos asuntos empiezo a pensar que es algo personal. De todas formas, sinceramente, creo que no me perdí mucho. Las mismas caras, los mismos gestos, de media se llevaron un 5. Claro que fueron mejor que las elecciones que estaban por venir y en las que tampoco pude votar ...

Las cuartas elecciones pasaron sin pena ni gloria a principios de Octubre, y son decididamente las elecciones más a salto de mata que he visto en mi vida. De verdad que me hicieron reconsiderar eso de que los canadienses son unos sosos esaboríos. ¿Cómo, no sabéis de qué elecciones hablo? Pues no os preocupéis, que no sois l@s únic@s: las elecciones canadienses ocuparon un patético puesto en la sección internacional de El País (creo que entre un atentado y una modelo que visitaba un país pobre o algo así). Muy, muy aburridas, sin escándalos sexuales, ni líderes carismáticos (el líder de la oposición tiene menos sex appeal que un plato de churros rancios), ni nada que merezca la pena mencionar. Y encima nos quedamos con el cowboy Harper. Resultado: un 2. Pasemos página, anda ...

From Portland Oct-Nov 2008


Y aquí llegamos a las elecciones de ayer, que pasamos en un café llamado Backspace (estratégicamente rebautizado "Barackspace") en el que organizaban un evento familiar con mapas de los EEUU para que los niños colorearan según iban saliendo los resultados, películas de adoctrinamiento para menores de 6 años, una pantalla para seguirlo todo en vivo y en directo, y mucha bicicleta aparcada en la puerta. Vamos, un primor. Un poco después de las 8 de la tarde ya se sabía que Obama había ganado y todo el mundo empezó a llorar, a darse abrazos, a bailar, a cantar, y a brindar con champán. Era como cuando en misa el cura dice "daros la paz" y todo el mundo empieza a darse besos, pero con ganas. Todo fue muy emocionante porque la gente normal (y no sólo militantes) estaban emocionadísim@s, siguiendo los resultados minuto a minuto, con una atención que rallaba la obsesión. Y entonces Obama habló, y si habéis oído el discurso entero veréis que en la última parte cada tres o cuatro frases decía: "yes, we can". Y toda la gente que estaba en Chicago asistiendo al evento repetía "yes, we can", y a Oprah se le corrió el rímel y a Jesse Jackson le faltaban los pañuelos; y la gente que había alrededor nuestra en Portland decía "yes, we can", con la mirada fija en el líder y los ojos llorosos, tal y como quien dice "amén". Y yo no pude evitar sentir que este momento histórico me ponía los pelos de punta, porque tiene todos los tintes de adoración al líder con resonancias fundamentalistas.

No sé. En parte este hombre me da pena, porque está destinado a no cumplir todas las expectativas que han puesto en él -- sobre todo con el montón de mierda que le ha tocado. Pero por otra parte ... es que la palabra "moderación" no tiene sentido en este país?

(Algunas fotos de anoche aquí).

2 nov 2008

OMG in Portland

















Si Dios o Diosa existieran, tendría su morada ni más ni menos que sobre el número 1005 de la Calle Burnside West, Portland Oregon. Es decir, en la librería Powells donde habita toda (vale, mucha) sabiduría -- siempre es una buena idea tener unos cuantos libros de consulta a mano, incluso si eres un ser omnipotente e inmortal. Yo por mi parte he decidido que si algún día me reencarno en libro quiero vivir en la Purple Room.

¿Y para hacer un poco de ejercicio? Pues si yo fuera Dios(a) me pasaría los ratos libres subiendo y bajando las escaleras de la Multnomah County Central Library de Portland, que son muy bonitas :o) (pero a las que es imposible hacer una foto ... sorry)

Supongo que si alguien dudaba que soy una nerd, ya no tengo escapatoria.

Album de fotos y guía de Portland para futur@s explorador@s en proceso de construcción!

31 oct 2008

Happy Halloween, doo ba doo ba doo!!

Hope?

Es un lugar común decir que el Civil Rights Movement a través del cual los afroamericanos consiguieron tener (formalmente) los mismos derechos que el resto de la población del país es el hecho más importante de la historia de Estados Unidos. Sin embargo, para alguien que no lo ha vivido es difícil comprender qué significa eso exactamente. Hasta que conoces a una persona estupenda que le cuenta una historia. Como la que me contó hace un par de años una psicóloga de California. La señora estaría, no sé, en sus 50, y era afroamericana -- es decir, negra. Contaba historias como quien sirve vasos de agua para aliviar la sed: sin prisa, deteniéndose en los detalles, mirando a los ojos y siempre con una sonrisa en la comisura de los labios.

La historia de esta mujer se remontaba a los días de su infancia, cuando antes de saber leer se vio reprendida duramente y en varias ocasiones por acercarse a espacios reservados a los blancos, como cuartos de baño o asientos en el autobús. Las reprimendas venían tanto de blanc@s, que supongo querían defender esos espacios de privilegio, como de negr@s, que querían proteger a la niña de los castigos asociados con ese delito -- porque en aquel entonces sentarse en un asiento reservado para blancos podía tener consecuencias muy graves. Un día, volviendo a casa después de una mañana jugando en el parque, se acercó a beber a una fuente mientras su padre charlaba con un amigo. El agua estaba tan cerca de sus labios que casi podía saborearla, tan fresquita ... No!!! Gritó su padre, y empezó a echarle una regañina: este es agua de blancos, no lo ves? De blancos. Si bebes aquí te van a dar con el látigo, ¿entiendes? ¿Entiendes? La niña, de unos 3 años, no entendía, y se echó a llorar. No lo entiendo Papá, este agua es igual que ese agua, y yo tengo sed, no lo entiendo ... Y el padre, comprendiendo que lo que él daba por hecho (que hay una fuente de agua para blancos y otra para negros) no tiene sentido, le dice: mira, es muy fácil, ves las letras? Ahí dice WHITE y ahí dice BLACK. WHITE tiene picos que te hacen daño, como los blancos, por eso no te puedes fiar de ellos ni beber de su agua. BLACK -- esos somos nosotros, tu gente, los que te protegemos y te cuidamos, por eso las letras son redondas y suaves, y por eso cuando vengas a beber a la fuente tienes que acercarte a las letras redonditas y no a las picudas. Así estarás a salvo.

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El otro día estábamos esperando el autobús cuando se nos acercó un grupo de chicas afroamericanas de entre 8 y 15 años, un poco locas. Nos preguntaron: are you registered to vote? Will you vote for Obama? No creo que tuvieran ni idea de política, pero siguieron su camino cantando y bailando al ritmo del nombre de Obama preguntando lo mismo a todo el que se cruzaba por su camino. No pude evitar acordarme de esa otra historia, y darme cuenta de que la mujer que me la contó podría haber sido la madre de estas criaturas sin miedo. Así que, a pesar de que tenga mis reservas, cada vez que veo a Obama en la tele me quedo sin aliento. ¿De verdad está pasando?



Cuadro de Hannah Stoddard, fotografiado en Ba(ra)ckspace, Portland.
Uber cute video here.

28 oct 2008

Saludos desde los Estados Juntitos

Si Curro leyera este blog, diría que me muevo más que la compresa de una coja. Por suerte no lo lee, porque ya sabemos que ese tipo de bromas no tienen lugar en las muy PC tierras del Norte en las que me encuentro ahora mismo. En cualquier caso, ayer por la noche llegué a la ciudad de Portland, Oregon, donde me quedaré un par de semanas. Les comunicaré lo que descubra de esta ciudad tan bonita y tan hermosa que los canadienses de mi entorno (es decir, personas inteligentes y sensibles) siempre confiesan que si no se encontrara en pleno corazón del eje del mal (los EEUU) se vendrían a vivir aquí sin pensárselo dos veces. Ya veremos si deja de estar en el corazón del mal o no, pero viendo lo calentito que anda esto con la campaña electoral y que estaré en los EEUU tanto durante Halloween como durante el día fatídico en el que se decidirá quién gobierna el imperio durante los próximos cuatro años, empiezo la saga sobre Portland con este mini reportaje grabado al pie del cañon en un rally de Sarah Palin, esa señora de moño hostil que echa espumarajos por la boca cada vez que alguien habla del aborto. Ya sabeis que yo no me dedico a estas cosas en el blog, pero si alguien está hambrient@ de carnaza les recomiendo visiten dos blogs de gente mucho más inteligente e informada: el de Thiago (en castellano) y el del trío Mucho Político (en inglés); Elia también ha publicado algunas fotos sobre el arte urbano inspirado en Obama en su blog, en esta entrada.

Un, dos, tres, que empiece el show!!


Video via Mucho Político