21 jun 2010

Portátil + té verde = lápiz + papel

Sucedió poco después de publicar la última entrada sobre el señor extraño de mi derecha, al levantar el dedo del teclado tras enviarle un correo a Julio. No sé cómo pasó, a pesar de estar allí con todos mis sentidos alerta, pero una tetera repleta de agua hirviendo acabó, de alguna manera y ayudada por la fuerza de la gravedad, en el teclado de mi mac nuevo. Toda, como si cada minúscula gota de H2O hirviendo tuviera una trayectoria guiada con la precisión de un misil.

Después vinieron las servilletas mojadas, los ojos abiertos, las palabras que no se dicen con niños delante y una sensación difícil de describir al ver un arroyo salir de entre las teclas de mi portátil.

Momento de reflexión. Pongo el portátil a gotear a un lado, y pienso que hay peores cosas en la vida que perder un portátil (y potencialmente dos meses de documentos sin guardar). Pienso en las guerras, las hambrunas y los desastres de todo tipo que asolan gran parte del planeta. Pienso que incluso en el peor de los casos, si el ordenador muere y con ella un capítulo de mi tesis, no es el fin del mundo. Pienso en un campo con flores y la luz de una tarde de otoño; en las sabias palabras de las personas mayores y la sabiduría acumulada en los textos sagrados.

Fin del período de reflexión. Me termino el té y voy a la tienda de Mac en bici, tratando de ver los semáforos y los coches. Ya sabemos tod@s que no hay nada mejor que un desastre para atraer a otro.

Entro a la tienda respirando profundamente. Debo tener cara de circunstancias, porque 5 minutos más tarde tengo a un técnico revisando mi ordenador pieza por pieza. Es como la sala de urgencias de un hospital. Llego y me siento esperando al doctor; vuelvo a sentarme mientras él desaparece detrás de una puerta, y espero a que salga con un diagnóstico.

Es grave, doctor? Me oigo decir a mi misma. Los datos del disco duro se pueden salvar, dice entregándome el corazón en un receptáculo de plástico transparente. El resto del ordenador, no lo sé. Tenemos que mandarlo al hospital general para la resucitación, y como tiene usted cara de mucho susto no le vamos a cobrar nada, vaya a ser que le de un ataque aquí mismo. Vuelva dentro de unos días y le daremos el diagnóstico final.

Con un corazón en una mano, el otro en un puño y mi mochila vacía, salí de urgencias, agradeciendo al técnico - médico la rebaja de 800 dólares (significará eso que mi ordenador no tiene salvación?). Desde entonces me encuentro un poco desubicada y con mucho tiempo libre. Saboreo el placer del grafito rasgando el papel y las tardes, ahora más largas y pausadas, que aderezo con el capítulo de un libro de Ursula K. Leguin de vez en cuando. Y espero. Espero que los documentos del disco duro estén de verdad intactos y que el ordenador vuelva a la vida.


WNBR 2010
Originally uploaded by farrell anna



Es por eso, queridos lectores, que no sabrán ustedes nunca lo bien que me lo pasé este fin de semana. No sabrán de mis excursiones por los bosques frondosos de Portland, los detalles de mi participación en la salida ciclista nudista más grande de la historia en una noche de lluvia que atrajo a 13.000 exhibicionistas y el doble de voyeurs, ni de mis incursiones en el mundo del guerrilla gardening. Aún así, sigan mi consejo, y mantengan sus ordenadores alejados de grandes cantidades de agua hirviendo. Por si acaso.

6 comentarios:

Marcoiris dijo...

joer que suerte lo de Portland, yo cada dia odio mas esta ciudad. Lo siento por tu mac, a ver si tiene cura. Pero que te quiten lo bailao. ¿No tienes fotos de la carrera ciclista? :P

Jules dijo...

ops, pues lo siento.
A nosotros nos pasó lo mismo. Esti derramó un vaso de agua en el portátil y con reflejos de jedi (los que no tuvo al sujetar el vaso un segundo antes) le dió la vuelta y lo apagó. Lo dejamos secar...y como nuevo...pero claro, no es mac, es un acer, que no será tan molón pero es más duro que todo, jejeje. Por si te pasa otra vez algo así en casa, y tienes a mano arroz, una vez que has sacado el agua que puedas de dentro, y has limpiado con servilletas, ponle arroz por encima alrededor (sin que se meta dentro y agrave el problema). Se supone que absorbe la humedad, al menos mientras lo llevas al servicio técnico.
Espero que se recupere tu máquina y que los datos del disco sigan ahí.
Muchos besos
Jules

Jules dijo...

por cierto, mandarás fotos de tu participación en la salida ciclista esa, no? ejem?
;P

Lunatrix dijo...

Lo siento, no tenía dónde poner la cámara así que no la llevé XD XD XD

Jules dijo...

vaaale, acepto barco

Mireia dijo...

Ya lo siento, eso sí que es una p&%tada. La verdad es que a veces es mejor comprar otro ordenador que arreglarlo, pero da tanta penita. Además, que es verdad, qué haces luego sin ordenador??? Existe vida más allá de internet???