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25 feb 2011

Cosas curiosas sobre el embarazo y el parto (II): el síndrome de Couvade

Couver significa incubar en francés, y el síndrome de couvade (o embarazo empático) es como se conoce al hecho de que algunos hombres presenten síntomas típicos del embarazo cuando su pareja está en estado. Un hecho de lo más curioso que aún hoy en día sigue sin entenderse del todo.

El síndrome de couvade (que por lo visto viene de una expresión que se usaba en el País Vasco francés y que significa "no hacer nada" -- después del parto) es más común en culturas matriarcales y en aquellas en las que los roles de género son más flexibles. A Marco Polo, por ejemplo, ya le llamó la atención que en algún lugar de China que visitó en sus viajes los hombres pasaran 40 días de reposo absoluto tras el nacimiento del bebé. En otras partes del mundo ha habido o sigue habiendo costumbres similares: entre los Dinka de Sudán los padres se quedan en casa durante días tras el parto para ayudar a alimentar al bebé; entre algunas tribus de América del Sur, los hombres se hacen cortes para compartir el dolor de la mujer, se cubren de tintura roja para simular sangre y pasan días en reposo tras el nacimiento; durante el parto los huicholes de México atan los testículos del padre con una cuerda, y la parturienta tira de ella en cada contracción para que el hombre comparta al menos un poco del sufrimiento (!!). Los antropólogos tienen teorías de todo tipo para explicar estas costumbres. Unos dicen que es una expresión de celos por parte del hombre (ver más abajo), otros una forma de expresar su solidaridad con la mujer, y por último hay quien dice que las mujeres se lo inventaron todo para mantener a su pareja más cerca gracias a la empatía que, se supone, resulta de este tipo de comportamientos.



Originally uploaded by Velocity Girl - Christina Børding

En las sociedades actuales el síndrome de couvade parece estar en alza. Puede que se deba a que en las últimas décadas se ha involucrado mucho más a los hombres en todo el proceso del embarazo y el parto. Mientras que nuestros padres ni siquiera podían estar presentes en el paritorio en la mayoría de los casos, hoy es de lo más normal que una pareja diga que "estamos embarazados," "vamos a hacernos una ecografía," etc. Se espera de los padres que vayan a clases de preparación al parto, que ayuden a sus parejas a mantener una dieta equilibrada, en ocasiones que corten el cordón umbilical tras el nacimiento, que cambien pañales, den biberones, cojan la baja de paternidad, etc. Un padre que se niegue a estar presente durante el parto sufre el mismo estigma que aquel que hace sólo unas décadas reivindicara su intención de estar en la misma habitación en ese momento.

No es tan raro por tanto que cada vez haya más hombres que muestran los síntomas típicos del embarazo, incluyendo naúseas, un aumento considerable de peso, problemas de sueño, antojos, calambrazos en el abdomen, estreñimiento, contracciones e incluso depresión postparto (aunque normalmente los síntomas suelen desaparecer tras el nacimiento del bebé no siempre es así). Se estima que entre el 10 y el 60% de los hombres experimentan alguno de estos síntomas en sociedades como la española, pero la cifra exacta se desconoce. Los padres primerizos y los que han tenido problemas para engendrar son más propensos que los que tienen más de una criatura o han tenido eso que algunos llaman concepción espontánea.

Hay quien dice que el origen del embarazo empático es psicosomático, es decir, que se trata de un proceso psicológico que se manifiesta físicamente. En este caso los causantes serían ansiedad con respecto a ser padre o simplemente los celos. Otros opinan que, por ejemplo, el aumento de peso se debe a que los hombres se adaptan un poco a los nuevos hábitos alimenticios de su pareja y la alteración del sueño a que cuando duermes en la misma cama con alguien que se levanta varias veces para ir al baño es normal que no descanses bien. Sin embargo hay estudios que han demostrado que los hombres experimentan cambios hormonales similares a los de sus parejas durante el embarazo: los niveles de testosterona caen bruscamente y los de estrógenos suben; el cortisol (la hormona que libera el cuerpo para responder al estrés) y la prolactina (la hormona que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias) también aumentan en las semanas anteriores al parto. Algunos investigadores han comparado esta sincronización en los cambios hormonales entre el hombre y la mujer durante el embarazo con lo que sucede cuando varias o muchas mujeres viven juntas: que después de un tiempo tienen tendencia a tener la regla al mismo tiempo.


B is for "Bun in the Oven"!!
Originally uploaded by Capa12

Después de leer sobre esto he vuelto a pensar en un par de historias que he conocido en mi entorno cercano en los últimos tiempos. Una de ellas, ocurrida en España, es la historia del representante de una empresa farmaceútica que se llevó de cena a un grupo de médicos que conozco. Como de costumbre en estas ocasiones la cena fue pantagruélica para todos menos para este buen hombre, que se pidió "un puré de patatas más bien líquido." Un conocido que estaba sentado a su lado comiendo un osobucco de esos que te dejan tieso se dio cuenta y le preguntó por qué no se pedía algo más sabroso, a lo que el representante, ruborizado, contestó que desde que nació su bebé (unas semanas antes) no sabía por qué pero no podía comer sólidos. Probablemente, dijo, se resentía de que su mujer no le prestara tanta atención y comer sólo papillas y similares le acercaba de alguna manera al bebé que acaparaba toda la energía de su pareja. Lo curioso es que este señor era totalmente consciente de que lo que hacía no tenía mucho sentido.


El otro caso es más extremo (o al menos, más violento). Una amiga cercana, canadiense de origen surcoreano y de familia muy conservadora, tuvo un hijo hace unos años con un hombre con un perfil parecido al suyo con el que estaba (y sigue estando) casada. Ella estaba escribiendo la tesis. Cuando el hijo nació su marido se quedó sin trabajo, de manera que era ella la que mantenía a la familia y la que trabajaba, y cuando estaba en casa toda su atención era para el bebé. En un ataque de celos, o rabia o qué sé yo, el hombre decidió que si él no valía (así se veía a sí mismo) ella tampoco: cogió su ordenador y todas las copias de la tesis ya terminada que encontró y los destrozó. Por suerte mi amiga tenía una copia extra en la oficina.

No me queda claro cuál es la relación de estas dos historias con el síndrome de couvade, pero creo que algo tienen que ver. A alguien más (que haya leído esta entrada super larga) también le parece de lo más curioso este asunto?

7 feb 2011

10 cosas curiosas sobre el embarazo y el parto (I)

- La razón por la que el parto es tan complicado entre los humanos es porque andamos a dos patas. Esto hace que la pelvis sea más estrecha que la de otros mamíferos y tenga una forma diferente, que es la responsable de que durante el nacimiento el bebé tenga que hacer una rotación interna de hasta 45 grados después de asomar la cabeza.

Pelvis de hembra de chimpancé, Lucy y humana. Imagen de la Cambridge Encyclopedia of Human Evolution, tomada del artículo "Brain development and the female pelvis"

- En la actualidad se considera que durante un embarazo "normal" una mujer debería ganar entre 8 y 20 kgs (más si para empezar era muy delgada, menos si era más gruesa). De esos, al final del embarazo la media es de:
  • 3-4 kgs - bebé
  • Entre 3 y 3.5 kgs - reservas extra de proteinas, grasa y otros nutrientes
  • Unos dos kilos de sangre extra (la cantidad de sangre en el cuerpo aumenta casi el doble durante el embarazo, y el corazón se expande para poder bombearla)
  • 2 kgs: otros fluidos corporales
  • 1 kg: útero
  • 0.5-1kg: nuevos y rotundos pechos
  • 0.5-1kg: líquido amniótico
  • Alrededor de 600 gramos: placenta y cordón umbilical
- Hasta no hace demasiado tiempo se consideraba que fumar no era perjudicial para la madre o el feto. La siguiente cita es de una guía para madres embarazadas de 1944 (Safe Convoy):

No hay una razón científica para dejar de fumar durante el embarazo. De hecho, hacerlo puede ser más perjudicial que beneficioso, porque afecta a los nervios. La regla a seguir es: "menos de un paquete al día."

- En general el primer parto es largo, el segundo corto y el tercero imprevisible.

- Médicos, matronas y enfermeras coinciden en que cuanto más información tiene una mujer sobre el parto, más posibilidades hay de que éste se desarrolle sin complicaciones. No obstante, cuanto más inflexible sea la idea que la parturienta tenga de cómo quiere que sea su parto, mayor es la probabilidad de que acabe en cesárea.

Viñeta de Kelly, en CartoonStock.com

- Como regla de supervivencia, los mamíferos nocturnos suelen dar a luz durante el día y los diurnos durante la noche. Esto explica que la mayoría de las mujeres se pongan de parto tras la caída del sol. Sin embargo, las tasas de mortalidad en los hospitales son mucho más altas durante el turno de noche, porque por lo general el personal tiene menos experiencia y está más cansado. Es más seguro dar a luz a partir de las 7-8 de la mañana, cuando cambia el turno.

- La oxitocina es un elemento fundamental durante el parto y la hormona que provoca las contracciones. El estrés y sobre todo el miedo interrumpen su secreción. Además la adrenalina, que es la hormona que secretan las glándulas suprarrenales en situaciones de peligro, inhibe los efectos de la oxitocina. Se cree que por esta razón los partos en el hospital (un medio hostil en el que la mujer está rodeada de desconocidos, y nerviosa) tienden a ser más complicados y largos que los partos en casa o en un centro maternal ("birthing centre").

Estructura química de la adrenalina. De Wikicommons.

- Entre un 2 y un 3 % de las parturientas no sienten (mucho) dolor durante las contracciones y el parto. Un 100% de las mujeres embarazadas desearía pertenecer a ese grupo.

- La primera cesárea registrada tuvo lugar en un pequeño pueblo suizo en 1580 (hay otras anteriores, pero no se sabe con certeza si son un mito). La mujer del castrador de cerdos Jacob Nufer llevaba varios días de parto y Jacob fue a pedirle a las autoridades que le dejaran abrir el vientre de su mujer. Al principio se negaron, pero en un segundo intento le dieron permiso y todo salió bien. La mujer tuvo varios partos después de la experiencia (todos vaginales) y la "criatura" vivió hasta los 77 años.

- En Río de Janeiro el 90% de las mujeres que dan a luz en (ciertas) clínicas privadas piden cesáreas, no por razones médicas sino estéticas, etc. (lo llaman "el corte bikini"). El porcentaje de partos por cesárea es del 46% en China, el 30% en EEUU y en España parece que se situa entre el 20 y el 35% de los nacimientos, en función de si el centro es público o privado. La Organización Mundial de la Salud establece el límite de lo razonable (y deseable) por debajo del 15% -- en los países más ricos, se recomienda que el porcentaje no supere el 9.5%.

22 ene 2011

Ventajas y desventajas de la epidural

A menos de dos meses del día X, llevo algunas semanas dándole vueltas a varias técnicas para hacer frente a los dolores del parto. Las técnicas incluyen relajación, posturas específicas para aliviar el dolor y aceleral el proceso, puntos de presión y masajes (método Bonapace, made in Quebec), frío-calor y anestesias de distinto tipo, incluyendo, por supuesto, la epidural.

En mi hospital, más del 90% de las madres primerizas dan a luz con ayuda de la epidural. Si tantos médicos y sobre todo tantas mujeres no dudan en utilizarla, por qué, entonces, considerar otras opciones? Pues por dos razones: una, porque mi médico se ha empeñado (y con razón) en que me informe bien de todas las opciones y sea yo quien tome la decisión. Y dos, porque al parecer están empezando a aparecer muchos estudios sobre las ventajas e inconvenientes de esta anestesia, relativamente reciente. Más abajo lo que he descubierto, cortesía de Dr. R, las matronas, mi doula y unas cuantas horas de lectura.

Creo que lo fundamental es concebir la epidural como lo que es: una herramienta que en algunos casos es necesaria. Por ejemplo: cuando el bebé está en posición posterior y el dolor es verdaderamente insoportable (aunque hay maneras de forzar un cambio de posición del bebé, que funcionan la mayoría de las veces), cuando el parto se alarga y la mujer está demasiado cansada para empujar, cuando el parto es inducido con hormonas sintéticas y las contracciones son mucho más dolorosas, o cuando la mujer ha sufrido algún tipo de violencia sexual cuyo trauma el dolor del parto desentierra. En cualquier caso cada una tiene su nivel de tolerancia al dolor y una historia personal que es sólo suya. Tampoco nadie tiene control absoluto sobre cómo se va a desarrollar el parto, así que, aunque está bien informarse y tomar una decisión, creo que es una tontería decir que la anestesia epidural es buena un mala o juzgar (a los demás o a una misma) basándonos en esta decisión. Es sólo cuestión de saber lo que hay y actuar en consecuencia.


Epidural
Originally uploaded by fcamd


Ventajas de la anestesia epidural:

La ventaja evidente de la epidural es, por supuesto, que disminuye o elimina el dolor del parto en el 90% de los casos. A diferencia de otras anestesias, lo hace sin disminuir las facultades mentales de la madre. Dependiendo del caso y de la fórmula específica que usen los anestesistas del hospital donde se de a luz, la epidural puede no ser incompatible con que la mujer se mueva a su antojo, algo que se ha probado acelera y facilita el proceso de dilatación. La epidural es además una de las anestesias más seguras para el bebé, siempre según los estudios que se han hecho, que la verdad, no son muchos. El uso de la epidural significa que si surgen imprevistos se pueden realizar otras intervenciones rápidamente sin tener que inyectar otro tipo de anestesia, ahorrando un tiempo que puede ser vital. Pero desde mi punto de vista, una de las mayores ventajas de la epidural es que reduce la ansiedad que produce el miedo al dolor que (creo) todas tenemos. Y eso ... no tiene precio.

Esas son las ventajas, que no son pocas.

Inconvenientes de la epidural:

Un parto con epidural no es un parto normal, aunque las estadísticas en países como España o Canadá digan lo contrario. La epidural tiene efectos en el proceso natural del parto. En primer lugar, los partos con epidural son más prolongados: el proceso de dilatación se alarga. Debido a la pérdida de sensibilidad, es más difícil para la mujer saber cuándo y cómo empujar, lo que resulta a menudo en un esfuerzo físico mal encaminado. Porque el empuje no eficaz, los desgarros son más comunes. Quizás el lado más negativo de la epidural sea que su uso desencadena una intervención detrás de otra: los partos con epidural tienen unas tasas mucho más altas de episiotomías (antaño tan frecuentes como hoy en día la epidural), uso de ventosas y forceps, antibióticos (no se sabe por qué, pero a veces la epidural produce fiebre que ha de tratarse por los riesgos que conlleva para el bebé), uso de hormonas sintéticas para acelerar el parto y cesáreas.* Cada intervención, claro, con sus propios riesgos e inconvenientes.


Natural Childbirth
Originally uploaded by mark ovaska


Otros inconvenientes a considerar son el riesgo de una caída rápida de presión que puede afectar al bebé, y que hace que la madre tenga que estar con un monitor fetal y suero (y por tanto relativamente inmóvil) durante todo el proceso. Es muy probable que al bebé que nace con epidural le cueste más tomar el pecho. Existe asimismo el riesgo de que la madre tenga dolores de cabeza terribles durante días después del parto, que requieren volver al hospital para su tratamiento (no son dolores de cabeza normales, no se van solos ni con la medicación habitual). Puede haber otros dolores o incluso infecciones en torno al lugar donde se ha inyectado la anestesia, en la espalda o en las piernas. Y por supuesto no hay que olvidar que la epidural no siempre es posible (existen varias contraindicaciones) o eficaz, porque en cada hospital la fórmula varía, cada mujer es un mundo y no todos los anestesistas saben lo que hacen.

Así que la pregunta sigue en pie: epidural o no epidural? Quizás sea una comeflores, pero no creo que exista una respuesta, depende de cada una. Para mi, una mujer que ha dado a luz con la epidural no es ni mejor ni peor que una que ha tenido un parto natural, porque entiendo que hay muchas cosas que están fuera de nuestro control y circunstancias personales que no me incumben.

Sin embargo, creo que es inevitable que cada una se monte su historia conforme se acerca el temido día. Para mi, lo ideal sería quedarme en casa hasta el último momento escuchando música, haciendo mis posturitas de yoga y tai chi y quizás haciendo un bizcocho con Alex y mi estupendísima doula. Llamar a un taxi. Llegar al hospital, tranquila y descansada, encontrarme con mi médico que sabe lo que quiero. Poner un cartel como el de abajo en la puerta de mi habitación. Que no me pongan tubos ni me pinchen, que me dejen andar por el pasillo y comerme una manzana a bocados, que me dejen en paz a no ser que surjan imprevistos y no corten el cordón umbilical hasta que haya dejado de latir. Muchos partos son así en mi hospital. Sin embargo sé que probablemente el mío no lo sea; tampoco se me van a caer los anillos si al final acabo pidiendo una epidural a gritos, al fin y al cabo lo importante es que las dos salgamos bien del trance.


outta my face
Originally uploaded by intersubjectiv



Así que nada, que cada una tome su decisón. Como ya sabeis que ni soy médico ni experta en esto de los partos, se aceptan testimonios y opiniones en la zona de comentarios. Como siempre :o)

* Los estudios sobre la relación entre el uso de la epidural y un mayor riesgo de cesárea no son concluyentes al respecto (unos dicen que sí hay una relación causal, otros que no).

Internet sources:

Ser Padres: la anestesia epidural
Anestesia epidural
Ventajas y desventajas de la epidural


Wikipedia, Epidural
Midwife info, Epidural anestesia in labour
Childbirth solutions, Weighing the Pros and Cons of the Epidural