A pesar de lo que piensa mi padre, a mí no me gusta irme de ninguna parte, y menos de un sitio lleno de buena gente, buena música, y con mucho aún por explorar. Añádase que el horizonte amenaza con una semana de (más) conferencias y días maratonianos. Si no fuera porque Alex va a estar en Boston, lo mismo hasta me lo pensaba dos veces y me quedaba aquí cultivando remolachas.Pero no caerá la breva … las maletas ya están hechas y yo tengo el pijama puesto para las cuatro horas de sueño que me tocan antes de que salga el autobús rumbo a los Estados Brutitos. Antes de irme a planchar la orejilla, however, quiero dejar una lista de recomendaciones por si a alguno/a de vosotros/as os da por pasaros por aquí, que me ha dicho un pajarito que a la gente con suerte le salen los billetes de avión gratis (ejem…).
Esta es mi experiencia de Halifax: no es una ciudad muy grande, pero tiene mucha marcha. No marcha de la de chimpún-chimpún, sino marcha de irse al concierto del amigo del primo de tu vecina y acabar a las mil en un potluck en casa de la camarera del bar de enfrente de tu casa comiendo pastelitos hechos en casa con arándanos orgánicos de la huerta de la abuela (vale, puede que no todo el mundo sea así y el problema es la gente con la que me junto, pero están muy ricos…). No parece que sea muy difícil hacer amigos en Halifax, así que yo, si fuera vosotros, intentaría tener al menos un par de referencias antes de venir para ir entrando en el ambiente del Halifax profundo.
Aparte de la gente, otra cosa muy buena que tiene esta ciudad son las cafeterías: las hay de todos tipos y no hace falta buscar mucho para toparse con sitios estupendos y especiales por una razón u otra. Personalmente, mi lugar favorito es una cafetería / tienda de libros de segunda mano que se llama Trident, cerca de la estación de trenes; tienen unos tés exquisitos y una mala hostia que me trae muchos recuerdos :o). Otras que están muy bien son Wired Monk (con ensaladas riquísimas), Just us en el centro (merece la pena echarle un vistazo a la sección de libros y mapas), y Steve-O-Reno's (los capuchinos, smoothies, y sándwiches son su especialidad). Si estáis aquí un sábado merece la pena pasarse un rato en el Farmers’ Market.
Atracciones turísticas: la que escribe es una caminante, y recomienda traerse buen calzado para recorrerse la ciudad de punta a rabo sin coger un autobús. La ciudadela (en la foto) hay que ir a visitarla aunque no tiene nada espectacular; es gratis, así que no duele :o). El Museo de las Maritimes esta muy bien, y además es una buena excusa para darse una vuelta por los muelles. La zona de South Park tiene casas espectaculares y merece la pena darse un paseo por allí de camino al parque de Point Pleasant, que seria el equivalente del Retiro pero a lo salvaje y con vistas al mar (vamos, que no tiene nada que ver pero es un parque … hmmm….).
Y si tenéis ocasión, alquilaros un coche e iros de excursión a lugares comunes como Peggy’s Cove o Cape Breton, pasando (si hay tiempo) por las otras provincias de la zona, y me contáis adónde puedo ir a pasármelo bien la próxima vez que venga a la costa Este :o)
La próxima entrega desde Boston, MA!!
PD: Gracias Ted, Gracias Tim: you rock!!!




