En cualquier caso, como iba diciendo, el año pasado fue espectacular. Publicaron libros algunos de los grandes, como Ondaatje (autor de El Paciente Inglés). Y otros ganaron premios. Por ejemplo, Patrick DeWitt se llevó nada menos que 2 y le nominaron para otros 2 muy prestigiosos.
Olisqueando premios llegué a su novela The Sisters Brothers. Me duró tres días. Es la historia de dos hermanos (uno bueno, uno malo, los dos feos) en la época de la fiebre del oro en la California de finales del siglo XIX. Es como leer una película de Clint Eastwood con un poco de picaresca y una buena dosis de novela gráfica. Resultado: engancha.
Como suele pasar con los libros buenos, al terminar el capítulo final ya tenía hambre de más historias. No había pasado una hora cuando ya estaba en la librería de mi barrio, Drawn & Quarterly, pidiendo una novela gráfica canadiense sobre la misma temática. Lo que cayó en mis manos no es algo que recomendaría a todo el mundo: Klondike, de Zach Worton. Pertenece a un género que no sé como se llama pero yo describiría como novela gráfica histórica (aquí entra también la biografía del visionario métis Louis Riel), y no está mal, pero tiene una narrativa muy fragmentada. Si The Sisters Brothers era del género spagetti western, The Klondike es un libro de historia del instituto con unas ilustraciones espectaculares.
Una de las ilustraciones que se consideraron para la portada de Klondike, imagen de aquí.De ahí, aún medio hambrienta, llegué a Guy Vanderhaeghe. Me recomendaron empezar con The Englishman's Boy (1996) y eso hice. La historia está también ambientada en el siglo XIX, pero esta vez en la frontera entre Canadá y los Estados Unidos. Aunque el centro neurálgico de la novela es la masacre de Cypress Hills (origen de los mounties, esos hombrecillos de chaqueta roja montados a caballo que representan a Canadá en la imaginación de muchos) la historia está dividida en dos ejes narrativos. Uno sucede en el Hollywood de los años 20, donde un director de cine sueña con capturar el espíritu americano en una película del oeste. Shorty McAdoo es el engranaje que conecta esa historia con la otra, más importante, que revisa los acontecimientos que marcarían la historia canadiense.
A estas alturas mi adicción al género era total. A pesar de eso, resentía un poco el papel de las mujeres en todas estas novelas era demasiado limitado: putas y tontas. (Siempre he tenido problemas con los libros que huelen a hombre rancio.) El segundo libro de la saga de Vanderhaeghe (The Last Crossing) comenzaba con la violación y brutal asesinato de una joven, de modo que el panorama no era prometedor ...
Y sin embargo, de repente cambia todo, y The Last Crossing (2002) se convierte en la criatura de un trío curioso: novela policíaca meets novela historia meets romance. Todo a caballo entre Inglaterra, Saskatchewan y Montana. Si alguien decide leer uno y sólo uno de los libros de los que hablo en esta entrada, que sea este. Y no digo más porque no quiero fastidiarle la diversión a nadie.
Toro Sentado es un personaje crucial en A Good Man. Imagen del blog Tonny's Book World, que revisa la triología de Vanderhaeghe aquí.
Ahora estoy con el último libro de la triología, A Good Man, que se publicó el año pasado. Aquí la parte de ficción pierde importancia a favor de la historia pura y dura, contada, eso sí, con gran maestría. A través del principal protagonista (Case) vemos las luchas de poder sobre lo que es hoy Canadá de los británicos, los estadounidenses, los irlandeses y los diferentes grupos de First Nations que convergieron en la zona de Sastkatchewan durante esos años. En medio, con un papel fundamental pero raramente reconocido, los métis. También hay algo de romance para hacer la lectura más amena. Salvando las (muchas) distancias, si El Señor de los Anillos tuviera un equvalente basado en hechos reales, en el caso de Canadá sin duda sería esta "triología". Tan fascinada estoy con estos libros que estoy dispuesta a decir herejías de ese tipo, así que imagínense.
Y ahora se me está acabando el libro. Me acerco al abismo de una mesita de noche sin nada que me atraiga. Quiero más, y más de lo mismo. O como poco, más que sea igual de bueno. Voy a retomar mis intrusiones por el terreno de los autores First Nations (me han recomendado Three Day Road de Boyden y alguno más). Si alguien tiene alguna recomendación para alimentar mi vicio, sea del tipo que sea, les ruego me lo hagan saber en la zona de comentarios :)

3 comentarios:
¡Gracias por las recomendaciones!, un par de ellos caen seguro.
Además me vienen muy a cuento, a ver si te mando un "emilio" (que nos tenemos abandonaitos), y te cuento un par de cosillas sobre Saskatchewan... hasta ahí puedo leer.
Un abrazo enorme para los tres.
Javi!! Cómo tú por aquí!! No tardes mucho, anda, que he estado echando de menos tus historias en el blog. Las fotos son preciosas pero me faltan letrujas.
Aprovecho para poner una lista de las recomendaciones que me han puesto en facebook, por si a alguien le interesan.
Las novelas de Bernie Gunther, escritas por Philip Kerr (detectives)
Ceremony, de Silko y McMurtry (aborígenes de EEUU)
One Native Life, de Wagamese
Halfbreed, de Campbell
The Inmortal life of Henrietta Lacks
The Historian, de Kostova
La fiesta del chivo
Pedido está "The Last Crossing", ya te contaré...
Por cierto, de los últimos que me he leído, me gustaron mucho "The Man who loved China", de Simon Winchester (buenísimo), y "The Pearl", una novela clásica cortita de Steinbeck ("The Grapes of Wrath" y "Of mice and men"), muy cómoda para "comértela" a cachitos antes de ponerte a dormir.
Un besote.
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