11 sept 2010

Un fin de semana de relax

Hace unas semanas tuve la ocasión de seguir explorando las afueras de Montreal. No salgo mucho de la ciudad, entre otras cosas porque no tengo coche y aquí hay más actividades de las que puedo hacer, todas de lo más interesante. Pero (ejem) nos habían regalado un fin de semana en un spa en las Laurentides y quedaba feo rechazar la oferta. Así que fuimos y sufrimos.



Mucho.



Entre spa y masajes, para relajarnos, nos fuimos a dar unos paseos por los pueblos de los alrededores. Se ve que andaba muy estresada, porque no me acuerdo del nombre de ningún pueblo, aunque se me quedó grabado ese en el que paramos para ir a la feria. La atracción principal era un concurso de verduras autóctonas (véase: competición para ver quién tiene el calabacín más grande). También había un grupo de jóvenes y jóvenas desfilando con vacas de distinta edad que ellos mismos habían cuidado desde el día de su nacimiento. El desfile, la verdad, un poco lento, aunque aprendí muchísimo de ubres y portes bovinos.



Las Laurentides es una región de Quebec preciosa y llena de turistas. También es donde está el pueblo de Saint Saveur, un lugar hermoso una vez fuera del centro. Aquí estuvimos visitando a la abuela del señor Lunatrix, que por desgracia se ha mudado, hoy mismo, a una residencia para mayores, dejando a la venta uno de los hogares más bonitos que he visto en mi vida.


La casa de Bárbara.


Puntos feng shui extra por emplazamiento. Esta es la vista desde la ventana del comedor.

Supongo que dentro de poco, cuando empiecen a cambiar las hojas de color y el tiempo sea mucho más fresco, volveremos a admirar el paisaje de esta esquina del mundo. Estoy contando los días para que llegue el otoño, con sus árboles de mil colores y las noches en las que lo único que apetece comer es una poutine bien grande con doble de queso (le fromage qui fait "cui cui"!).

7 comentarios:

MMar dijo...

Una sesión de esas es necesaria y debería ser obligatoria al menos, una vez al año. Nosotros, intentamos hacerla y son una pasada... Los paisajes, preciosos.

Jules dijo...

se os ve relajados, sí, jejeje
Muy chulo el sitio. lástima que me pille algo lejos, que si no le hacía una oferta, jejeje.
besos
Jules

Unknown dijo...

Voy a echarle morro, y propongo que nos invites a mi mujer, a mi hija y a mi a conocer ese país tuyo de acogida tan bonito...

Lunatrix dijo...

@ María del Mar: totalmente de acuerdo!!

@ Julio: está genial, la próxima vez que vengais de visita (que a ver si es pronto!) nos pasamos por allí. Mejor en otoño.

@ Javier ... no sé yo, te conozco??? XD

Aorijia dijo...

¡Qué pena, poner a la venta un lugar así! Seguro que tarda poco en encontrar un comprador.

Anónimo dijo...

Sí, sí, se te ve en un sufrimiento terrible... casi agonía diría yo.
Cuídate un poco más, ¿eh?

Lunatrix dijo...

Lo haré por ti, Mireia ;o)

Aorija: pues no te creas, que la zona se ha "empijado" mucho y ahora si no hay columnas romanas tardas en vender (es sólo medio broma).

Abrazos!