17 jun 2009

C'est fini (really?)

Las mujeres diola tienen fama de tener un par de huevos (si me permiten la expresión). El ferry que va de Dakar a Ziquinchor luce el nombre de una de sus reinas, Aline Sioté Diatta, estandarte de la resistencia diola a la colonización francesa y de cualquier otro tipo desde los años 40. Dada la pobreza, guerras y ataques que aún hoy despuntan de vez en cuando en la zona, y la curiosa organización social de los diola, quizás no sea de extrañar que sus mujeres sean de armas tomar.

Ya en casa miro la foto de una de ellas y pienso que me gustaría tener su fuerza, pero sé que mucha de su fortaleza viene de saber su lugar en el mundo, literalmente. Y a mí eso es ni más ni menos lo que me falta.

No será la primera vez que me quejo de lo difícil que es volver. Dejar atrás paisajes, amigos y experiencias es duro; más lo es aún no poder transmitir todo lo vivido, todo lo sentido, las dudas y certezas que surgen de andar siempre metiendo las narices donde no me llaman. Senegal es totalmente diferente a cualquier otro sitio en el que haya estado antes. Mejor en muchas cosas, peor en muchas otras, siempre sorprendente. Nunca he entendido tan bien esa expresión anglosajona de estar "out of your comfort zone" como hasta ahora. Y no si será que al estar aquí ya no puedo evitar la realidad de una boda inminente, con todo lo que eso conlleva, pero desde que ayer llegué a Granada no dejo de preguntarme qué demonios es lo que estoy buscando, siempre dando vueltas de un lado para otro como gallina sin cabeza. Una parte de mi dice que ya va siendo hora de ir echando raíces en un sitio, de dejar de despedirse siempre de toda la gente estupenda que una encuentra por el camino. La otra quiere más, mucho más, seguir viajando, llenando la memoria de paisajes y momentos irrepetibles ...

... momentos como ese en el que una señora de nombre también Diatta, de la que dudo haya dos sobre este planeta, se recogió los bordes del pareo para sentarse en un taburete bajo y contarme un cuento en Diola en el fresquito de su casa de adobe. Si alguien me dice cómo diablos se postea un archivo mp3 en el blog subo su cuento (gallinas de fondo incluidas) y otros que he ido recopilando en los últimos meses en serer, wolof, mankaind, mandjac ... eso sí: van sin subtítulos.

Entre ella:

5 comentarios:

Javi dijo...

¡Animo, Celia!

Esa sensación es normal en el proceso de re-adaptación, y lo demás, pues con lo que andamos lidiando la mayoría de culos inquietos.
Se supone que un día habrá que sentar la cabeza, pero cuando das un paso en esa dirección, parte de tí se resiente, es como una batalla contra tí mism@...

Yo luche un tiempo contra esa sensación, pero vuelvo a estar en las mismas. Planes, nervios, destinos, gente por conocer, mariposas en el estómago, vida... y por otro lado la comodidad de una vida "normal".

Complicado, muy complicado.

¡Un abrazo muy fuerte, y tómatelo con calma!.

Marea dijo...

Es difícl conjugar ambas cosas. Sùpongo que cada persona debe encontrar ese punto en el que es feliz, aunque siempre te quede la sensación de que otra vida podía ser posible.
Yo, que ya senté mi cabeza, te digo que es maravilloso vivir experiencias como las que estoy viviendo. Son aventuras muy diferentes a las tuyas, pero que también enriquecen y emocionan-aunque, como te digo, queda ese sentimiento de envidia ante lo que hacen otros, como tú-.
Bueno, lo importante es que ahora estás por aquí y podemos vernos (quizás también con ghianti y hacemos reunión de pequeñajos).

Marea dijo...

Escríbeme a mmarem@iespana.es y nos ponemos en contacto.

Jules dijo...

Ánimo Luna, las vueltas a casa y los cambios son siempre duros, como cuando me cambié de la isla a Madrid, o con este anillo de sauron que llevo que aún lo noto raro en el dedo...
Acuérdate de lo que te dije y llámame siempre que quieras si te agobias con la boda. Yo al principio empecé a agobiarme y tuve que planteármelo entre un juego y un experimento, y tú con tu mente tan observadora seguro que hasta te lo pasas bien.
Besos
Jules

Lunatrix dijo...

Javi y MMar -- desde luego no podían haber comentado sobre el tema dos personas más diferentes!! :o)

@ Javi: a mi me pasa exactamente eso, que al poco de sentar el huevo se me ocurren un millón de cosas por hacer y sitios a los que ir. Debe ser que tenemos un fallo genético (o que el gen nómada nos ha salido cabezón!).

@ MMar, ya te he enviado un correo, a ver si quedamos pronto! Conoces a alguien que me pueda prestar un ser menudo para no estar fuera de sitio? :o)

@ Jules: pues sí. Te voy a tener que llamar. Lo de la boda no es lo que llevo mal (aunque nunca pensé que los familiares cercanos podrían llegar a ser tan egoístas -- que se de por aludido quien quiera) ... lo que me aterroriza es la idea de pedir una hipoteca y encadenarme a un sitio. Ay!

Bueno pues eso, un abrazo para todo el mundo :o)