Estamos en la ciudad de San Luis, el primer asentamiento francés en África. Llevamos aquí un par de días de calor sin Internet, en parte haciendo de turistas y en parte … bueno, se supone que currando, pero la Cruz Roja no deja de mandarme mensajes contradictorios, así que no sé … me parece que lo mismo me quedo en turista al 80% (el otro 20% viene de que aquí hay una familia a la que tenía que entrevistar, menos mal …)
El viaje hacia el norte fue de lo más interesante, en un taxi compartido de los que llaman sept place – una especie de ranchera con tres filas de asientos en las que entran siete más el conductor. Eso sí: parece que el número de pasajeros lo decidieron pensando en gente de mi tamaño. Por desgracia sólo un@s poc@s elegid@s medimos 1,60. Que se lo pregunten a Alex, que después de 5 horas salió del taxi que parecía la torre de Pisa con tortícolis. El pobre qué mal lo pasa en los viajes con esas piernas tan largas.
Durante el viaje casi atropellamos a dos vendedoras de mangos (de las más o menos 350 que rodeaban el coche cada vez que parábamos para vender de todo), 23 vacas, 3 cabras, 2 carneros, 1 burro y dos niños en bicicleta. Toda una aventura que pasó sin mayores incidencias más que nada porque aquí la gente suele conducir bien (excepción: taxistas de Dakar) y raramente pasan de los 50 km/h. Las carreteras no están tan mal como yo pensaba que estarian, pero eso sí: hay que compartirlas con tantos otros seres vivos que ir a más velocidad es una tontería. Total, que al final llegamos bien a San Luis y pasamos dos días de reposo playero en un pequeño pueblo que se llama Mouit, chez una pareja de suizos que regentan el Zebrabar. Totalmente recomendado (eso sí, para ahorrar dinero hay que llevarse comida de casa, porque está en el culo del mundo y las comidas tienen un precio un poco excesivo). Nunca reconoceré que me he pasado un fin de semana tirada de panza en una playa de Senegal haciéndole fotos a cangrejos malotes ...
o a las pestaNas de sus primos mas agraciados.
Nunca.
Jamás.
Durante este par de días he tenido la ocasión de poner un poco en orden mis experiencias desde que llegué aquí, llegando a un par de conclusiones fundamentales:
1. Me encanta Senegal.
2. El centro de Dakar (“Plateau”) debe ser uno de los peores lugares del planeta tierra para un/a blanc/a. Algún día explicaré la multitud de trucos que han usado para intentar sacarnos las perras (ninguno violento, eso sí). Ouakam Rocks! Me mudo el 5 de mayo a algún otro lugar … Casamance a principio de la época de lluvias? San Luis? Hmm…
3. Odio a todo y cada uno de los taxistas Senegaleses. Sin excepción.
4. Aprender Wolof es de lo más entretenido, y sólo le gana intentar comer couscous con las manos (como muestran mis pantalones después de la comida de ayer).
5. La gente de aquí es un encanto (quitando a los taxistas).
6. La música senegalesa es una pasada (quitando el claxon de los taxistas).
7. La llamada al rezo de las 5 de la mañana está haciendo que tenga sueños de lo más interesantes.
8. Los cangrejos tienen pestañas.
9. Me encantan los mangos (como mi padre lea esto, me mata).
10. Me lo estoy pasando pipa.
8 comentarios:
No me digas que os tocó el asiento de atrás del sept-place! Es toda una bonding experience con los compañeros de viaje y la estructura del coche misma. Ni te cuento cuando vamos Tom y yo, luego no nos sacan ni con fórceps!
No voy a matar a a nadie por comprobar a los veinte y tantos de cuan ricos estan los mangos. Hay antecedentes familiares de uno que se dio cuenta de lo ricos que están los platanos el dia antes de morirse. ¿Seria cursi despedirse como aquel con "besitos con sabor a mango"? Creo que si
Anda, si resulta que anonimo es mi padre!!!!!!! jajajaja ... Gracias por perdonarme la vida, manguito paterno :o)
Teresa: si!!!!!!! Hoy nos vamos con tiempo para que Alex tenga mas espacio.
Un abrazo!
jajaja
buena entrada y muy chulas las fotos. me quedo con la del río y la del cangrejo malote, jajaja.
Me alegro de que te lo estés pasando pirata por allí. A ver si nos mandas fotos del largo de Alex africanizado y tuyas con la panza en la playa.
Besos
Jules
:D
¡Cómo te lo pasas, reina!
Leyendo a tu padre, ya me imagino por dónde van los tiros con lo de los mangos... ¡qué poco nos conocemos a nosotros mismos!.
Sigue disfrutando y dándonos envidia, ésta ventanita abierta en Dakar es una maravilla.
¡Un abrazo!
PS. ¿Qué le diste al cangrejo por hacer de modelo?
Los mangos son mi fruta favorita sin ningun genero de duda. Eso si, soy exigente y tiene que ser madurito y en su punto :D Hay un monton de variedades, no se cuales predominan por ahi. Los que son muy fibrosos no me molan. Yo llevo casi dos meses desayunando un par de mangos y bebiendo un mango lassi de vez en cuando :D estan baratitos y en buen estado. Eso si, tengo que probar el Durian, una fruta pendiente de la que me han hablado muy bien.
Por lo demas disfruta mucho la experencia! En India a pesar de los animales conducen como locos, me alegro que ahi vayan con calma. Un abrazote!
Javi: el truco esta en moverse muy despacito, tumbarse en la arena y hacer el gusano a una velocidad de 1mm por segundo. Je.
Gracias por los animos!!
Marco: yo creo que es eso, que los mangos solo estan ricos cuando estan ricos, y si no estan asquerosos. El durian no se a que sabra, pero huele un pestazo del infierno. Que lo disfrutes!!
Abrazos y gracias por los comentarios!
sisi, todo el mundo lo dice: suelta un pestazo pero es deliciosa. Yo no se donde puedo conseguirlo fresco :(
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