28 ago 2008

Que buenas son las Maria Beirut!

Me han dicho unos pajaritos que las ultimas entradas son un poco mordaces, así que hoy voy a ser buena y voy a hablar de las galletas del desayuno. Y es que yo, por la mañana, me tomo mis galletas María. Como que María, María Fontaneda? Pues no, Marie Beirut.

Supongo que la mayoría de vosotr@s crecisteis, como yo, con el desayuno de Colacao y galletas María. Yo me gradué muy pequeñita a las tostadas de aceite (y sigo ahí, que para cabezona servidora), pero aun así cuando United Biscuits compró Fontaneda en el 97 me dolió, y cuando cerraron la fabrica en el 2002 para llevársela a no sé dónde (que vaya cirio liaron) dejé de tomarlas porque ya no era lo mismo. Pero el caso es que el otro día estaba en el súper de la esquina, las vi y las compré. Cual seria mi sorpresa cuando al sacarlas de su baño en leche leí la marca … porque a pesar de tener la misma apariencia, consistencia y sabor en lugar de llamarse Maria Fontaneda mis galletas se llaman Maria Beirut. Aquí podéis ver las fotos de la galleta nacional y mi imitación (?) libanesa.


La historia es curiosa, sin más. En realidad la cuento para daros un poco de información sobre mi mala hostia en los últimos tiempos, porque resulta que además de ser de Beirut estas galletas me acompañan desde hace unas cuantas miserables mañanas cuando el despertador me suena a las 5:30 am. Y es que mi rutina desde hace unos días es esta: Me levanto cuando todavía es de noche – me tomo unas Marie Beirut (je) – a través de los ojillos entreabiertos y unas orejas sin despertar descubro, sin lugar a dudas, que Noe debe estar a punto de levar ancla, porque por mi calle pasan unos ríos que hacen que el Guadalquivir parezca una acequia (uy perdón, que me pongo mordaz ☺) – me hago un te negro, negro que hace juego con mi humor de mil demonios – y me dispongo, como cada día desde Abril (que ya son días), a prepararme los exámenes que empiezo el 8 de septiembre, o lo que es lo mismo: a intentar meter entre las arrugas de mi cerebro 4.500 paginas de artículos académicos + 14 libros de la misma especie. En resumen: mi vida es una mierda, pero ya queda menos.

Así que intentare ser güena, pero si la amargura salpica el teclado y me meto con las mujeres-pato, ruego a sus señorías sean clementes conmigo y me den alguna estrellita que me hacen mucha ilusión y los libros nunca me contestan cuando les digo tonterias (hasta ahora, quien sabe lo que pueda pasar de aquí al día 8…).

Dentro de un rato vuelvo. Os dejo con un video de galletas, foskitos, sugus, nocilla y conguitos. Para que no os quejéis!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ei! La mujeres pato existen!! Y estan entre nosotros!
Yo las he visto en mil lugares y no hay ciudad que no tenga las suyas. Es algo que nunca entenderé, pero ellas se sienten sexys caminando con unos zapatos que les hace parecer operadas de la cadera.

Y por lo del estilo mordaz, a mi me gusta la verdad, tampoco hay que estar todo el día como si la vida fuese un galleta Maria Beirut.

Ale me voy a celebrar mi cumpleaños!!

Abracicos!!

Anónimo dijo...

ja ja, bueno ya sabemos, peor es que me suene el despertador a las 3.30 de la mañana semana si y semana no, para trabajar por 9$ a la hora, para terminar el día exhausto mirando algún vídeo de lesbianas antes de volver a dormir, al menos los libros contienen conocimiento recopilado y seguro que para algo sirven.
La vida de estudiante es buena y siempre hay vacaciones de vez en cuando ........ próximamente tendré que aguantar la lluvia en la misma calle eso si será duro.

Lunatrix dijo...

Vaya, Disco Lingua, si es verdad que esa es tu vida mejor dejo de quejarme ... :o)

Juan: que Manolito te acompañe ;o).

Jules dijo...

Ánimo colega. Eres poderosa.
Mítica nocilla. Nosotros nos la llevamos a Mongolia y en una gasolinera cerca de Moscú vimos gofres y pedimos tres...cual fue nuestra sorpresa cuando nos dijero que iban sin nada, a palo seco...menos mal que teníamos la nocilla (y con el calorcito de agosto estaba perfecta para ponerla en el gofre)...QUÉ RICOS ESTABAN LOS GOFRES CON NOCILLA EN RUSIA!! JAJAJA. Cuando el bote se terminó lo metimos en una bolsa y la colgamos del retrovisor mientras hacíamos kilómetros...al final la bolsa se rasgó un poco y no sabemos cómo el lateral derecho del coche acabó lleno de nocilla...imagina lo que parecía...jajaja

Un abrazo muy fuerte

Jules

Lunatrix dijo...

Ya he visto las fotos, ya, tan guapos y cubiertos de ... nocilla ... tengo pendiente un post sobre vuestro viaje!!