25 ago 2008

Dime como andas y te diré quién eres

Después de meses de riguroso estudio, esta es mi conclusión: las mujeres vancuveritas visten como mujeres pero andan como patos. Para mi este es un enigma absoluto, ya que si bien hace tiempo que no me disfrazo de fémina (léase: animal bípedo de pelo largo atrapado en el favorecedor conjunto falda-tacones-escote-pinturaparapuertas) para mi andar con tacones y en minifalda es como montar en bicicleta: no se olvida. Supongo que nunca aprendieron. Así que por el bien de la humanidad y el buen gusto, servidora a continuación compartirá un poco de información sobre la técnica de ser mujer y no parecer pato. Ahí van dos consejos breves pero muy útiles:

El asunto falda: con faldas y a lo loco es el nombre de una peli muy buena en la que sale Marylin Monroe (que por cierto todo el mundo debería ver para mejorar sus modales de mujeris comunis) y no una frase que haya que tomarse al pie de la letra cuando una sale de marcha. No seguir este consejo significa ponerse a la altura de Paris Hilton, Britney Spears y otras estrellas-pato; además significa terminar la noche como ellas, es decir, mostrando el bazo a todo quisque. Cuando una lleva falda es importante andar con las pierna juntitas, sentarse con las piernas juntitas, y en resumen, juntar las piernas. A mi un día un taxista de Madriz me dio una lección que no olvidare nunca: “las mujeres de verdad cuando se montan en un coche hacen el un, dos, tres: uno se ponen de espaldas al asiento, dos se sientan, y tres meten las piernas juntas dentro del coche girando sobre si mismas.” Si Britney lo hubiera sabido a tiempo … Sencillo como la vida misma.

Andando con tacones de aguja (o de cualquier otro tipo). Si cuando una va con botas andar bien es un extra, con los tacones es una necesidad. En primer lugar, y al contrario de lo que hace la vancuverita común en su vida diaria, las puntas de los zapatos deben ir mirando hacia el futuro, y no haciendo barridas a diestra y siniestra como si vigilaran el horizonte en busca de enemigos. No. Eso es horrible. Una vez que los pies miran en la dirección correcta y sin titubeos, el truco esta en doblar un poquitín la rodilla antes de apoyar el pie y realizar un movimiento lo más parecido posible al que harías si tus zapatos respetaran la fisonomía de tu cuerpo, que no es el caso. En resumen, quien te vea no debe saber que llevas tacones desde un kilómetro de distancia, porque entonces significa que algo va mal.

La mujer con aspiraciones a “mujer-mujer” (= "musha muhé") que siga mis consejos tiene el éxito asegurado. Las demás, seguiran siendo mujer-pato y deberan quitarse la falda y los tacones. O dedicarse a ser mujer, a secas ;o)

--> En la foto: mujer pato con aspiraciones a "musha muhé" pillada in fraganti.

7 comentarios:

Pilikina dijo...

Cuando era muy pequeña ví a una señora sentarse asi en un coche y eso se me quedó grabado hasta ahora. Pensé, que elegancia!

Jules dijo...

JAJAJA
QUÉ GRANDE ERES CELIA
TENGO QUE PONERME AL DÍA CON TU BLOG...
YA ESTOY EN ELLO
MUCHOS BESOS
JULIO

Lunatrix dijo...

Gracias Julio gracias, la verdad es que es cierto que con tanto estudiar mis dimensiones van aumentando ;o) Y a ver si te vas dando prisa poniendote al dia con el blog, que llevas mucho retraso, eh? jejejeje ...

Montse: estoy totalmente de acuerdo contigo, se ve muy elegante!

Alex Aylett dijo...

Pero hay una problema de mas: todo los hombres-patos que rodan las calles the Vancouver de noche. O, seria simplemente almas sympaticas que quieren ayudar los mujer-patos y quitar los de sus faldas?

Anónimo dijo...

Me he reido un monton con tu descripcion de las mujeres Pato de Canada! Creo que a mi si se me ha olvidado andar en tacones, como la bicicleta que tb, y me integraria immediately ahi :O

Lunatrix dijo...

Vaya par de dos: uno pensando en arrancarle las faldas a las mozas (aaaalexxxx!!) y la otra olvidandose de lo que una no debe olvidarse. Asi va el mundo!

Urban dijo...

Que bueno el post este... jeje, la verdad que tienes muchísima razón.
Hay mujeres realmente preciosas aqui en Canadá, pero muchas de ellas mejor calladitas y sentaditas, porque las oyes hablar y las ves andar y pierden toda feminidad ...
Aveces me dan ganas de decirles algo, pero parecería un poco brusco, jeje. Te faltó comentar que no usan perfume muchas de ellas.... Una pena... en fin también hay excepciones. Para el bien de algunos ;-))