4 jun 2011
Las pobres
No os lo vais a creer, pero el calorcito montrealés (pegajoso y agobiante) aún no ha llegado a nuestros jardines. Hace unas semanas el magnolio de los vecinos floreció de esa manera tan absurda y espectacular que tienen esos árboles, como si el mundo se fuera a acabar en un instante. Llegó la lluvia, el frío polar, el viento y una tormenta con truenos y relámpagos, y nos quedamos sin flores antes de que me diera tiempo a hacerle una foto. Se me escapó la primavera. Cachis.
Por lo menos, ya no nos queda nieve. Hace unos meses la manta blanca empezó a desaparecer, y menos mal porque ya de blanca tenía poco: entre la sal, la gravilla que ponen y la porquería de la calle hubo unas semanas en las que para ir a la tienda de la esquina (el depanneur) había que vadear ríos de aguachirri mugrienta. A medida que lo blanco desaparecía y las faldas del personal se acortaban a un ritmo vertiginoso (en mi barrio se llevan las minis) en las aceras empezaron a aparecer dos souvenirs típicos de la primavera quebecuá: las mierdas de perro (que se acumulan en los bancos de nieve durante los laaargos meses del invierno) y las bicicletas.
Las pobres bicicletas. A menudo víctimas mortales de las máquinas quitanieves, en el mejor de los casos participantes involuntarias de un programa de donación de órganos urbano. No sólo tienen que aguantar el invierno montrealés con la esperanza de que sus dueñ@s vengan a buscarlas cuando luzca el sol, sino que además muchas veces son mutiladas y abandonadas por las aceras de la ciudad, hasta que viene la policía a quitarlas de en medio. Luego las subastan y, vendidas al peso, las compran tiendas de segunda mano que las desguazan, las reconstruyen y las vuelven a vender, esperemos que a alguien que no las deje abandonadas a merced de nuestro tremendo invierno.
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1 comentario:
Dan pena sí. Por cierto, no te lo comenté pero hace años ví bicis en similares condiciones en Copenhague y creí que habían sido vándalos atacando a las pobres bicis candadas a las vallas...pero ahora supongo que sería por el mismo tipo de quitanieves asesino...jajaja.
Muchos besos
Jules
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