12 ene 2011

Yoga que te quiero yoga

Confieso, con la media sonrisa de quien mira hacia atrás, que eso del yoga siempre me pareció un poco de yuppies o de hippies trasnochados. La moda de Lulu Lemon (pantalones de gimnasio a 100 euros, señora) arrasó Vancouver cuando vivía allí, y cada vez que veía a alguien con el logo hasta en la frente y una alfombra de yoga me aferraba con más fuerza a las barras de mi bici. Power yoga, Hot yoga, Hatha yoga ... en Canadá hay yoga para todo y para todos. Y yo, como me gusta llevar la contraria, me dediqué al tai chi.

Entonces, un día, me quedé embarazada. Y mis amigas lo primero que me decían era: te has apuntado ya a clases de yoga prenatal? Y no, no me había apuntado. Pero me dolía la espalda, las caderas, el coxis y hasta los párpados parecían resentirse con el mínimo esfuerzo, y eso que yo no soy precisamente del tipo pasivo-sedentario ... Así que me apunté a yoga. Y me compré mi alfombrita mágica (roja y con pececitos) que llevaba, día sí y día también, a mi clase. En las clases de yoga prenatal hacíamos (hacemos) ejercicios directamente relacionados con los dolores y molestias propios de este estado incómodo en todas sus fases: algo tiene que tener cuando viene gente hasta el mismísimo día del parto (no miento, hace tres semanas vino una mujer con contracciones, y a la pareja la dejó esperando en el coche para ir directamente al hospital). Además de los beneficios puramente físicos, la clase de yoga es el lugar donde nos pasamos consejos, nos damos ánimos y aclaramos dudas (que aquí a todo el mundo le gusta opinar sobre epidurales y médicos, pero saber, saben pocos).

De prenatal pasé a Hatha, luego a Flow, y después de unos meses me he hecho adicta al Yin y a las posiciones más raras que mi pobre cuerpo ha experimentado. Y a día de hoy (a falta de 2 meses para el día P) me encuentro genial cuando hago yoga, y hecha una porquería cuando no.


Jill haciendo acroyoga, foto de Studio Bliss

Supongo que es algo que no le sirve a todos/as y que por desgracia no todo el mundo tiene la suerte de toparse con profesoras como las mías: Leah R. Vineberg y Jill Campbell (esta última también conocida como la mujer chicle, los perfiles los podeis encontrar aquí). Pero si a alguien no le amarga un consejo, aquí van dos:

a.- No juzgueis al vecino por llevar una alfombra de yoga por la calle, aunque sus gustos en ropa deportiva os parezcan cuestionables o incluso obscenos.

b.- Si conoceis a una mujer embarazada, regaladle un pase para clases de yoga prenatal. Si sois el padre, ganareis puntos; si no lo sois, también.

:o)

15 comentarios:

Marcoiris dijo...

Para mi no hay nada como el Yoga, pero claro que voy a decir... Probablemente si sigues escuchando tu cuerpo ( y tus emociones/mente) cuando des a luz te daras cuenta que te sigue haciendo falta (veremos dentro de unos meses). Desgracidamente en Norteamerica el yoga ha sufrido la mentalidad americana: por un lado ha ayudado a su divulgación masiva y por otro se ha desvirtuado mucho, convirtiendolo incluso en algo competitivo, algo opuesto al verdadero espiritu del yoga. Y cada vez que sale un famoso (tipo Madonna y demas) diciendo que hace Yoga, pues las clases se llenan. Si das con un buen profe se convierte en una experiencia vital y en un lugar donde ser tu mismo de forma integral, recuperar la armonia perdida y se crean comunidades muy bonitas.
Abrazos!

Jules dijo...

no, sé, no sé, yo sigo aferrándome al manillar de mi bici...bueno, ahora con el peque malito esta semana ni eso...
Aunque...visto que lo recomienda una antigua detractora y confiando como confío en tu criterio miraré en el polideportivo que tenemos cerca, que creo que hay yoga tb...

Joer con el acroyoga ese...debe ser el equivalente al pibe de la bici del video que te pasé, jajaja

Besos
Jules

Lunatrix dijo...

Marco: pues eso, qué vas a decir tú!! XD Estoy de acuerdo contigo: a veces me pregunto qué tienen que ver el Power Yoga con el Yin, y qué pensaría alguien que sepa de verdad del tema de algunas de las clases que se encuentra una por el mundo ... Supongo que es cuestión de que cada una se de cuenta de lo que le hace falta y encontrar un profesor que sepa lo que hace. Yo en eso último he tenido muchísima suerte, pero sólo me estoy dando cuenta ahora que me he mudado lejos del estudio al que iba antes y estoy probando clases nuevas. Tú ya lo has dejado del todo?

Jules: gracias por la confianza :o) Hazle caso a Marco de todas maneras, es verdad que hay mucho matao por ahí suelto haciendo posturitas. Por cierto, sé si lo sabes pero yo tengo la flexibilidad de una piedra del desierto, así que lo del acroyoga (ex-pec-ta-cu-lar) se lo dejo a otras con más predisposición, jejeje ... Ah! Y ayer viendo el episodio de planet earth "deserts" me acordé mucho de ti: fueron a Mongolia y se les jodió el coche!!

http://www.youtube.com/results?search_query=planet.earth+deserts+mongolia&aq=f

Marcoiris dijo...

No, que va. Solo he dejado de dar clases, pero es mi practica, una forma de vida. Aqui he hecho varios workshops de fin de semana para profundizar en unas cosillas, pero no voy a clases regulares. Solo voy cuando quiero aprender algo concreto de alguien en particular que quiera explorar o incorporar a mi practica. Besines!

Aorijia dijo...

Lo tendré en cuenta para el próximo. Yo sólo mantuve durante la preñez las clases de chino y las de "preparación al parto"... estas segundas hubieran sido totalmente prescindibles (o intercambiables por unas clases de preparto decentes).

Queda apuntado, pues: Yoga y, quizás, reuniones con una buena doula.

Yo sólo hice Taichi un año, pero me movía como Robocop (demasiados años de Taekwondo me pasaron factura). El taichi es una disciplina que también se han reinventado en occidente, con 8000 escuelas diferentes, nada de su esencia. Cualquier año me uniré a los que se ponen en los parques chinos a practicarlo.

Lunatrix dijo...

Marco: me refería a si habías dejado de dar clases, ya me imagino que sigues practicando en casa :o)

Aorijia: yo también llevo "esas" clases nada más que regular, fíjate que tengo una en media hora y ni siquiera me he cambiado para salir, jejeje ... de todas formas hoy nos toca una práctica (??) sobre cómo dar el pecho (no sé con qué / quién vamos a practicar ...) así que lo mismo es hasta interesante.

Cierto, cierto, con el tai chi ha pasado lo mismo que con el yoga. Pero como en Vancouver hay muchos chinos (y sobre todo, muchas abuelas chinas) el que aprendí fue el que se hace en los parques. Mis 108 movimientos uno detrás de otro, lo domingos mirando al mar en el parque al lado de mi casa. Un lujo :o)

Montse dijo...

Veo que el yoga invade tu mente y tu cuerpo.
Yo lo empece a hacer, pero un día en el calentamiento hubo una mezcla de yoga y Judo (que tb había practicado) con desagradables consecuencias para mi espalda y ahí se termino mi experiencia con el yoga.

Aorijia dijo...

Mis clases de preparto eran la monda. Sobre lactancia, iba diciendo la matrona que había que hacer virguerías y prepararse los pezones con mezclas que ni las de alquimia, ¡y un cuerno! Menos mal que me compré "Un Regalo para toda la Vida" y el librito me dejó las cosas bien claras (es el responsable de mi lactancia...). Espero que por esos lares estén más puestos en el tema.

La manera de explicar el parto de la mujer era poner una sonrisa maligna, como diciendo "¡sus vais a enterar, jua jua jua!". Por eso digo que, para el próximo, me buscaré algo alternativo (doulas o clases preparto "humanizado", o "animalizado", según cómo se mire).

Taichi... yo practiqué una variante, y luego hice el "normal" unos meses. Pero sí, lo próximo será el Yoga. ¿El Yoga por DVD puede valer? ;-)

Lunatrix dijo...

Uf, judo y yoga suena a mezcla explosiva, no me extraña que después de eso te inspirara poca confianza ...

Aorijia, creo que sí, por aquí lo llevan un poco mejor, o al menos te dan más apoyo (no te dejan irte del hospital hasta que no ven que usas una técnica adecuada, tienes especialistas en lactancia disponibles si te hace falta ayuda, a la semana de dar a luz las enfermeras te hacen una visita a domicilio para ver que no tienes problemas dando el pecho, etc). De todas formas el libro que mencionas está muy bien: a mi me lo han regalado Jules + Esti (merci!) y hay cosas que no sabía (y otras que me han hecho mucha gracia, que hombre más salao!). A mi lo único que me espina un poco es lo de dar el pecho hasta que se cansen, porque en Senegal vi a niños de 3 y 4 años colgados de la teta y la verdad es que yo no me veo ...

Lo del yoga, yo me aburro mucho con los DVDs, pero si a ti te va bien supongo que será cuestión de buscar un curso que te guste :o)

Marcoiris dijo...

ah, no te habia entendido!si, aqui la verdad es que no he mirado para dar clases (he visto algun anuncio, pero no me he animado). Quizas si algun dia encuentro un lugar en el que me pueda sentir comodo lo haga de nuevo. Tambien tiene que ver con mi proceso personal, ya que estoy tratando de integrar cosas en mi practica personal, que ha evolucionado. Quizas cuando esten del todo integradas sea el momento de enseñar de nuevo. Tambien me he dado cuenta hace tiempo que puedes enseñar "yoga" de otras maneras. Es complicao de explicar ahora, pero ya te contaré si nos vemos en persona que es mas facil. Un abrazo!

Marcoiris dijo...

Acabo de ver lo que dice Aorijia: yoga por dvd o un libro vale para introducirte, pero no para profundizar. La clave de yoga es la actitud interna y eso es algo que solo puede ser vivencial. No son solo posturas, sino seria una gimnasia mas. Un buen profesor debe enseñar la actitud correcta sin sobrepasar tus limites, como respirar correctamente, al base filosofica, etc. La practica con una actitud adecuada es la clave.There is no failure, only feedback.

Si quereis un libro introductorio podeis usar "aprendo yoga" de Van Lysebeth, enseña posturas basicas y actitud correcta. Tiene ademas: perfeccciono mi yoga, pranayama y tantra. Otro que me encanta en español y es muy completo (y complicado para el neofito) es "Las claves del Yoga" de Danilo Hernandez

laiabird dijo...

El Lulu Lemon tambien arrasa en Boulder y todo esa ambiente elitista y de imagen me repugna bastante... los llamo The Yoga Butt Crowd ;) Pero el practica de yoga ha sido importante y transformadora en mi vida y doy gracias por haber tapado con un buen profe (he he), o mas que uno, realmente, con el paso del tiempo. Para mi, lo mas importante ha sido llevar la busqueda del 'equilibro' a otras partes de mi vida- y para eso no hay profesor que lo ensenye. Que disfrutes!

Lunatrix dijo...

Según mi muy limitada experiencia, Marco tiene razón: el yoga no son simplemente las posiciones, hay más. El problema (again) es la pila de malos profes que hay ahí fuera. A mi una de las cosas que más me gusta de Leah (mi profe de Yin) es lo que nos hace recapacitar mientras estamos manteniendo una postura difícil -- suena raro, lo sé. Ya nos contarás si lo intentas, Aorijia!

Laia: those are pants with scaffolding! Es cierto, los pantalones de Lulu Lemon son tan caros porque tienen no sé qué estructura que hace los glúteos redondos. El wonderbra de la retaguardia. Muchas gracias, lo intentaré! :o)

Aorijia dijo...

¡Gracias por las recomendaciones! Mejor no tener que acabar comprando un libro tipo "Yoga for dummies", así que me apunto los títulos que dice Marcoiris.

Sobre el tema tetil, cada una sabe dónde se encuentra su límite. Lo importante es tener la información para poder cumplirlo libremente (ni que se fastidie la lactancia tontamente en la crisis de los 3 meses, ni tener que prolongarla sin ganas). Yo llevo casi 2 años de lactancia y me sorprendo a mí misma, pero mi límite se ha ido moviendo y, mientras yo y mi hija (y el padre) estemos de acuerdo, no problem.

¡Suerte con todo!

Lunatrix dijo...

Gracias Aorijia!