El sábado pasado tuvimos nuestro propio y particular housewarming potluck. Un potluck, como creo que expliqué en otra ocasión, es una celebración a la que todo el mundo contribuye con algo de comer o beber. Una housewarming party, por otro lado, es una fiesta que se suele organizar al poco de mudarte para hacer tu nuevo hogar un poco más cálido con la ayuda de tus amigos y familiares.
Es la segunda vez que organizamos algo en casa así, a lo grande. Lo otro fue una cena de "acción de gracias" (era la excusa, poco más) con 12 personas de la familia. Y es verdad que entre los muebles y estas muestras de cariño la casa tiene, no sé, como más alma.
Hoy está nevando pero de verdad, capas y capas de nieve blanca. Casi ni se ven los coches. A Alex se le ha ido la cabeza con las luces de navidad (de hecho, con todo lo que tiene que ver con la navidad: vamos a tener que comprar 5 árboles para poner todas las decoraciones que tenemos) y veo el mundo a través de un marco de mil colores.
Qué sensación esta de sentirse en casa después de tanto años de mudanzas. Qué sensación prepararse para celebrar las fiestas aquí sabiendo que si estuvieras allí también te quedarías a medias. Qué cosa esta de ser emigrante. Yo me entiendo :o)
Y para despedirme ... la música que quedó entre dos orillas.
2 comentarios:
Yo te entiendo :o).
Gracias ZoePé!
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