25 nov 2010

Futuros inciertos


Una tarde de concierto en el Winnipeg Folk Fest 2010

Hace apenas un momento me despedía de Alex. Él, bajando las escaleras con traje y corbata, maletín en mano, sonrisa en ristre, camino de la primera de una serie de entrevistas de trabajo que tendrá en los próximos días. Ella sujetando el pomo de la puerta con ropa de casa en lo alto de las escaleras, pensando en la próxima sección de la tesis que empezará a escribir esta mañana mientras pregunta si lo tiene todo (llaves - dinero - carnet - tienes suficiente para el taxi o quieres que te baje más?).

Antes de cerrar la puerta se cuela una ráfaga de aire frío con olor a cambio. A muchos cambios.

Entrevistas de trabajo no para cualquier cosa temporal que te ayude a pagar facturas, sino para empezar una carrera profesional cuando termines el doctorado, algo para lo que yo tendré que esperar al menos un año. Hasta ahora las entrevistas han sido o bien de poca importancia o innecesarias, porque nos contrataban según referencias o a través de contactos para proyectos de investigación o como profesores asistentes para un par de trimestres. Pero esto es otra cosa. Hay tensión en el aire, la diferencia entre un sí y un no tendrá consecuencias a largo plazo que es imposible anticipar.

Entrevistas de trabajo que pondrán un punto final a una situación que viene durando ya 5 años, y durante la cual hemos compartido trabajo y oficina a mientras nos preparábamos para superar las distintas pruebas de la gincana académica: mi tesis de maestría, nuestros comps, dos años de trabajo de campo, dos tesis doctorales. Hay gente que se sorprende de que hayamos conseguido hacer todo esto sin pelearnos ni distraernos en una oficina de unos pocos metros cuadrados. A mi, sin embargo, lo que me parece casi intolerable es cómo hacerlo en una soledad aún más inmensa -- sin nadie que sepa lo que es escribir 400 páginas de disgresiones sesudas y sin poder tomarte un descanso de vez en cuando para hablar de cómo va la cosa.

No se trata de miedo ni tampoco de envidia, aunque reconozco que siempre me ha dado repelús darme cuenta del poco control que tenemos sobre nuestro destino y no me importaría haber sido yo la que bajaba las escaleras mientras Alex me preguntaba si me faltaba algo. No hay nada que hacer al respecto, sólo esperar que pase lo que pase, todo vaya bien.



Música.

6 comentarios:

ghianti dijo...

Ánimo y mucha suerte a los dos. Las piezas van encajando una a una y al final, cuando miréis con algo de lejanía y perspectiva veréis que puzle más bonito.
Besos

Jules dijo...

uff, que agobiada suenas. animo y suerte a alex con esas entrevistas. todos nos hemos sentido asi alguna vez...y con peque la responsabilidad a veces es agobiante, pero piensa que no estais solos, familia, amigos...entre todos se supera cualquier cosa. contad con nosotros para lo que sea.
un abrazo
Jules

Javi dijo...

ánimo guapa! Qué gracia tendrían los logros sin esos momentos de incertidumbre... ¿eh? :P

Montse dijo...

Pues claro que si, mujer, todo irá bien. Ten confianza y os deseo mucha suerte.

MMar dijo...

Mucha suerte a los dos. Ésta es una etapa de grandes cambios para vosotros. Disfrutadla, que vuestro esfuerzo será pronto recompensado. Besos.

Lunatrix dijo...

Me habéis alegrado el día, gracias! :o)