26 sept 2010

Pre/parados, deprimidos, exiliados

Los que me conoceis bien sabeis que yo siempre quise irme un tiempo al extranjero. Mis primera cuenta bancaria creció (lentamente!!) a base de los 20 duros de mi paga semanal, más los 20 duros de más de una tarde pegando sellos y una vez que me tocaron 4.000 pesetas en la lotería en la época en la que aprendí a leer. También curré en una tienda los veranos deshaciendo paquetes de ropa y con eso y mucha ayuda de mis padres me hice el primer viaje a Vancouver en 1995. Luego vino Irlanda para seguir aprendiendo inglés, Londres para currar de camarera y darme cuenta de que ganar más, cuando los gastos se multiplican, no significa necesariamente ahorrar; Minneapolis con una beca, Suiza para trabajar en los Alpes, Suecia por capricho y, de nuevo, Canadá, donde por fin a los 22 me emancipé (económicamente hablando) de mis padres. Tuve la suerte de que aquí a nadie le importó que fuera mujer, ni extranjera, ni bajita, ni que me fascinaran temas raros como el significado de la raza o las posibilidades del feminismo transnacional.

Las últimas veces que he vuelto a España para hacer el trabajo de campo siempre me he encontrado con profesores de la carrera que me dicen: "por qué no te vuelves?". Otros, menos comedidos, se enzarzan en un debate sobre responsabilidad y deber hacia un país que me ha costeado los estudios; quizás según esta gente todos los que nos hemos ido deberíamos volver con el rabo entre las piernas a golpe de culpa (zas! zas!) para darles la razón. Y es cierto que se nos han dado muchas oportunidades como estudiantes. Pero lo que era una intuición antes es una certeza ahora, visto desde el "exilio" intelectual: si allí no se me va a valorar por quién soy y lo que hago como profesional, si en España no me quieren, yo a ellos tampoco.

Hubo un día en que todo fueron sombras. En el Juan de Fuca trail, verano de 2006.

Y hoy he visto exactamente la misma frase en uno de los reportajes del especial pre/parados que está publicando El País sobre la situación laboral de los jóvenes en España.

Muchos de los que os pasais por el blog sois expatriados o emigrantes, como yo. Muchos os habeis ido de España porque allí no veíais un futuro claro. Todos echamos de menos nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestra gente y nuestras tardes de tapas con los amigos hablando de todo y también de nada, porque es lo que tienen las amistades de toda la vida, que lo concreto no importa y las explicaciones son innecesarias. Se extraña no abrir la boca y que en seguida te pregunten, "de dónde eres?". No poder situar una historia que te contó tu abuela en la esquina del Callejón de las Arremangás, ni pasar todas las mañanas por la esquina donde por primera vez te echaste un novio. No conocer los recovecos de gente y lugares y, a un nivel mucho más práctico, no poder mandar a alguien a la mierda cuando te toca las narices porque eres extranjera: la extraña, la que está fuera de (su) sitio. Tenemos eso en común y otra cosa: que a pesar de las muchas tribulaciones sabemos de nuestra suerte. Porque nadie nos corta las alas, porque nadie nos ofrece un trabajo a tiempo completo a cambio de aire (y a eso no se le llama exclavitud??).

Hoy el reportaje de El País no es un reportaje, sino una serie de testimonios de gente que se quiere ir, o que se ha ido ya, al extranjero. Yo siempre le he dicho a quien me ha querido oir que un día nuestros políticos se van a dar cuenta del desperdicio de medios y talento al que ellos mismos han dado lugar. Nos vamos, nos vamos corriendo: los preparados y los aventureros, los ricos y los pobres, los ellos y las ellas, y el último que apague la luz, que está muy cara.

Yo se lo decía a quien me quisiera oír, pero decirlo y verlo pasar son dos cosas distintas. "Me duele España", que dijo alguien. A mi estos reportajes me están abriendo un agujero en el alma por el que se me escapa la tristeza de lo que dejamos atrás.


Fotografía de Der.Thes (la mano es mía).

6 comentarios:

Marcoiris dijo...

Yo creo que es verdad que lo ideal es salir, formarse y volver. Ese es el ciclo que enriquece al pais y a la persona. El problema es que no se puede volver si no te dan al menos lo que te ofrecen muchos paises en el extranjero: un trabajo y unas condiciones dignas. Que menos que eso. Mucha gente critica a EEUU por su muchos defectos, que los tiene. Pero no se dan cuenta que en la "tranquila y con SS gratis" España no hay manera de buscarse la vida, y mas si piensas formar familia.Desde mi experiencia ademas, he visto como aqui dos personas pueden salir adelante con el sueldo medio de una, mientras en España currando dos casi no llegas a fin de mes. Y a nivel de estudiar pues otro tanto de lo mismo. En muchos paises papa estado no apoya al estudiante, pero sin embargo todo el mundo estudia y sale adelante. Y tus estudios valen para algo.
Un abrazo!

ghianti dijo...

Afortunados a los que fuera os ha ido bien, que no siempre es el caso. Pero lo cierto es que cada vez nos movemos menos para cambiar las cosas de forma global, y hacemos todo lo que podemos por cambiar nuestra situación personal, porque es cierto que hacienda somos todos y que un país lo forman sus habitantes, pero cada vez hay más redes sociales a las que apuntarse y menos lucha social para defendernos y para mejorar lo que nos beneficia a todos. He dicho. Besos (y a punto de caramelo, jeje, que me he explayao porque a lo mejor esta noche estamos de marimorena) bye.
PD: preciosa la entrada y preciosas las fotos.

Anónimo dijo...

Fantastico post. Me ha gustado mucho. La frase de si España no me quiere (etc.) también llamó mi atención. Me parece que ya lo hablamos esto hace tiempo. ¡De hecho nos conocimos así!
Comparto todo lo que dices. En el fondo me siento afortunada, pero es triste ver lo poco que nos cuidan. ¿Sabes? Uno de mis profesores que, además, es un renombrado diplomático, me dijo: "Mireia, no olvides que tú perteneces a la élite intelectual de este país. Hay mucha gente que no lo sabe pero tanta ignorancia es muy triste" (no se refería a la ignorancia como insulto, sino como causa. Lo entiendo, lo comparto pero, en España, la élite en la que estoy situada debe estar a la altura de las zapatillas de cualquier otra profesión.

Un besito y "congrats" por el post,
Mire

Lunatrix dijo...

@ Marco: estoy de acuerdo en todo lo que dices. Muchas veces simplemente huyo de los españoles porque no quiero entrar en esa conversación de "que si aquí el queso es una mierda, y no saben hacer pan, y has visto qué precio tiene el vino ... desde luego como en España no se vive en ninguna parte ...". La verdad es que desde que llegué a Montreal eso pasa menos, supongo que por la crisis y porque el queso y el pan y el vino son mucho mejores (lo que tiene que haya un montón de gente de la cuenca del Mediterráneo) pero aún así cansa. Porque sí, España tiene cosas muy buenas pero también otras muy malas, y a estas alturas toca buscarse la vida y echar a volar. Así que chauvinismos, los justos. Y juzgar a los demás por las decisiones que han tomado, jamás, que nuestras razones tendremos para habernos ido tan lejos, no? Un abrazo desde la otra esquina del planeta ... :o)

@ Mariano: me gusta eso de que lo que echas de menos es una fotografía, un recuerdo que no existe. A mi me pasa lo mismo. Empiezas a pensar en la gente, la ciudad, los paseos por los bosques de la Alhambra y la luz cuando subes por las calles del Albaicín. Pero cuando vuelves tus amigos han cambiado y lo mismo ya no teneis mucho en común, nada más salir a la calle pisas una mierda y te dan ganas de matar a todos los guarros que no recogen los desechos de sus perros y te sientes como una marciana, porque la verdad es que eres diferente a tu familia o tus amigos por todo lo que has pasado, pero no puedes hablar mucho de eso porque parece que vas de listilla. Volver, volver, no volveremos nunca.

@ Ismael: es verdad, no a todos nos ha ido bien y es muy importante tenerlo en mente para no alimentar falsas ilusiones. Sin ir más lejos, me pregunto qué será de la chica del artículo que sueña con irse a Inglaterra para trabajar de au pair por 60 euros a la semana. Las posibilidades de explotación son infinitas, espero que le vaya bien ... Sobre la lucha social, no estoy de acuerdo: nos movemos para cambiar las cosas, pero qué cosas y cómo nos organizamos?? Nuestra generación ha perdido la fe en la política (quizás con razón) y no nos damos cuenta de que es nuestra única alternativa. Pero si me preguntas, te diré que la gente se mueve y lucha, aunque de la manera y por las causas equivocadas. He dicho! (y suerte dándole la bienvenida a Adara!)

@ Mireia: pues sí, así nos conocimos ... jejejeje ... Tu profesor tenía razón, pero no somos sólo nosotros los ignorantes: también lo son los que se quedan allí, políticos que nos desdeñan (véase la cuestión del voto), universidades que nos maltratan (véase endogamia a la hora de contratar -- volver para trabajar de lo nuestro después de unos años fuera!? búscate un padrino!), etc. Ojalá algún día las cosas cambien, por ahora creo que lo que mejor nos describe a nosotras es el exilio profesional, élite o no élite. Un abrazo y suerte con esa tesis!

Miss GG dijo...

Me ha gustado mucho tu post, yo tambien estoy en Canada desde hace 7 anos y tambien "me duele Espana".

Lunatrix dijo...

Gracias por el comentario. Veo que vives en Vancouver, disfruta del otoño tan espectacular de la zona!!!