Castillo en la región de Skåne, Suecia.Eso es lo que dicen tus ojos cuando abres la puerta de casa tirando de tu mini-maleta, te quitas las botas y te das cuenta de que todo ha terminado. De que fue bonito mientras duró, pero también muy cansado. El Lunatour ha salido muy bien. Pero qué esfuerzo, la virgen, qué esfuerzo continuo y qué pila de kilómetros me he metido en el cuerpo en estas últimas semanas.
No voy a contar todas las historias porque son muchas y no quiero aburrir, la culpa es mía por haber estado ausente tanto tiempo. Pero comparto una experiencia curiosa que tuvo lugar en el tren entre Berlin (Alemania) y Malmö (Suecia) poco después de hacer esta foto.

Quien me conozca sabrá que cuando me monto un un vehículo en movimiento que no conduzco yo no duro mucho despierta, lo justo para hacer unas fotos y poner la almohadita en la posición adecuada. Eso fue lo que pasó esta vez, con el resultado que el señor de al lado, un danés con camisa hawaiana y chanclas, me tenía que despertar cada vez que quería ir al baño. En una me despierta y yo me levanto para dejarle salir, a lo que él, divertido, me dice: "no, esta vez tú te vienes fuera del tren, como el resto de los pasajeros. La maleta la puedes dejar aquí".
Se pueden imaginar que la proposición me resultó de lo más confusa, sobre todo a través de la neblina de mi siesta interrumpida. Salí del tren y dónde creen ustedes que me encuentro? En un barco!!!!! El tren está metido en las tripas de un ferry, y desde la cubierta mi vista se pierde en un mar gris plomizo y los molinos de viento de la costa. Sweet, digo con una sonrisa aún adormilada, mientras el danés se muere de risa a mi lado ante mi cara de asombro.
Qué bueno es volver a Europa central y norte, con sus trenes puntuales, sus gentes poco flexibles y su pasión desaforada por todo lo lacteo. Voy a echar de menos a estos alemanes, aún más a esos suecos tan majos, pero qué quieren que les diga: esta mañana sobre la mesa me esperaban una taza humeante de mi te favorito y una magdalena recién hecha, cortesía de este señor tan estupendo que no sé qué sigue viendo en mi después de 4 años y medio.
Bienvenida a casa :D
5 comentarios:
Que buen viaje y como me he quedado con lo del tren metido en un ferry.
Que te pareció Berlín?
Yo tengo muchas ganas de volver
Jo, qué envidia. Como mola viajar :)
Me alegro que todo fuera bien. Viajar es tan cansado y tan bonito al mismo tiempo..
Un abrazo!
Mi dios! tu si que zapateas !! no has parado en este mes ...
Un saludo
Jose
de tren a la barriga de un ferry?! Que maravilla! Parece algo de un cuento de adas :)
Y el desayuno en casa, lo mejor!
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