22 abr 2010

... y de nuevo en casa (cosas que hacer en Washington DC)

Hace unas horas hemos aterrizado en la estación de autobús de Montreal en el que pasará a la historia como el primer viaje en el que en la aduana no me hacen diez mil preguntas. "Bienvenida a casa," ha dicho el señor sonriente desde detrás de sus máquinas de huellas digitales, con una sonrisa. Pena que el sueño me haya impedido emitir algo aparte de sonidos guturales sin sentido de la dirección en tan memorable momento.

Tengo que decir que aunque DC en principio mostró sus plumas de territorio hostil en forma de metro, la cosa mejoró inmediatamente. La conferencia fue bien, muy bien.

Después de la conferencia pasamos dos días y medio visitando la capital del imperio. Dada la situación de extremado cansancio intelectual, decidí no dedicarle demasiado tiempo a los muchos museos gratuitos que tiene la ciudad y dedicarme a admirar paisajes. Aún así algún tiempo sí que pasé entre cuatro paredes, la tentación era demasiado fuerte. Aquí os dejo con algunos de los sitios y actividades que he disfrutado más durante mi breve estancia, por si algún día os pasais y decidís continuar la lista.


1. El modelo restaurante librería en su modalidad más cool
: Busboys and poets & Afterword.

El primer sitio, Busboys and Poets, debe su nombre a Langston Hughs, chico de los recados y poeta Afroamericano. El segundo, Kramerbooks & Afterword, es mucho más antiguo, de 1976 (BB&P abrió sus puertas en 2005). Aunque tienen cierto aire similar, con una selección de libros orientados a temas de justicia social y una cocina mucho más que decente (mejor que la mayoría de los restaurantes que he probado en mi azarosa existencia) Afterword es un poco más casposo y BB&P más modernillo. De todas formas los dos son de esos sitios en los que una podría pasarse la vida entera.


2. Herblock en la Biblioteca del Congreso.



Edificio monumental y por supuesto oficial, está justo a las espaldas del famoso Capitolio. Nada más que por su arquitectura merece una visita. En esta ocasión la experiencia ha sido aún más interesante porque tenían una retrospectiva de Herblock. Activo entre 1929 y 2001, este artista gráfico y comentarista político se caracteriza por su certera, florida y poco misericordiosa pluma. Espero poder hablar más de él en el futuro, mientras tanto os dejo con la estupenda selección de viñetas de la Biblioteca del Congreso, aquí.

Imagen de la Library of Congress.


3. El arte de Gaman en el Smithsonian Museum.


La Institución Smithsoniana (traducción libre al castellano) es un organismo que incluye centros de investigación, educación y una serie de museos que tienen su origen en una donación multimillonaria de un particular, pero que actualmente es administrada por el gobierno de los Estados Unidos. En Washington DC, muchos son los museos que esta institución posee, sobre todo alrededor de la zona conocida como "the Mall". Y lo mejor es que son muy buenos y no cuestan nada, con lo cual es muy fácil pasarse un par de semanas sin parar, de colección en colección. Verdaderamente impresionante.

Así que aunque normalmente no soy una persona de museos, esta vez no he podido resistirme. El premio: una exposición para la que no hay palabras sobre las obras de arte creadas por los internos de los campos de concentración Japonés-Americanos durante la Segunda Guerra Mundial. Por cierto, estos campos también existieron en Canadá. Lo que más me llamó la atención fue que los artistas (en la mayoría de los casos, gente corriente y moliente) usaban, de forma muy consciente, la creación de objetos como un motor para seguir adelante en situaciones de extrema dureza. Me pregunto si en medio siglo habrá exposiciones parecidas con objetos hechos por otras gentes, como familias internas en centros para extranjeros indocumentados. En cualquier caso algunas de las piezas las podeis ver aquí.


4. Arlington National Cemetery



Dicen que morimos como vivimos. No sé si será verdad, pero lo cierto es que los cementerios dicen mucho de una sociedad. La disposición de las tumbas, su situación / imposición en el espacio, los monumentos y mausoleos revelan mucho sobre los valores morales, las convenciones sociales, y los ideales en un lugar concreto. El cementerio nacional de Arlington no es una excepción, aunque los allí presentes-ausentes, todos militares, no son ni mucho menos una muestra representativa de la sociedad americana. Todo un espectáculo de tumbas y lápidas que deberían convertir al más ferviente defensor de las armas en un pacifista, pero sin embargo en mucha gente tiene el efecto contrario.

5. Y finalmente, como no podía ser de otra manera, the Mall, con la Casa Blanca, el Capitolio, el Lincoln Memorial, el Gran Monumento Fálico (también conocido como El Obelisco) y todos esos lugares importantes que hemos visto tantas veces en la tele.

El Lincoln Memorial.


Alex hambriento.

Obelisco al final del Mall.

El famoso Capitolio.

Después de un paseo me fui a darle mi opinión a Obama, que creo debe saberla, y como podeis ver a él no sé si lo convencí, pero su señora esposa estaba de lo más entusiasmada con mis ideas.



Más fotos aquí.

4 comentarios:

Marcoiris dijo...

Tiene buena pinta, no lo conozco. La biblioteca del congreso debe ser impresionante.
La verdad es que aunque estas aplicada y tal, Obama y la mujer no te estan haciendo ni puñetero caso, no te engañes :P

Lunatrix dijo...

En tus sueños no me hacen caso, no ves que nunca han tenido que mirar tan abajo para escuchar a la reencarnación del maestro Yoda? (menos verde, pero igual de minúscula, ágil y sabia) ;o)

Al fin y al cabo, difícil mi misión es, pero imposible no, para mostrarle a este pequeño Padawan que el miedo y la guerra no son sino el camino al lado oscuro.

Anónimo dijo...

Bueno, espero que a Obama le hayas dicho que hable con Zapatero para que no nos quiten el voto a los que vivimos fuera de España.

Genial tu viaje.

Javi dijo...

jaja qué bueno lo de Obama & Mrs. Robinson... ¿te imaginas que hicieran algo así en España? Con los reyes (los que cobran, no los magos), o con ZP y esposa... Se me ocurren mil ideas, pero me da miedo ponerlas aquí. :D

por cierto, como me gustan tus crónicas... :)