1 feb 2010

St Louis (reflexiones personales sobre todo y nada)

Hoy llevo casi todo el día dándole vueltas a por qué un sitio tan difícil como este (porque Senegal no es siempre thieboudienne y mbalax) engancha tanto. No sé si será precisamente por lo difícil que es. Exige tanto a nivel personal que no hay lugar para el término medio: o te gusta o no lo puedes soportar. Y es que Senegal es muy diferente de otros sitios en los que he vivido y en los que se puede llevar una existencia sin demasiadas relaciones sociales. Estoy segura de que en Canadá puedes pasarte un mes sin necesidad de hablar con nadie, pero aquí no: todo requiere un intercambio bastante intenso, incluso (sobre todo?) cosas diarias como por ejemplo comprar la comida. Y como comes o te comen, pues hay que lanzarse a pegar moriscos y participar en la lucha por la supervivencia.

Turistas en St Louis.

Hablando de mordiscos y esas cosas, hoy nos han dado uno bien gordo. Yo no sé por qué, la verdad, pero fuera de cobrarme un poco más por algo de lo que no sabía el precio nunca me han robado, ni timado, ni nada de eso (por lo menos que yo sepa, por lo menos hasta ahora). Esas cosas sólo me pasan cuando viene alguien de visita y además no falla. Ejemplos curiosos:

Hace unos meses, Alex y yo íbamos andando por la zona del embarcadero de Gorée cuando se nos acercó un hombre preguntando cosas y Alex le dio conversación en francés. En inglés le dije: "déjalo y vamos al bus." Seguimos andando y a los cinco minutos se nos acercó un hombre muy bien vestido. Este hombre se acercó a Alex y le dijo: "hola Alex, ¿qué tal estás? Estás un poco lejos de tu barrio, Ouakam, ¿no? Yo también estoy de vuelta después de ir a Isla Gorée con mis hijos y ahora nos volvemos a la base. Por cierto, te quería pedir una cosa: como trabajamos en el mismo regimiento y a mi se me ha olvidado traerme dinero para la gasolina, te importa prestarme un poco y te lo devuelvo el lunes?" La respuesta a por qué este hombre se inventó esta historia es simple: a) (auto)bús en inglés se pronuncia como base (militar) en francés, y hay una en nuestro antiguo barrio, y b) "los blancos pensamos que todos los negros son iguales físicamente."

En otra ocasión, también con Alex, íbamos en un car rapide cuando se sentó al lado de Alex (y enfrente mía) un hombre impecablemente vestido. Durante unos 10 minutos rezó con tal devoción que yo no podía dejar de mirarle: la cara concentrada, las perlas de su tasbih pasando entre los dedos de su mano derecha a un ritmo exacto. Por eso me sorprendió cuando se levantó y salió corriendo ... hasta que vimos que con la siniestra había cortado el pantalón de Alex con una cuchilla para sacarle el dinero. En misa rezando y con el mazo dando, lección práctica.

Niños jugando en el río en St Louis.

Un par de meses más tarde, a mi padre y un amigo les sedujo un pseudo-guía en Isla Gorée. El hombre no sabía apenas nada de la Isla, aparte de dónde estaba el bar donde este autodescrito como buen musulmán de nombre Ibrahima se pimpló unas 4 cervezas a nuestra costa. En cuanto me vio despistada se acercó a mi padre y le dijo: "este (comillas comillas comillas) tour (comillas comillas comillas) vale no sé cuántos francos CFA, dámelo ahora que esa mujer (yo) me da miedo, seguro que dice que es demasiado." Demasiado: el sueldo de medio mes por llevarte a que le invites a 4 cervezas a un bar!! Como no tenían ni idea, el dinero se lo llevó, fijo, pero le estuve llamando sirvengüenza en 4 idiomas hasta que llegamos al ferry. Por sinvergüenza.

Mezquita con reloj, St Louis.

... en fin, mil otras historias.

Hoy he descubierto otra forma nueva de engañar, que es simplemente meterte el dinero en el bolsillo cuando alguien se despista y luego decir que no lo tienes. Nos ha pasado en el Hotel de la Poste, en St Louis, y por si a alguien le interesa el ladrón es el encargado de recepción, de apariencia muy respetable. Se lo ha hecho a una compañera de trabajo que se ha liado con el precio de la habitación durante sólo unos segundos. Se ha pimplado otra cantidad jugosa con una habilidad tal que la lucha estaba perdida desde el principio. Eso después de que un tío que conoce al primo del amigo de un amigo de mis visitantes les haya estado dando la brasa durante dos días hasta que han soltado algo de pasta. Suficiente para hundirle la moral a cualquiera.

El lugar de los hechos: Hotel de la Poste, St Louis.

A mí, viniendo de Granada donde este tipo de tejemanejes (el timo del guiri) están a la orden del día, la verdad es que me molesta que me tomen por idiota, aunque sólo ocurra cuando estoy en compañía y la principal víctima no sea yo. Alex dice que soy muy orgullosa, que no tengo que tomarme estas cosas como si fueran conmigo cuando en realidad las hace gente que lo único que sabe de mi es que soy blanca y por tanto debo tener pasta. También me han dicho que me tome el "impuesto toubab" como una forma de redistribución de la riqueza. Pero yo no estoy de acuerdo y me sigue enfadando que hagan estas cosas. Por eso a la una, cuando hemos llegado a casa de Bernard, estaba emocionalmente exhausta, después de luchar y pelear para que no desplumen a mis visitantes, y frustrada porque sea tan difícil que en ciertos contextos simplemente por ser blanca no se me tome más que por un billete (dinero), un pasaporte (para ir a Europa) o sexo fácil. En fin, estaba enfadada con el mundo en general y los senegaleses ladrones en particular (y que conste que son sólo una minoría, pero se han llevado toda mi ira).

En estas estaba cuando hemos llegado a casa de Bernard y me he desplomado en una silla, dándole vueltas a por qué siendo este sitio tan hostil en según qué tiempos y lugares estoy totalmente enganchada a él, y sintiendo un resentimiento profundo a todo el que maquina trucos de estos que te hacen sentir tan idiota. Entonces Bernard, con el semblante muy aflijido, ha sacado una tarjeta y un papelito con su dirección, para que no me olvide de que está aquí, en St Louis, y le escriba de vez en cuando contándole cómo me va. Yo me he puesto a llorar porque me ha pillado a traición. En las 4 veces que le he visto no me ha pedido nada aparte de conversación; al contrario, las más de las veces ha sido él quien me ha dado de comer y quien ha cuidado que estuviera a gusto. Situación: él que lo da todo no pide nada, los otros que no dan nada lo piden todo, y yo llorando como una macarena porque yo no sé qué tiene esta gente, no sé qué tiene este sitio, que cada vez que se empieza a acercar el día de irme me sale la vena sensible y hasta el balido de una cabra me da ganas de llorar.

Carmen.

En fin. Será que estoy cansada, así que me voy a dormir.

(Por cierto: también me ha regalado una mini kora de juguete).

Sniff.

6 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Carmen, enhorabuena por haber descrito tan lúcidamente un aspecto enormemente molesto de los senegaleses hacia los toubabs.
Vivo en St Louis desde hace dos años, soy arquitecto responsable de la rehabilitación del Rognat sud.
A ver si nos vemos. Quique.

Lunatrix dijo...

Hola Quique. Bueno, primero decir que Carmen es la de la foto, a mi me puedes llamar Luna o Celia, como quieras. Una alegría verte por aquí.

¿Desde hace cuánto vives en St Louis y cuánto tiempo más te vas a quedar? Me parece que durante este viaje no volveré al Norte, pero si todo sale bien estaré de regreso pronto para quedarme precisamente en St Louis algún tiempo, colaborando con la UGB. Espero que sigas por aquí y tengamos ocasión de charlar un rato.

De nuevo gracias por tu comentario, la verdad es que no sabía si hablar de esto en el blog!

Marcoiris dijo...

Yo creo que es normal que te sientas molesta. No es lo mismo hacer un tour de turista en un país de 10 días o tres semanas que pasarte meses conviviendo con ellos. Tu tratas de adaptarte a ellos, su cultura, y solo pides que te traten como una igual. Al mismo tiempo ellos son tan pobres que es normal que se les ilumine la maldad de conseguir mucho dinero de manera fácil. Pero cansar cansa un huevo.. Besines!

Unknow Proxy dijo...

Estar en un país que aun es rural es lo que más me gusta del mundo, son las culturas y sitios que no han pasado por el proceso de industrialización que hemos sufrido en occidente y si lo tienen ya sabemos que es mucho peor.

En este ambiente con todos los peligros diarios de que te intenten estafar de forma directa son incluso más humanos que las estafas de las que somos victimas en occidente en donde juegan con nuestros egos de manera constante. (no creo que tenga sentido, pero me ha salido así :-))

Lunatrix dijo...

Hola Marco: yo no creo que sean los más pobres los que hacen estas cosas, sino sobre todo los que más contacto tienen con los blancos y por tanto más posibilidades de timar. Sí que es verdad que a veces se ven cosas terribles, tipo turismo sexual a lo bestia o personas que van derrochando dinero, que en mi opinión son las que dan lugar a este tipo de comportamientos. Pero como dices duele, sobre todo cuando tienes una relación más personal con el sitio y la gente del país.

Unknown Proxy (nos conocemos?): aunque tienes razón en que aquí aún hay mucha gente que vive en zonas rurales, la tasa de urbanización de Senegal es la más alta de toda África Occidental, y sigue creciendo. Tenemos la idea de que la vida en el campo es mejor, como más auténtica. Yo no sé si es así (habla la urbanita asfáltica) pero lo que sí sé es que es muy difícil, en este país, vivir de lo que produce la tierra. Eso es lo que está dando lugar a mucha migración primero del campo a la ciudad (en la mayoría de los casos Dakar) y a veces de ahí a otros países de la subregión o fuera de ella. Cierto: en occidente el individualismo, la falta de profundidad moral y de las relaciones sociales son un problema (depende del lugar y el momento) pero no creo que haya que idealizar la vida en los países del "Sur".

Un abrazo :o)

Marcoiris dijo...

Luna, no me referia a los mas pobres del pais, queria decir pobres comparados con nosotros. Pero si tienes razon. Por ejemplo, en India el 76% de la gente vive con menos de un dolar al dia. Si tu les das un dolar (o te lo roban) para nosotros no es nada, pero para ellos es muchisimo. Y cuando nos ven ese tipo de personas (los ladruenzuelos) solo ven dolares con patas.
Lo del turismo sexual la verdad que no se mucho del tema africano
Besos!