Y es que mira que es fácil es decir ciertas cosas cuando llevas 30 años con un contrato indefinido y sin tener que dar palo al agua. Hablando de la generación a la que pertenezco y que según parece sufre el síndrome de Peter Pan, el Señor Navarrete emite su veredicto:
El síndrome de Peter Pan es la garantía de mantener la equidistancia entre sentirse integrado y, al tiempo, también libre. Aun pensando ya como adultos conservan más actitudes y atributos juveniles. Una lucha contracultural.--Fuente--.
Claro.
Ahora resulta que somos adulescentes, inmaduros, ultra consumistas, nos aprovechamos de nuestros padres y encontrar un trabajo decente no es una de nuestras prioridades. No sólo eso, sino que además nos empeñamos en vivir solos y pedir hipotecas. Válgame la muestra de arrogancia, si resulta que quieren hacer lo que les hemos enseñado toda la vida: ¡trabajar y vivir en paz! Esto viniendo de alguien que en una de sus clases me enseñó algo que nunca olvidaré: que hagamos lo que hagamos, las mujeres nunca vamos a ser tan inteligentes como los hombres debido a la fisiología de nuestros cerebros. "Sería como pedirle a una araña que creciera 10 patas", dijo el día que consideré seriamente dejar la carrera.
El periodista, que probablemente también tiene un contrato fijo, concluye.
El único refugio que les queda ahora es su retorno a la etapa juvenil.
¿A qué etapa juvenil se refiere usted, si no le importa? ¿Y de quién demonios está hablando, y por qué se cree que puede interpretar unos datos del CIS que ni siquiera entiende, con la ayuda de personas que se hacen llamar profesores faltando a clase la mitad de los días, y sin preguntar a la gente de la que habla?
Si yo fuera usted, señor periodista, le preguntaría a los acusados:
... a Carlos, que ha estado tragando mierda unos cuantos años antes de conseguir su trabajo actual, con los 30 muy bien cumplidos. Sigue de alquiler.
A Javi, currante donde los haya, a quien he visto trabajar a tiempo completo a cambio de un abono de transportes y luego se ha dejado la salud (literalmente) echando más horas de las que son razonables.
A otro Javi, un gran profesional, que salió corriendo de España muerto de asco y ahora está de regreso, con naúseas al ver lo que se le ofrece y ganas de salir corriendo. Ahora vive con su abuela porque no tiene trabajo.
A Juan, que curra a tiempo completo por menos de 800 euros al mes y de milagro, porque la empresa casi le baja el sueldo (y también vive de alquiler).
A Esti, que trabaja más horas de las que debiera para que no le echen.
A Julio, que ha currado desde el día que terminó la carrera y a quien no le han regalado nada.
A Alicia, que con dos trabajos a tiempo completo no llega a los 800 euros al mes. Dile cuando se gasta 50 euros en un abrigo que es una consumista. Valiente hipócrita.
A Manolo, que se ha pasado dos años de reponedor en el Carrefour con su flamante título de licenciado, un turno que empezaba a las 5:30 de la mañana y un sueldo que no llegaba a los 550 euros.
Estos son sus Peter Panes. Y si no han conseguido estar mejor de lo que están, es porque las empresas en España se piensan que pueden tener titulados universitarios en prácticas con un sueldo de mierda de forma indefinida -- o hasta que haya que buscar al siguiente para no meterse en líos con hacienda. Quizás usted, y la gente a la que cita en su artículo, quiera algún día darse cuenta de que no somos unos inmaduros, sino que estamos hartos. De que nos estamos yendo. De que nos vamos, porque en España no se vive tan bien, ni el sol brilla tanto, ni a los que valen le reconocen lo que valen. De que las oportunidades laborales en esa España tan suya, tan nuestra, dependen más de quién sea tu padrino y por cuánto te vendas de tus capacidades y tus ganas de trabajar. Que no somos Peter Pans ni adulescentes ni gilipolleces por el estilo, sino gente con ganas de vivir en paz, trabajar en lo que nos guste y tener suficiente para vivir y disfrutar.
Si cuando termine, señor periodista, agotado por haberse levantado de su sillón de orejas en el centro de Madrid, sigue pensando que llamarnos Peter Pans y adulescentes es apropiado, quizás considere la opción de no ofenderme con tanta sandez y empezar a escuchar.
Mientras, acepto que usted me llame Peter Pan si yo le puedo llamar imbécil.
11 comentarios:
Que razón tienes, y eso los que tienen trabajo, que la mayoría ni siquiera eso.
eres una Pedro pan.... como yo!!
abrazos!
amen
y estoy de acuerdo con todo lo dicho
Creo que pocas veces se ha dado en España una generación tan preparada intelectualmente como la vuestra, es decir "titulada", si estudiar en la universidad en España costara 20 mil al año no se habría dado ese desfase con la oferta de trabajos.
También es verdad que los sueldos son miserables tanto si uno dispone de un titulo o no.
Creo que tenéis que hacer una revolución a vuestro estilo, no sirven copias de generaciones de antaño.
Es fácil criticar a la generación que ostenta el poder actual, cuando ni ellos mismos no saben que hacer en la actual coyuntura, quizás os deberían dejar paso y sed vosotr@s mism@s quienes reorganizaran la sociedad actual.
(tarea nada fácil)
Donde hay que votarte?!
Un diez.
Un abrazo :O)
ole! y nada más que añadir,si te critican una coma me bato con el que sea. (30 años, economista, teleoperador y fuera de casa a dios gracias)
Por otro lado, a mi no me parecería tan raro que a una araña le salieran diez patas, visto que este señor es capaz de seguir vivo con dos neuronas (una para respirar y otra para estar de pie)
Luna, tus palabras son exactas; tu análisis, certero; tu indignación, justificada. Es el colmo que además de la desconsideración social y la explotación laboral vuestra generación tenga que sufrir las trivialidades de los periodistas y de los aficionados a las estadísticas. Suscribo íntegramente tu texto.
Navarrete es de los que creen que, como él tiene sus problemas resueltos, los problemas de los demás se deben a que son tontos. No sólo he comido mierda, sino que he tenido que escuchar cosas como "tienes mucha prisa" o "fíjate objetivos menores, que tienes muchos pájaros en la cabeza" durante todos esos años.
Casi que me da pena ver que tanta gente coincide conmigo. Espero que las cosas cambien pronto!
Anónimo: gracias por tu comentario. No pretendía criticar a la generación que me precede (así, a lo bruto). Mis críticas son a personas concretas que dicen y hacen cosas con las que no estoy de acuerdo. Básicamente, lo que me molesta es el juicio fácil desde una posición privilegiada, la crítica sin simpatía ni alternativa. Los que vinieron antes (algun@s) nos han abierto muchas puertas y eso hay que reconocérselo. Estoy de acuerdo contigo: de esta tenemos que salir nosotros solos, pero a ver cómo.
Hombre del serrucho: me acuerdo de ti, no te preocupes! Dos neuronas me parece una exageración ;o)
Juan! Es una alegría verte por aquí -- unos cuantos como tú en la universidad y me quedaría sin material para criticarla. Muchísimas gracias por tu apoyo, en esto y en todo. Nos quedan pendientes unos vinos :o)
Carlos ... cómo terminaba esa frase ... quie ríe el último ...
Marco, Ojos Grandes, Ubanpanpán, Montse ... ¿por dónde empezamos?
Un abrazo y gracias :o)
Nada que añadir a ese fenomenal post y a los comentarios de aquellos que están de acuerdo, todos con conocimiento de causa.
Aquí un profesional que huyó de España, trabajó 7 años bien pagado en Irlanda y tuvo que volver por motivos familiares.
Ahora viendo cómo y dónde salir corriendo de nuevo.
Kudos.
Pues sí colega, tristemente tienes toda la razón, qué facil es hablar del resto de la gente cuanto tienes tu vida solucionada. Esperemos que esto cambie algún día.
Un abrazo, campanilla.
Jules (con el sueldo oficialmente congelado por la empresa hasta el 2012 desde hace un par de semanas...)
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