3 jun 2009

Almost over

Cuesta acostumbrarse a lo rápido que pasa el tiempo. Dentro de 9 días cojo el avión para volver a España (pasando primero por Alemania), dejando atrás dos meses y medio de existencia en terreno ya no tan desconocido. La simple idea del regreso a la vida “normal” me abruma. La última vez que “volví” por unos días a Hamburgo sufrí un shock tremendo ante la exhuberancia, casi diría extravagancia, de nuestra forma de vida en comparación con la de las familias con las que he vivido en Senegal. Ahora a la vuelta me espera una conferencia en una especie de parque de atracciones en un pueblo perdido de la región de Bavaria (más detalles a partir del 12 de Junio), una boda (la mía!!) y una exposición de fotos de la cual, como ya sabrán, soy la organizadora.

El otro día Alex me mandó un mail preguntándome cómo quiero organizar la lista de bodas y casi me da un síncope: ¿un juego de cacerolas a juego o un grill para la terraza? ¿Una cuenta en el banco o una lista de bodas en unos grandes almacenes? ¿Los testigos, tienen que ir conjuntados? ¿Tienes ya el vestido? Siento que los pelos de la nuca se erizan y sólo puedo contestar: “no lo sé, no puedo pensar en esas cosas ahora mismo” – lo cual no ayuda nada mi futuro esposo (je!). Llevo dos meses en modo de supervivencia, el último de ellos con una mochila al hombro en la que caben, exactamente, 7 bragas, 2 sujetadores, 5 pares de calcetines, unas chanclas, 3 pares de pantalones, 6 camisetas de tirantes, 2 de manga larga, una chaqueta, el botiquín, el neceser, el antimosquitos, la mosquitera, una sábana para dormir, una toalla, un libro de Zola, otro para aprender Wolof, la cámara con sus tres objetivos, una radio y el portátil. Hace una semana que no me veo la cara en un espejo, ¡¿para qué demonios quiero yo un juego de cacerolas o una vajilla a juego con el mantel?!*

Pero esa es mi vida, era mi vida antes de venir y lo seguirá siendo cuando regrese. A veces me pregunto si con el tiempo esta experiencia se va a quedar a formar parte del álbum de fotos o si llegará a ser algo más, si África se me ha metido en el alma o si es sólo un espejismo producto de unas semanas un poco demasiado intensas. Ya veremos. Por lo pronto siento que voy a tardar un tiempo en asimilar todo lo que ha pasado, si es que alguna vez consigo hacerlo. Ahora mismo me parece que no, lo mismo es que me han pasado demasiadas cosas de repente. Algún día las contaré – algún día – si es que viene a cuento. Por lo pronto y para hacer la transición un poco más fácil me voy al mercado a comprarme un espejo, que lo de que no me he visto la jeta en unos cuantos días es totalmente cierto. Miedo me da :o)

* Que quede claro que no estamos considerando ninguna de las dos cosas, se trata de una licencia artística: exagero un poco para que se entienda mejor lo que quiero decir. Las cacerolas y la vajilla las vamos a comprar en el Salvation Army de segunda mano.

Some trips

It’s hard to get used to how quickly time goes by. In 9 days I’m taking the plane to go back to Spain (via Germany) leaving behind two and a half months of existence in Senegal – which I know a bit better now. I find the idea of going back to “normal” life overwhelming. Last time I went back to Europe for a few days I was very badly shocked by the extravagance of our lifestyle. I hated it all: it was unreal, superficial, made out of hyper sanitized plastic and soft house music. Eeew. This time I also have to pass by Germany before going back to Spain. This time the conference is in a village somewhere in Bavaria where someone has realized his dream of building a theme park on good old time German rural living. Fantastic. This time I may actually have to call an ambulance. And after that a wedding (mine!) and a photo exhibit. I am organizing both.

I don’t know how I am going to cope with it all. Just the other day Alex (that someone I am marrying) sent me an email asking how I was to organize the registry. He sounded a bit weirded out by the idea: should we get a matching set of pots or a grill for the terrace? Open a bank account or go to a department store like The Bay? Should the witnesses and “important people” at the wedding wear matching clothes? Have you looked for a dress already? Cold sweat running down my spine. I can’t answer but manage to write: “I can’t think about all that right now.” Not very useful – thanks for your patience, Alex. I’ve been in survival mode for the past two months, and for the last month I’ve been travelling around the country with a backpack where I could only fit 7 pieces of underwear, 2 bras, 5 pairs of socks, a pair of flip flops, 3 pants, 6 tank tops, 2 shirts, a jacket, the first aid kit, my toiletry bag, the mosquito repellent, the mosquito net, a sheet (one never knows), a towel, a book by Zola, a book to learn Wolof, the camera and its three lenses, a radio, and my dad’s laptop. It’s been a week since I could see my face in a mirror, why on earth would I want to have a matching set of pots or silverware that goes with the table cloth!?!?!?*

But I guess that is my life, it was my life before and will be my life after I return from this trip. Sometimes I wonder how much of what I have learnt and lived here will stay with me for the years to come, and how much will simply fade back into the background. Another postcard in the photo album. We will see. Right now I feel that it’s going to take a while to assimilate all that has happened, if I ever manage to do it. So many things for which I don’t even have the words, maybe one day, one I am back in “my” life, I will have enough perspective to find them and talk about them. For the moment and to make the transition back to Babylon easier I am going to go to the market and buy a mirror, because it is true that I haven’t used one for the last few days. I’m scared of what I will find …

*Just to be clear, I am exaggerating to make my point: both the pots and the cutlery will come straight from the Salvation Army.

4 comentarios:

Marcoiris dijo...

pues si te digo la verdad yo después de casi dos años todavía estoy asimilando y hay cosas que creo que jamás asimilaré.

De hecho uno de los motivos por los que me cuesta tanto adatarme a EEUU es que después del viaje entré en una especie de depresión. No es una depresión al uso, es mas bien un estado de animo de "me da igual" "no sé qué hacer". Eso unido al shock terrible que vivimos a la vuelta: llevaba 9 meses sin usar cubiertos, sin usar papel higiénico, sin portátil, sin casi nada. Pensar en el contraste de lo vivido, en la impotencia de no poder hace nada... uf, prefiero no pensarlo que me pongo a llorar. A día de hoy después de casi dos años empiezo a salir y a olvidar. No me queda otra porque si no olvido no puedo tirar adelante...

En fin, que cada uno es un mundo y te deseo lo mejor. Te deseo un feliz aterrizaje y que te salgan bien los proyectos. Un abrazo!

Alex Aylett dijo...

hmmm, I don't know. I found some pretty nice cutlery the other day. Really shiny, desinged by some funky German company. I think we need a full set.... (broma)

If you think that it was a culture shock reading the e-mail - you are just lucky you didn't have to go to the stores yourself! Who invented department stores? What were they thinking? Can I hit them? ; )

hasta pronto!

Lunatrix dijo...

Marco!! Te entiendo. Yo creo que todo el mundo tendría que pasar por un país como la India o Senegal durante sus años de formación, para comprender que nuestra forma de vivir no es ni la mejor, ni la que tiene más sentido, ni la más justa. Porque nuestro estilo de vida depende de una distribución desigual de los recursos, pero es muy difícil comprender lo que eso significa sin vivirlo en primera persona. Ya te contaré cómo llevo la vuelta, miedo me da ...

Alejandrito: agreed!! I miss ya!

Jules dijo...

Tras haber estado dos semanas al lado de times square en NY y ver todo ese derroche de luz, dinero y estar rodeado de cosas totalmente innecesarias (¿habéis entrado alguna vez en la tienda de M&Ms de NY? es acojonantemente triste la cantidad de mierda que venden. aparte de casi coger una pulmonía con el aire acondicionado puesto a -5ºC, llegamos a dudar si en alguna parte de las tres plantas vendían chocolatinas y demás...que es lo que se supone que vende esa empresa...Eran todo chorradas de merchandaisin cutre...y la tienda estaba abarrotada...el mundo está loco...
En fin, ánimo con la vuelta a casa.
Por lo menos he descubierto qué necesitas que te regale en la boda...UNA MOCHILA GIGANTE PARA LLEVAR LAS CACEROLAS A TODAS PARTES (he acertado, ¿verdad?)
;P

Besos
Julio