24 abr 2008

@ home!

Al fin estoy en casa. Después de un mes de aventuras en la costa Este y un viaje de tres días atravesando la cintura de unos Estados Burritos con un severo problema de sobrepeso en tren, a través del calor achicharrante de Chicago, las tormentas de nieve de Dakota del Norte y Montana, y la lluvia del Estado de Washington, hoy de nuevo puedo rebullir los dedillos de los pies dentro de mis zapatillas de casa. Hmmm…

Pensaba escribir más sobre la segunda parte del viaje (Boston / AAG) y sobre todo hacer y postear algunas fotillos, pero no me ha dado tiempo. Desde que Ted y yo nos montamos en el autobús de Halifax a Bangor con un destino poco claro todo ha sido un torbellino: aun estoy rebuscando entre los dobleces de mis bolsillos por si encuentro las horas y días que no recuerdo haber vivido, pero que mi calendario, maldito él, dice que han pasado. Así que no, no tengo fotos, las memorias están todas mezcladas, y las historias retozando juntitas sin ton ni son.

De entre todas las historias de las ultimas semanas hay una que quiero compartir, más que nada por si le puede servir a alguien quiera viajar y no tenga mucho presupuesto. Es una historia del trayecto que nos llevo a Ted y a mi desde Halifax a Boston a pasando por un autobús, el cuarto de invitados ruinoso en casa de unos desconocidos en Bangor, y el coche de un profesor al que no conocíamos. Y que une los tres puntos (Halifax – Bangor – Boston)? Una pagina web que pone en contacto viajer@s intrépid@s a dos velas y gente que, por la razón que sea (normalmente falta de compañía), ofrece un sofá en su casa y una visita guiada de la ciudad en la que viven: couchsurfing (http://www.coachsurfing.com). Ted decidió buscar alojamiento en Bangor, Maine, a través de esa pagina a pesar de mis muchas quejas (ya me imaginaba yo mi cuerpo flotando en trocitos en el río Penosbcot). Al final la cosa salio la mar de bien a pesar de que la habitación donde nos quedamos necesitaba mas de una reparación, y nuestros huéspedes nos llevaron a ver la casa de Stephen King (en la foto, que por cierto no es mia) y hasta nos prepararon pancakes de arándanos con jarabe de arce casero como despedida :o)

Y eso es todo por hoy, día uno del regreso a Vancouver después de un mes fuera. Con suerte la vuelta a la rutina no será muy traumática y pronto os podré contar cosas mas interesantes, porque llevo unas semanas de un egocentrismo bloguero que no veas. Un abrazo!!!

3 comentarios:

Jules dijo...

¿Tendrán coachsurfing los nómadas de Mongolia?...¿quizá sheepsurfing? jajaja

Besos
Jules

Lunatrix dijo...

pues lo mismo si... pero no se si querran alojaros, jejejeje... ;o)

El ente de metro y medio dijo...

Mola. Espero ver fotillos pronto, y q cuentes mas detalladamente so del coche de un profesor desconocido, xq suena sospechoso...
Lovecito