
(foto: carguero en la Bahia de Vancouver)
Ya estamos en casa de nuevo, intentando organizarme en la nueva habitacion y cerrar un ciclo. Como dije antes, curso nuevo, vida nueva : ) Pero por una vez eso no implica casa nueva, y ayer cuando miraba la pila de tomates, patatas y lechugas en el jardin pensaba en lo bien que se siente una al tener un sitio al que llamar hogar. Sobre todo cuando hay tantos planes y ganas de hacer cosas (terminar de construir la tercera bici, terminar el proyecto sobre los sin techo en Vancouver, pasarmelo bien!). El par de dias en tren me ayudo a pensar mucho en lo hecho y lo por hacer. Y por cierto, hay una historia que enlaza que ni pintado con el ultimo post y el comentario sobre establecer canales de comunicacion con gente fuera de la universidad. Ahi va : )
Pues estaba yo sentadita en mi sillon, contando las horas para llegar a casa y mirando por la ventana el paisaje del Glaciar National Park, cuando un hombre de unos 50 y tantos se me sento al lado. Como no habia nada mas que hacer nos pusimos a hablar, y el hombre me conto que tenia una empresa de gas natural. Empezamos a hablar de todo un poco: del medio ambiente, de racismo, de la guerra, de los latinos, los negros, y los aborigenes en los Estados Unidos. No coincidiamos ni en media, y cuando el hombre no tenia ganas de escucharme me decia "oh, tienes un acento tan fuerte que no entiendo nada de lo que dices" (pero bien que entendia lo que le interesaba!). Sobre el racismo, me dijo que no existia -- que los que no trabajan es porque no quieren, y en Estados Unidos no hay un problema de justicia social (NB: es el pais desarrollado con mayor porcentaje de la poblacion bajo el umbral de la pobreza) sino de vagos. En sus palabras: "no one's gonna care about your skin colour to clean a toilet, but those niggers just want to sit down and take advantage of the tax payers". Perfecto, oye. Sobre la guerra, mirandome a los ojos y con la mano en el pecho (casi) me juro que la unica razon por la que los Estados Unidos estan en Irak es porque quieren que todo el mundo sea tan feliz y tan libre, con tan alto nivel de vida como los estadounidenses (los cojones...).

La conversacion termino con la tipica frase: el problema de la gente como tu es que solo leeis libros y no sabeis lo que pasa en la calle. Bien. Ni que decir tiene que mi afan por superar la barrera de comunicacion entre la universidad y el resto del mundo culmino (en esta ocasion) con un rotundo fracaso. Pero ante tanto fanatismo, sinceramente, considero que una hora de conversacion sin heridos es pequeNa victoria.
4 comentarios:
Es que, en el fondo, no hablabas de hechos sino de fe. El buen señor tiene fe en las ideas que mejor justifican su modo de vida. Si él tuviese que limpiar los baños y cobrar menos de 5$ a la hora sin seguro médico, adoptaría otra fe a la velocidad del rayo. Vería la luz y se caería del caballo, como Pablo de Tarso.
Totalmente de acuerdo : )
creo que las mejores conversaciones son siempre las de esos senores que espontaneamente empiezan a hablar.
creo que pasa muchas veces que te 'tocan o no las narices' pero te hacen pensar, porque la perspectiva que tienen es completamente diferente a la que tu tienes.
Como siempre, eres como un imán para los tíos raros...mírame a mi, pegado a tu blog cada día...jejeje
Interesante la conversación con el menda ese, y sorprendente la de gente que piensa así...a los que habría que decirles que más leer y ver cómo se hacen las cosas en el resto de sitios no hacen daño a nadie.
Besos
Julio (en su último día en su lamentable empresa, esperando currar en iberia para poder viajar a ver más mundo a precios que no taladren su pequeño bolsillo) jejeje
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