Estamos en un hotel enano (qué digo, minúsculo) en el barrio de Koenji, cerca del distrito de Shinjuku que es el que se ve en muchas pelis donde salen calles llenas de luces de neón. Lost in Translation, por ejemplo, se grabó en Shinjuku. Aunque mi barrio, lo que se dice mi barrio, Koenji, parece ser el "red light district" y el epicentro de los video clubs de anime donde hombres con extrañas fijaciones sexuales satisfacen sus deseos frente a una pantalla. Claro que no puedo leer los detalles en los carteles, pero me ha quedado claro que algunos de esos fetiches tienen que ver con jeringuillas y hospitales, otros con paraísos tropicales, etc.

El patio de nuestro hostal en Koenji con el mismito sistema de secado de bragas que volvía loco a Chicho Terremoto!!
Esta es mi calle en un día de lluvia:

En el barrio también hay sitios estupendos para comer (parece que en esta ciudad no faltan restaurantes) como por ejemplo el restaurante (vegetariano!) Meu Nota o la cafetería Hitosora, donde el camarero se dedica a hacer arte perecedero con la espumita del café (no se pierdan la cara de satisfacción de la luna en la siguiente foto!!)
Arte en forma de café en Hitosora.Por lo demás, Shinjuku muy intereante, un escaparate de todas esas cosas feas que dicen de Tokyo y sus habitantes. Aunque entre el jet lag y las nubes no hemos podido ver mucho la ciudad promete. Como dice Thiago: seguiremos informando desde esta habitación tamaño caja de cerillas donde para escribirles me tengo que dar con las rodillas en la frente :o)

Alex desafiando a las nubes que no os dejaron ver el monte Fuji desde Shinjuku.

Monstruo rascándose la entrepierna en Kabukicho, el paraíso de las máquinas tragaperras.