1 ene 2014

Las buenas costumbres

Hace unos años, allá por las navidades del 2002, me quedé sin planes de nochevieja. Después de tomarme las uvas no sé con quién me volví a casa. Todo el mundo estaba de fiesta o de viaje. Nunca me ha gustado esa noche: una se siente obligada a hacer tantas cosas que no le apetece, como por ejemplo hacer como que se lo pasa bien o beber mejunjes poco apetecibles para que la entrada compense. A pesar de que sabes que vas a empezar el año con una resaca, o de que, en realidad, lo que de verdad te apetece es irte a dormir y no tener que pelearte por un taxi (o, en mi caso, por una ración de chocolate con churros) cuando acabe la fiesta.

Oh, la juventud!! XD

Aquel 31 de diciembre sin embargo estaba sola en casa. Entonces mi familia vivía en el Alto Albaicín. Desde mi balcón se veía la Alhambra como si fuera una postal, la Vega de Granada, Sierra Nevada. Triste, me lié en una manta y me senté en el balcón a leer 100 años de soledad poco después de la medianoche. Seis horas más tarde cerré la tapa del libro y levanté la vista para ver amanecer. Curioso como lo que empezó como la nochevieja más triste de mi vida acabó siendo uno de mis momentos más memorables.

Desde entonces, cuando puedo, continúo la costumbre: el 31 de diciembre después de las uvas abro un libro, y cuando lo acabo me voy a dormir. Ayer terminé uno que ya tenía a medias: MaddAddam, la tercera y última entrega de una triología de ciencia especulativa de Margaret Atwood, una escritora canadiense (la copia, por cierto, está firmada por la autora: uno de mis regalos de navidad :o)).

No pude leer el libro en el balcón porque, ejem, estábamos a -20, pero al terminar salí un momento a mirar los pocos copos de nieve caer, como brillantina, sobre mi barrio. Pensando en cómo han cambiado las cosas le dije adiós al 2013, tan difícil, tan incierto, y le di la bienvenida al nuevo año.

Espero que tengais tod@s un 2014 estupendo!!

1 comentario:

Unknown dijo...

Te tenía olvidada del mundo bloguero y ahora me voy a actualizar... Así qué, después de leer tu bonita historia convertida en tradición, te deseo un gran 2014 :)