4 feb 2013

La maldición de la hiperconexión (y otras cosas)

La semana pasada fue mortal. No muy dura, ni un poco agotadora, no: mortal, mortal, mortal. Hay tres razones. La primera porque aún me estoy adaptando a dar clases en el college y paso mucho tiempo preparándome; no ayuda que yo de geografía física (lo que todos aprendimos en la escuela: mapas, ríos, placas tectónicas) sé poco, y la última vez que me miré el temario tenía unos 16 años. Si vieran lo que estudio últimamente!!

La segunda, que el trabajo de la ONG, ahora que sólo es dos días a la semana, me chufa el cerebro. Para que nos entendamos soy una secretaria mal pagada y mega-preparada. Antes no era así, pero claro, no puedo tener las mismas responsabilidades que antes y me han dejado con las sobras. Yo eso de la movilidad laboral descendente, no saben lo mal que lo llevo ... No es que me canse, es que la rabieta interior me chupa toda la energía, y eso que sé que me quedan sólo dos meses y mis compañeros siguen siendo tan fantásticos como siempre. Pero es que con la de cosas que podría estar haciendo, pasarme el día peleándome con la fotocopiadora ... mejor lo dejamos ahí.

La tercera razón es que Alex no estaba aquí: me tocó hacer de madre cabeza de familia sola, solita, sola, con la inestimable pero muy breve ayuda de los suegros el miércoles por la noche. Es la nueva rutina: si durante el otoño se pasaba en Boston dos semanas al mes, ahora es sólo una (pero se hace larga, larga). Yo, de verdad, no me explico cómo se las arreglan las madres solteras sin volverse locas y acabar tirándose por un barranco. Ojo, que la peque está en una edad que me encanta y me lo paso muy bien con ella, pero eso de estar todo el día con las pilas puestas es una paliza.

A todo esto también estuve hiper conectada: el martes skypeamos con Papá, que así de lejos como que no entendía por qué la menda andaba dando cabezadas en medio de la conversación.


El sábado hablamos con la Yaya, que nos enseñó la nueva colección de invierno para el 2013-2014.


Y para no estar "tan" desconectada me enganché al Whatsap con Jules, y con mi padre, y con la mitad del barrio, y me salieron agujetas en el pulgar derecho. Ya no me queda tiempo ni para ir al cuarto de baño con tanto correo y tanto Skype y tanto facebook y encima esemeseando todo el tiempo. Que alguien me salve de internet!! :)

3 comentarios:

María dijo...

Hola "compi", puedo entenderte en lo de dar clases!! Este curso 2 horas lectivas más, materias nuevas, las que doy, en continua actualización, eso sí, en mi lengua, imagino que en tu caso, será en inglés, ¿no? Desde luego te admiro mucho más (por lo otro también!!) por lo de estar de mama "soltera" y, sobre todo, por estar lejos de la family española.
Tú puedes!! Toda mi fuerza!!
María

MMar dijo...

Ánimo guapa! Tiene que hacerse duro, y es inevitable que haya malas tardes, malos días, malas semanas.. Que luego te hacen valorar los momentos geniales :) Prepararse clases, como te han dicho, te lleva mucho tiempo, sobretodo cuando estàs empezando, luego sólo hay que ir actualizando
E Internet... Pufff yo tb estoy enganchada. A veces dan ganas de desinstalar todo, -incluso creo que sería sano de ver en cuando- pero nos vienen tan bien... Especialmente cuando se está lejos.
Un beso!

Jules dijo...

Ánimo coleguita. Llevo un tiempo desenchufado de tu blog, sorry. Por aquí estresados con la movida del curro así que entiendo tu estado...además me he pasado tres semanas fuera y Esti ha estado como tú la pobrecilla...os merecéis un monumento...o mejor aún, una semana de spa...