18 may 2012

Con casco, sin (media) paleta

Hace unos días por fin se asentó el buen tiempo. Llevé la bici a la tienda para que le dieran un repaso (que después de tres años en una caja, ya iba siendo hora) y le pusimos una sillita para llevar a Inara. Decir que le encanta es poco. Montarla en la bici y explotar de alegría es uno, y la obsesión ha llegado a tal punto que Inara se niega a quitarse el casco. Lo único que le falta es dormir con él puesto (no será porque no lo ha intentado, pero es un poco incómodo XD).

No me creen? Pasen y vean:

Tiene guasa (?) que la foto se la hiciera lavándose los dientes: hoy precisamente se ha caído en la bañera y se ha partido la paleta izquierda en sentido diagonal. Con el trabajo que le (nos) costó sacarla. De eso, me disculpan, no hay fotos. Se trata del último incidente en una semana de gastroenteritis y fiebres que al parecer vienen de la guardería. Menos mal que ya es viernes.

Estoy empezando a comprender eso que dicen de que tener niños te cambia la vida. Creo que, principalmente, se refieren a que tener peques en casa significa que no podrás hacer planes hasta que las criaturas se independicen. Ni trabajo, ni vacaciones, ni nada: en casa bailamos al ritmo de una mona de medio metro. Ains.

1 comentario:

MMar dijo...

Vaya, pobre Inara... Y ánimo a vosotros, que poco a poco se van haciendo más independientes y se pueden hacer cada vez más cosas con ellas.
Yo todavía recuerdo la primera vez que se subieron a la bici: la cara de velocidad, las sonrisas y las carcajadas. Y todavía les encanta, claro :)