29 jul 2010

De ratones y polillas

Mi piso es una jungla. De las esquinas, de agujeros diminutos y de paredes que parecen sólidas emerge la fauna urbana: ratones, polillas, insectos con demasiadas patas. Nunca me he considerado una urbanita asfáltica temerosa de otras especies (las cosas cambian, eso sí, cuando salgo de la ciudad, que ya sabeis que aquí hay osos y pumas). Pero estos bichejos me molestan y ya no sé qué hacer.

Mi odio se dirige sobre todo hacia las polillas, que durante mis vacaciones se han comido toda mi despensa. Fíjense que no sólo les gusta la piel de los garbanzos, la harina y los copos de avena del desayuno; también les pirran las especias (cuanto más caras, mejor), el chile picante y hasta los ajos parecen un buen lugar para poner esos huevecitos tan monos. En la última semana he conseguido disminuir la población local de polillas en un 99%, aunque todavía me tropiezo con alguna a la que castigo con mi ira de animal mamífero en posesión de un trapo de cocina. Malditas.

Pero si las polillas reciben el peso de mi odio inter-especies y mi mayor tamaño, con los ratones me tiembla el pulso. Lo único que me molesta de su comportamiento es que me anden dejando regalitos en el poyete de la cocina. Pero no puedo odiarles con la misma intensidad que a otros intrusos domésticos.

Creo que la culpa la tiene Berta. Berta, un hamster enano que vivió en mi habitación durante mis años de instituto, que pasó la mayor parte de su juventud entre mis apuntes de latín y tenía la costumbre de darse baños en mi taza de té. Berta, que no tenía rabo y murió de vieja casi sin pelo en la Navidad del 98. Sniff.

imagen de origen desconocido.

Yo creo que los ratones de mi edificio conocen mi debilidad y se aprovechan de ella. Hoy, por ejemplo, he ido a la cocina a preparame el almuerzo y me encontrado con un ratón encima de la hornilla. Descarado, el ratón se ha tomado su tiempo para decirme adiós con una cola laarga mientras escondía su cuerpecito peludo en la tostadora. Así que les escribo desde el balcón, al lado de una bolsa de la basura en la que se encuentra una tostadora con un ratón gris claro que está encajado en la rendija del pan.

Si alguien lo quiere, le ruego me avise.

10 comentarios:

Marcoiris dijo...

Aqui hay los mismos problemas, aunque ratones en casa no he tenido. Pero el tema de las polillas mogollon, especialmente en el anterior apartamento. Lo mejor es tirar todo lo que tenga bicho y comprar envases hermeticos que cierren muy bien y sea imposible que entren. Tambien guardar alguna cosa dentro de la nevera. Los botes de miel yo los meto en un bowl con agua para que no se llenen de hormigas (que esto es como India). Y las cucarachas no te digo nada, me dan un asco de la leche y cada dia aparece un par de ellas gordas. Todavia esta mañana una enorme en el baño. Yo creo que puede ser un problema de humedades en el piso, nosotros en este no tenemos problemas. En el otro era una lucha constante contra la polilla. Lo mejor pa los ratones es tener un gato, es una perogrullada pero es asi :O)
Un abrazo!
pd. para que hablar de las dos plagas de pulgas que tuvimos, jeje, una en cada apartamento..

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Hola Marco!! Ya intenté todo eso, parece que funciona, más o menos, pero quedan algunas polillas cabezonas.

Cucarachas y pulgas, eh? Puaj!!

Jules dijo...

glups
la verdad, en madrid no he tenido esos problemas. en palma sí, sobre todo con cucarachas pero Lucky, el gato de mi compi de piso daba buena cuenta de ellas (menos cuando se nos cayó el falso techo de escayola del baño...y debajo estaba su meeting point...qué ascazo...)
ánimo, y con los ratones no te andes con miramientos, pilla raticida de este de efecto retardado, que aunque den pena, también pueden transmitir enfermedades, y eso sí que no apetece...
Besos
Jules

Marcoiris dijo...

es que aqui con el calor no mueren las pulgas, entonces tienes que poner pipetas al perro todo el año. la primera casa que alquilamos venia con pulgas y en este apartamento creo que tambien hubo un nidito en la terraza. las cucarachas es por el clima. Pues no se ahi, pero como te digo nuestro problema era de humedades. Compramos frascos hermeticos y no volvimos a tener problema. Pero en aquella casa si porque nunca morian del todo. Yo os recomiendo cambiar de piso/casa en cuanto podais porque va a ser dificil acabar con ellas si el problema esta en la casa (se reproducen y da igual que las mates porque siguen reproduciendo en otras partes). Nosotros para las pulgas vino un equipo de fumigar (que pago la comunidad, ya que ya estaban) y murieron sin problemas. No se si habra algo asi para polillas. Podeis comentarlo al dueño o comunidad (no se si es casa o apartamento)
Animo y abrazos

Lunatrix dijo...

Jules: ya me acuerdo yo de tus aventuras con las cucarachas en Palma. Yo siempre he sido partidaria de mantener una distancia respetuosa pero se ve que a ellas les da igual. No sé si alguna vez te he hablado del día que una de ellas me despertó acariciándome la frente con los bigotes ... casi me da algo. Por cierto, has visto el cuchitril de Joe (peli)?

Marco: nuestro edificio, como todos los de alrededor, es de principios de siglo. La gente hace reformas pero raramente son estructurales, así que los hábitats de los ratones y otros animales quedan más o menos intactos. Las polillas tienen "nidos" por todas partes (incluyendo las paredes). Como bien dices, parece que la mejor idea es irnos de aquí cuanto antes ... porque nos están invadiendo!!

Abrazossss ... :o)

Marcoiris dijo...

Pues si! ya te digo: desde que nos mudamos mano de santo, ni una polilla en un año entero (ni pulgas, solo alguna que otra cuca que es el pajaro oficial de florida junto al mosquito). El problema va a ser ese. Es como remar contracorriente. Lo mejor echar a correr! je je :O)

Lunatrix dijo...

Mira, hoy se han acordado de nosotros en El Pais!!

http://blogs.elpais.com/el-comidista/2010/08/el-futuro-comer-insectos.html

´´Saray´´ dijo...

Me dan terror y asco los ratones :S t� por lo que veo eres una valiente. Yo hubiese salido a la carrera del apartamento si hubiera visto uno.

Lunatrix dijo...

No Saray, a mi me dan miedo otras cosas, como por ejemplo los borrachos, que nunca sabes por dónde te van a salir, o un huracán cuando estoy acampando en medio de las praderas canadienses (uf, qué mal rato). Pero un ratón no. A las malas, malas, yo soy mucho más grande y tengo más mala leche!

En esta parte de la ciudad la mayoría de los edificios son de principios de siglo, yo creo que tienen tantos agujeros y escondites en las paredes que mucha gente tiene ratones.