17 feb 2010

Sentando cabezas (primeros días en Montreal)

La última vez que estuve en Montreal, hace poco más de un año, el panorama andaba tal que así:



Hacía un frío de mil demonios (-20) y las calles estaban cubiertas de nieve.

Este año, en pleno febrero estamos en torno a los 0 grados todo el tiempo. No tengo ninguna experiencia pero me parece de lo más extraño, la verdad ...

... aunque para ser sincera, tengo tanto papeleo que hacer para ponerme al día con Hacienda, la Seguridad Social, Inmigración y los gobiernos canadiense y quebecois que no tengo mucha ocasión de pararme a mirar el tiempo. Uf!!

Tiene gracia: me paso los días mirando leyes de inmigración, políticas de integración, escuchando, transcribiendo y analizando experiencias de otras e/inmigrantes, y sin embargo cuando me toca a mi pasar por los mismos procedimientos eso no importa. Al llegar a la frontera en el aeropuerto de Montreal había una cola que habría hecho palidecer a la viajera más curtida, y me pasé la hora de espera zigzagueante temiendo que me pusieran algún impedimento; al final pasé las tres entrevistas en francés y sin ningún problema. Sigo liándome con los huecos a rellenar en los documentos oficiales, los procedimientos para pedir las mil y una tarjetas que te piden, me molesta tener que volver a hacer el examen de conducir y me salen ronchas en la piel cada vez que pienso en hacer la declaración de la renta de los dos últimos años. Y eso que hablo los dos idiomas oficiales, llevo 5 años en el país y es la segunda vez que paso todo esto -- sin quitarle méritos al gobierno canadiense, que hay que reconocer que es de lo más eficiente aunque tenga una burocracia tan compleja.

Hoy he pasado la tarde en un cursillo exprés para aprender a ser una buena Quebecois. Tiene gracia, es como vivir en una isla dentro de una isla dentro de otra isla, porque a través de Alex soy parte de una comunidad anglófona dentro de una comunidad francófona parte de un país mayoritariamente anglófono. La guinda del pastel. Allí estábamos los dos (Alex como señor esposo sponsor) junto con otras 23 personas altamente cualificadas aprendiendo qué demonios es esto de ser quebecois. 23 personas de las cuales 8 eran ingenieros, 2 abogados, otros tantos médicos, y unos cuantos estudiantes. Es lo que tiene el sistema de selección por puntos, que cosecha lo mejorcito sin importar cómo han llegado hasta aquí o a costa de qué (por cierto, había muchísimos africanos Negros ingenieros, me pregunto cuánto habrá costado su formación en origen para que al final acaben pagando los impuestos en un país ya rico). Durante tres horas hemos escuchado a una señora muy simpática decirnos que lo más importante de ser quebecois es hablar francés, que a partir de ahora todos tenemos los mismos derechos y oportunidades y que las adolescentes aquí tienen relaciones sexuales antes del matrimonio sin que eso signifique que sus familias o futuros maridos las vayan a repudiar. Ah, se me olvidaba decir que he aprendido que el hecho de que los quebecois no vayan a la iglesia no se debe a que sean poco religiosos, sino a que prefieren tener conversaciones privadas con dios.

Hay que reconocer que en el fondo la señora era de lo más maja, aunque su discurso no estaba hecho para el grupo de hoy. En resumen, una tarde de lo más entretenida. Estoy impaciente por saber qué aprenderé en mi curso sobre la sociedad quebecois al que tengo que ir dentro de unas semanas.

Nota al pie: me pagan por ir a clases de francés. Como diría Obélix: están locos estos quebecois!

6 comentarios:

Unknown dijo...

Tu ni caso! a lo tuyo y listo eh! pero tu tienes la residencia ! no , entonces de que van esa gente!!

No hagas caso a nadie y lo tuyo vamos!!

Un saludo

Jose

Luna dijo...

los canadienes son especiales pero es que por lo que veo los quebecois son un puntito más XD

saludos a Alex :D

Lunatrix dijo...

@ Jose: sí, tengo la residencia, pero esta es la primera vez que entro con la permanente. Hasta ahora he estado con una temporal. Lo que hacen (lo mismo te acuerdas, no sé si habrá cambiado) es que te dan un visado de entrada y una vez en la frontera tienes que entregar unos papeles y hacer unas entrevistas. A mi me faltaba un papel, pero al final no tuvo importancia. Gracias de todas formas por el consejo :o)

@Luna: creo que tienes razón!

Laura Jones dijo...

Me alegro ahora de ser inmigrante en Europa. Muchísimo menos papeleo.

En Holanda también existe un cursillo de qué es ser holandés. Te enseñan cosas por el estilo pero va destinado a no europeos lo que hace que me libre de la obligatoriedad de pasar por ello.

Dicen que también una de las cosas que dicen ser muy importante es eso: idioma, sexualidad y religión.

Cuando hablas de la burbuja dentro de la burbuja dentro de la burbuja, me siento identificada.

Yo vivo en un país en el que se habla holandés, hablo en inglés a gente que no es nativa inglesa, y donde muchas veces la gente a la que trato no es holandesa. Trato ahora de relacionarme con nativos y hacer cosas que hacen los nativos. Creo que es mucho más interesante porque si no me da la sensación de que se desvirtua el estar en un país determinado y la riqueda cultura pudiera no entenderse.

Sigue contando sobre tu vuelta a 'casa'!

Javi dijo...

Mi transición más traumática fue pasar los "Maple Dip" a "Beignet á l'erable"... por lo demás, sin problema, jajajaja.

Rebienvenida, ¡un abrazo!.

Lunatrix dijo...

@ María: ya te cuento. Ahora es cuando me estoy dando cuenta de lo que significa la libertad de movimiento!! Mira que he trabajado en Suiza, GB y Suecia, pero nunca, nunca había tenido que hacer tantos papeles. Bendita burocracia ...

Qué pena que tu isla y la mía estén tan lejos!!

@ Javi: y sobreviviste? XD XD XD