29 dic 2007

home, strange home.


Está claro que las manecillas del reloj siempre hacen lo que les da la gana, y el tiempo parece plástico, flexible, como si tuviera voluntad propia. Aún me acuerdo de cuando las horas eran eternas y el instituto parecía estar en un mundo paralelo más allá del tiempo y del espacio. Y sin embargo, el lunes ya estaremos en el 2008 y voy camino de los 30. Que alguien me explique cómo todo ha pasado tan rápido.

Los días en casa también tienen un ritmo extraño, como si los días a pesar de tener las mismas 24 horas fueran viscosos y se resistiesen a la planificación. Me rindo: que entre el caos. Se acabó hacer planes hasta que vuelva a Canadá. Dejaré de resistir estar a merced de los planes del resto de la familia y cuando me dejen un poco de tiempo libre leeré los libros que me han regalado (una montaña, porque dicen que se me está olvidando el castellano).

Aparte de con la familia me he reencontrado con el sonido del agua en las innumerables fuentes de Córdoba y Granada, con los olivares infinitos de troncos retorcidos bajo la puesta de sol, con la hora del café que se toma sentada, con ojos amigos llenos de tiempo y ganas, con la comodidad de saber que pase lo que pase, no pasa nada, porque ya ha pasado demasiado tiempo para que importe.

Feliz cumpleaños, AA!!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchisimas felicidades,Alex.Te echamos mucho de menos.Michael e Inmaculada.

Alex Aylett dijo...

Graçias! Vos echo de menos tambien y me hace mucho ilusion de venir visitar con vosotros en el año que viene.
Prospero Año Nuevo!
A.

Jules dijo...

Hola Celia y Alex
llego tarde para felicitarte Alex, pero ahí va
¡¡Feliz cumpleaños!!
si todo va bien espero que nos veamos el año que viene por tu tierra
un abrazo a los dos

Julio

Lunatrix dijo...

(se lo dire de tu parte :o))