No hay nada como un verano caluroso para que a una le entren ganas de apuntarse a un curso de francés. 5 días a la semana, 5 horas al día, servidora se sienta detrás de un pupitre igualito, igualito que los del instituto de mi juventud a hacer ejercicios de gramática. Conjugo verbos en tiempos que no sé si algún día utilizaré, relleno los espacios en blanco con preposiciones exóticas y a ratos, cuando me toca, respondo a las preguntas de la profesora sobre mi última entrevista de trabajo (que fue en, a ver, déjenme que me acuerde ...).
Ah: y tengo un casillero. Uno de esos de metal como los de Sensación de vivir, tan auténtico que he estado a punto de comprarme un poster de Justin Bieber y un espejito para que veais lo integrada que estoy.
En la clase no hay aire acondicionado y a eso de las 11 el termómetro empieza a subir a un ritmo desenfrenado mientras que los ánimos del personal decaen. Pero no todo es malo. Este curso exprés no me está llevando a la ruina: lo paga el gobierno quebecuá, por eso de que aquí se habla francés y hay que dar facilidades para que la gente lo aprenda. Además aterricé (para mi gran sorpresa) en un nivel bastante avanzado, de modo que los ejercicios de gramática son pocos y la conversación mucha. Es un plus que como estamos ya todos creciditos y tenemos poco tiempo que desperdiciar hasta que suena la campana en la escuela se habla francés y punto, con lo cual una le saca el jugo a esas horas valiosas que van del desayuno al almuerzo. Y por último mis compañeros de clase son de lo más majos.
De modo que si se pasan por aquí y ven que me encuentro ausente, ya saben: lo más probable es que esté en clase de francés. Si no, haciendo los deberes, o yendo a recoger a Inara a la guardería, o intentando acabar un artículo que tengo pendiente cuando la peque se echa una siesta, o experimentando en la cocina si han pasado las 8, o quizás organizando mi próxima aventura campestre con el par de dos que llenan mis días de todo lo bueno que hay en el mundo. La tesis ... la tesis?? Pues esperando estoy a que me manden los poquitos cambios que le faltan al capítulo 4 para mandársela al resto del tribunal y olvidarme de esa hartura durante unas semanas.
Espero que vosotros también esteis disfrutando de un verano estupendo!!
2 comentarios:
Eres genial.Con la humildad que te caracteriza,pensabas que tu nivel era bajo.Disfruta mucho de tus dos.Un beso desde Granada centro.
La señorita del pelo corto, repita conmigo:
"Lulú? oui, c'est moi"
jejeje, vas a ser troglodita, digo, políglota ;P
Jules
Publicar un comentario