Así que allá vamos, yo con el carrito de abuela y Alex con su sombrero de los domingos, a veces acompañados por uno de sus padres. Poco a poco el carrito se va llenando de tomates, arándanos, dátiles frescos y queso de cabra (que aquí, al contrario que en muchas otras ciudades de América del Norte, hay queso y además del bueno). Paradas de rigor son la tienda de aceites de oliva Olive et Olives para degustar un par de aceites desconocidos y, últimamente, un puesto de pescado donde me ha tomado cariño un dependiente Salvadoreño que me atiende mitad en castellano, un cuarto en francés y un cuarto en inglés. Al fin y al cabo, esto es Montreal.
Marché Jean Talon, foto hecha en el verano de 2007.A mi el pescado no me gusta, pero me recuerda a mi abuela que es de Motril. Así que cuando no hay mucha gente nos pasamos un rato hablando de formas de cocinar y acompañar el pobre animal que Alex mete en el carrito bien liado vayamos a problemas. Pero nunca, hasta el otro día, se me había ocurrido preguntarle a este buen hombre de dónde viene su mercancía.
Recapitulemos: estamos en Canadá, país con una de las industrias pesqueras más importantes del mundo, valorada en 5 billones de dólares canadienses anuales incluyendo pesca de agua dulce. Cierto, es una industria en crisis y con beneficios decrecientes desde los 80, pero no parece que la tendencia sea excepcional en el contexto occidental, donde la industria pesquera ya no es, ni mucho menos, lo que era. Los andaluces lo sabemos bien.
Volvamos entonces a la respuesta del amable señor, que me dice sin pestañear: "casi toda nuestra mercancía viene del Mediterráneo, canadiense hay muy poco e incluso la mayoría de las veces cuando alguien te dice en Quebec que el pescado es doméstico es mentira, porque les sale más rentable importarlo de Chile."
Así que la mayor parte del pescado que se vende en los mercados de Quebec viene del Mediterráneo, donde la pesca de arrastre, la pesca con dinamita (que se siguen practicando), la polución de las aguas y la invasión de especies no autóctonas han situado este mar entre los más amenazados del planeta.
Increíble.
13 comentarios:
Je, y luego que no te extrañe ver en un puesto del Mediterraneo "pescado canadiense" ( a lo mejor no hay, pero es por poner un ejemplo). Porque el ser humano es así de tonto e ilógico. Yo puedo entender que se importen cosas que no hay, pero la mayoria de las veces se importan productos que ya existen en el pais, contaminando y encareciendolo todo. Es un sinsentido
El ejemplo específico, que tan bien describes, es parte de un malestar global y endémico que puede ser resumido en una mala, grotesca y macabra palabra: neoliberalismo.
Hola niña como estas ...vaya veranito que te has tirado... cuando tengas tiempo me das un telefonazo... mañana a partir de las ocho am me voy a ver un curro ( como cambio de trabajo) al west island
saludos para ambos
jose
Todo lo relacionado con el negocio actual de la agricultura y ganadería parece un chiste macabro.
Ese mercado tiene una pinta tremeda por cierto.
Yo ando loco, cuando pare algún día, por hacerme un huertecito, y disfrutar al menos de "mis" productos básicos.
Comprar tomates hoy en día es sencillísimo, encontrar buenos tomates, feos de narices y sabrosos, es más difícil.
No entiendo porqué era más fácil hace 20 años que ahora, cuando se supone que hemos "avanzado" tanto... en fín.
¡¡Un abrazo bien grande!!
Pues si, estas cosas de la globalizacion no tienen sentido. en el viaje a mongolia, entrando en kazajstan nos ayudo un tipo kazajo q era importador de bananas de ecuador. os imaginais el viaje d aquellos platanitos?...q por cierto vimos en algun mercado local...
besos.
Jules
Jose: llevo **semanas** pensando que te tengo que llamar. Esta vez me toca a mi invitarte!!! Ya me contarás qué tal el nuevo curro :o)
Marco: de hecho, hace un año más o menos estaba en el mercado de San Agustín (GR) y tenían unas cerezas del tamaño de un melón (bueno, un poco más pequeñas pero no mucho). Le pregunté al hombre de dónde venían y me dijo que de la isla de Vancouver!! Por eso estaban a 14 euros el cuarto de kilo. Para un antojo, vamos.
Alexis: yes, yes. Como dice Marco hay cosas que bueno, pasan (té, aceite de oliva) pero que estando rodeados de mar se hagan estas cosas ... tremendo.
Javi: cuando vengas te llevo, es de lo más entretenido. También tienen tomates feos, por cierto. Lo del huerto es muy buena idea (trabajando en ello estamos en esta esquina de Montreal) pero no estoy segura de que los tomates crezcan bien en lo alto de un 18 wheeler!! XD Vas a tener que dejar de hacer kilómetros para eso ...
Papá Jules: en Mongolia también desayunabas espaguetis con tomate. Creo que las leyes de la normalidad no se aplican por allí ;o)
Un abrazo!!!!!
Si no recuerdo mal, en Quebec pasa lo mismo que en Brasil: el pescado tiene peor "status" que la carne, y, en consecuencia, es muchísimo menos popular. Hay que recordar que aunque Canadá fue fundada por pescadores (muchos de ellos vascos, by the way) la inmensa mayoría de lo pescado se iba a Europa en barriles sin siquiera pasar ante los ojos de los colonos. Recuerda además que a pesar de que el San Lorenzo ha sido uno de los ríos más piscosos del mundo, los quebequenses han preferido siempre poner cualquier tipo de carne en la tourtiére (¡incluso ardillas!) que rebajarse a incluir pescado.
Mientras la gente en Quebec se creyó lo de la Cuaresma, el consumo de pescado tuvo un pase, pero ahora ya no. El único pescado que se consume hoy en día es el que viene envasado en cajas, empanado en migas de un naranja radioactivo o cubierto de lo que llaman "limón", que es básicamente ácido cítrico, colorante y especias. (Y a 34 dólares el kilo de fletán - ésta semana en IGA - no se lo reprocho.) En consecuencia, las pescaderías de verdad, especialmente en el Jean-Talon, que sirve a las comunidades étnicas de la Main, trabajan especialmente para los que sí comen pescado: italianos, griegos, portugueses y españoles. Y como los lusitanos no cuentan (porque lo suyo es el bacalao salado) el pescado que se sirve es el que la gente sabe cocinar: el pescado del Mediterráneo.
Me acuerdo mucho de vosotros, incluso de los que no conozco, cuando me paseo por los exteriores de mi casa, me acerco al huerto y cojo un tomate directamente de la mata y me lo como de dos o tres bocados. Así recién cogidos es como de verdad saben a tomate. Eso se aplica también a nuestros pepinos, pimientos, berenjenas, calabacines, higos, etc (por no hablar de los huevos). Así que ya sabéis, estos días son una buena fecha para acercarse al sur. Nuestra casa es vuestra casa. Besos
Thiago: no estoy segura de que el pescado esté tan infravalorado como tú dices, pero sí que es verdad que las pescaderías tienen a la población de la cuenca del Mediterráneo en mente cuando escogen la mercancía (por eso a mi me resultó de lo más natural comprar en un sitio de esos, porque todo es familiar). Sobre todo en Jean Talon.
En los bistros pijos de estilo francés siempre presumen mucho de su pescado. Yo creo que le dan a los dos palos, aunque sí ... el pescado siempre aparece después del foi gras con sal gruesa, el aperitivo de médula ósea (bone marrow, cómo se diga eso en castellano) los caracoles en su salsa y otras guarradas. De los platos vegetarianos no hablamos, ejem.
Ismael: a ti lo que te gusta es dar envidia. Gracias por la invitación, a ver si podemos ir pronto!
Abrazos :o)
jajaja, no, en Mongolia desayunabamos leche en polvo bien disuelta en agua potabilizada con pastillas de cloro (hmmmm) y lo más parecido a galletas que encontrásemos por los pueblos...que a veces eran una suerte de panes dulces duros como piedras...
por cierto, la leche en polvo, que compró uno de los tres, que no digo quién pero yo no fui, resultó ser leche infantil de continuación, hmmm, lo que el cuerpo necesita...ñam! en medio de kazajstán y hasta el principio de mongolia pudimos camuflar el sabor a cloro con nesquick, que encontramos en un mercado...también nos chocó ver pastillas de caldo "gallina blanca", como suena, en un pueblucho de Mongolia...en la sección de comida para la gente vip...lo que es la globalización...
Y lo de los macarrones con tomate cuándo fue? Anda que no tienes tú historias de ese viaje, jajajaja ... leche de continuación eh? Seguro que fue Aran, le como anillo al dedo XD XD XD
Soy senegales y llevo ya 30 años con los ojos abiertos y no estoy de acuerdo con gente que nunca ha estado en Senegal y no sabe de nada de las realidades del país y se atreven a fijarse de la base de los medios de comunicaciones o de oganisaciones internacionales para dar informaciones falsas.
Soy africano y puedo darte más que ni una organisaión internacional no puede darte.
El systema público senegales no puede dar estos niños a comer y el systema tradicional puede darles a comer.
Vete a Senegal, haz investigaciones, escucha la versión de los propios talibés, escucha la version del marabout, escucha la version de los padres y escucha la version de los Senegalese viviendo a Senegal, y veras de qué se trata.
Hola Anónimo. En primer lugar, gracias por el comentario. Ojalá lo hubieras escrito en la entrada sobre los talibés, por alguna razón sale en un post que escribí hace tiempo sobre pescado.
Es una gran alegría tener comentarios de gente de Senegal. De todas formas, creo que me has malinterpretado. Sí he estado en Senegal, sí he hablado con padres de talibés (de los que aprenden el Corán, no de los otros) y sólo una parte de lo que he puesto en la entrada viene de organizaciones internacionales que trabajan en el país.
La entrada es una respuesta con un poco más de información (espero) que la que dan normalmente los medios. Unos medios criminalizan a todos los marabouts, y lo que yo digo es que hay marabouts y "falsos" marabouts. Con los que tengo más problemas es con los segundos. Y desde luego con la explotación de los niños talibés que se ve en las calles de Senegal.
Pero estoy de acuerdo contigo en que hay muchas cosas que el gobierno no puede dar a la población senegalesa y que instituciones tradicionales sí pueden. La solidaridad, por ejemplo, es un valor muy arraigado sin el que gran parte de la población no podría salir adelante.
Creo que quizás si lees la entrada de nuevo sin intentar adivinar quién soy y de dónde vengo te darás cuenta de que hay muchas más cosas de las que piensas en las que estamos de acuerdo.
Un saludo desde Montreal :o)
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