9 may 2008

Become an activist: get naked!! (part II)



Hace tiempo prometí que contaría una historia de activismo “al desnudo” que sucedió en el 2002 en Nigeria. En post original hablaba de activismo naturista en Canadá (por cierto, aquella entrada me valió un enlace de la Asociación de Naturistas Vascos). Esta entrada va sobre otro tipo de activismo, también relacionado con el desnudo pero de otro tipo y en otro lugar.

En esta ocasión, un grupo de mujeres nigerianas consiguieron, en 10 días y sin derramamiento de sangre, lo que distintas organizaciones medioambientales y pro-derechos humanos no habían conseguido en varias décadas de enfrentamientos violentos: que la multinacional petrolera Chevron se comprometiera a dejar vivir un poquitín mejor a la población local. Y lo consiguieron montándose en varias plataformas de la empresa, cantando y bailando, y amenazado con quitarse la ropa. El mensaje era simple: no tenemos nada que perder. Nuestras demandas son simples: que deis trabajo a nuestros hijos y maridos, que mejoréis vuestras practicas medioambientales, que devolváis a la comunidad algo de lo que nos quitáis mediante la construcción de infraestructuras básicas y escuelas, y que ayudéis al desarrollo de la zona mediante programas de micro créditos.

Chevron no es la única empresa con malas practicas en la zona, pero si que es una de las principales. La importancia de la industria petrolera en Nigeria es enorme: el petróleo proporciona mas del 40% del Producto Interior Bruto del país. Sin embargo, lo que se queda en Nigeria es solo una mínima parte de lo que las petroleras sacan, y poco o nada llega a las personas que viven en las inmediaciones de las refinerías. Las leyes exigen poco a las grandes empresas y a eso se añade lo que se lleva la corrupción. Por lo general la población vecina sale muy perjudicada, porque las petroleras no contratan a trabajadores locales y las malas practicas medioambientales hacen que la pesca desaparezca y la tierra se vuelva prácticamente estéril, por no hablar de los niveles de asma, cáncer y otras enfermedades producto directo de la contaminación medioambiental. No es de extrañar por tanto que a lo largo del tiempo la situación haya resultado en disturbios (normalmente violentos) en los que la policía acababa dando palos a diestro y siniestro.

Hasta que las mujeres amenazaron con quitarse la ropa.

Dicen que llegaron cantando y bailando y ocuparon las plataformas de Chevron, interrumpiendo el trafico de barcos y aviones y parando la producción. Que dijeron: si no escucháis nuestras demandas, en 10 días nos quitamos la ropa. Y que la amenaza era de tal calibre, que los políticos, los caciques locales y los mandatarios de Chevron en seguida dijeron que si. Y efectivamente, llegaron a un acuerdo. En menos de diez días. Después de décadas de lucha violenta.

Otras mujeres en otras partes del mundo han utilizado el desnudo como arma política (por ejemplo, en Estados Unidos en varias protestas contra la guerra de Irak). En el contexto occidental el desnudo viene a significar vulnerabilidad y el fracaso del Estado en su obligación de proteger a sus ciudadanos: desnudo, el ser humano deja de ser un actor político y se convierte en un animal expuesto, sin protección, sin derechos. Un cuerpo desnudo es un cuerpo que el estado no ha sabido proteger. Las fotos de Abu-Grahib, por ejemplo, son de cuerpos sin derechos (el “homo sacer” de Agamben, para los nerds).

En el contexto de Nigeria, el cuerpo desnudo de una mujer madura es una maldición y una vergüenza para los que le han hecho llegar a tal extremo. Es también una de las pocas armas de protesta política que las mujeres pueden utilizar de forma legitima, aunque solo se utiliza en casos de deseperación absoluta en los que hay poco o nada que perder. Dice un antropologo que:

La exposición intencional de la vagina por parte de una mujer madura [en el contexto de Nigeria] es un acto de extrema desesperación, una amenaza que solo usa cuando siente que sus derechos y obligaciones mas fundamentales, y de hecho su misma dignidad como mujer están en peligro y otros métodos de persuasión se perciben como poco efectivos, de manera que tiene poco que perder. Este tipo de acto desesperado es extremadamente peligroso para una mujer; cuando un grupo de mujeres se reúnen y utilizan el desnudo con una forma de amenaza colectiva (…) el poder acumulado de su feminidad es enorme y [en este contexto cultural] aterrador.


Según una académica nigeriana, la potencia de “la maldición de la desnudez” viene de la asociación que se establece entre el cuerpo femenino y el mundo de la magia. Y 2.000 mujeres / madres de entre 30 y 90 años amenazando con quitarse la ropa son muchas maldiciones juntas, mucha culpa, y mucha vergüenza.

Así que ahí queda una historia, un poco larga y no muy bien contada, de un caso de lucha no violenta con "final" "feliz".

Sources:
- Assessing Accomplishments of Women’s Nonviolent Direct Action in the Niger Delta by Iyenemi Norman Wokoma.
- Women’s Aggressive Use ofGenital Power in Africa, by Phillips Stevens.
- Nigerian Women End ''Stand-Off'' with Oil Company.

1 comentario:

Jules dijo...

Impresionante documento.
No lo conocía y me ha gustado mucho leerlo.
Gracias Celia
Besos

Jules