29 ene 2008

'Danger is my middle name'

El otro dia en el Globe and Mail (el principal periodico de Canada, primo lejano de El Pais) salio una noticia curiosa sobre gente que se cambia de nombre. En Canada, como en muchos otros sitios, lo de cambiarse de nombre es algo de todos los dias, sobre todo para las mujeres que segun se divorcian, se casan, y se vuelven a divorciar van cambiando de nombre como quien cambia de bragas. Por supuesto eso complica algunas cosas, porque a ver: como encuentras a tus antiguas compañeras de instituto? Con el cambio de nombre hay que renovarlo todo: el carnet de conducir, el pasaporte, la tarjeta de la seguridad social, los titulos academicos ... De verdad que con los lios que llevo con la Complutense simplemente para que me den mi titulo (por el que, por cierto, he pagado un paston, asi que ya podian ponerme las cosas mas faciles) no quiero ni imaginarme andar con papeleos de este calibre.

A mi la idea de que si me caso me tenga que cambiar el nombre me cabrea -- ni que fuera una vaca o algun tipo de propiedad privada!! Pero el caso es que aqui, lo mismo que a mi me parece de lo mas desagradable que alguien de por sentado que yo algun dia llevare el apellido Aylett (ja!) a los canadienses les parece un obstaculo infranqueable que la mujer no cambie de nombre al casarse. Porque a ver: en el caso de que la madre quiera ir a recoger a sus hijos al colegio y no tengan los mismos apellidos, como van a saber los profesores que se trata de su madre y no de una impostora? (!?!?!?!?) O en los papeles del seguro, como se puede demostrar que una pareja esta casada si no tienen el mismo nombre? Yo (claro) flipo, porque a ver, hay mil maneras de lidiar con eso, pero a veces cuando hablo del tema con mis amigos/as tienen la misma reaccion que si dijera: 'quiero ponerme un burka para ir al gimnasio porque es lo que hacemos en mi pais.' Vamos, como si fuera una fundamentalista cultural o algo asi por no querer cambiar de nombre. Pero es que si cambio de nombre lo hare porque a mi me sale de la punta de la nariz, y no porque me lo manden. Ni que decir tiene que la posibilidad de que el marido adopte el nombre de su seNora esposa ni se contempla (ein?!?!).

{{Hasta aqui el gritar al viento (es que el asunto me toca la moral).}}

El caso es que el articulo del Globe and Mail hablaba de las facilidades que tienen los britanicos para cambiar de nombre: por ejemplo, el tramite se puede hacer en una mañana y cuesta unos 60 euros (comparar con: ir al Ministerio de Justicia ir al Registro Civil presentar la partida de nacimiento y la partida de bautismo [y si no se esta bautizado que?] presentar testigos pagar una pasta escribir una carta pidiendo el cambio de nombre demostrar que cumple todos los requisitos ... y esperar). El resultado es que se espera que en el 2008 unos 70,000 britanicos se cambien el nombre (pero como estan acostumbrados, pues no se montan lios ni nada de eso).

Las razones por las que la gente se cambia el nombre (aparte de por casamiento) son varias, pero por lo visto el caso mas comun es el de gente con apellidos 'exoticos', *sobre todo si suenan arabes* (porque ya sabemos todos que los arabes son unos terroristas, fundamentalistas e hijos de Ala -- por cierto que eso se llama sarcasmo). Esta buena gente esta tan cansada de que les sometan a interrogatorios interminables cuando viajan a los EEUU y no les contesten a las demandas de empleo que optan por cambiarse el nombre y pasar, por ejemplo, de Mohammed a Michael o de Karim a Kevin. Y es que es verdad que si un empresario ve un apellido arabe en el curriculum lo mas normal es que ni se moleste en investigar mas.

Pero por supuesto, de todo hay en la viña del Señor y has razones menos serias para cambiarse el nombre ... como por ejemplo el caso citado en el articulo de un hombre que decidio llamarse Capitan Superpoder (Captain Superpower) o de otro que decidio bautizarse como Jam Danger Sponge para poder decirle a las chicas "mi nombre es peligro, nena..."

4 comentarios:

Jules dijo...

pues sí, siempre me ha parecido bastante lamentable lo de cambiarse de nombre por obligación. debido a eso no puedo encontrar a una amiga de inglaterra, en cuya casa estuve viviendo durante un mes con una beca de inglés, porque perdimos un poco el contacto cuando se estaba separando...y a tomar por saco, ya no se llama Louise Williams, sino Louise ¿?¿?¿?¿? y ni puedes preguntar...
y en caso de aceptar barco, lo de que los tíos no contemplen el ser ellos los que se cambien ya es para darles collejas...
además, es como borrar el pasado de uno. Esti ahora está pensando cambiar el apellido para unir los dos con un guión y así no perder el segundo, Borque, que es bastante inusual, e intentar hacer que dure un poco más.
Bueno, y tras todo esto me despido.
Te acompaño en la lucha anti-cambios de nombre.

Julio
Presidente de la delegación española de la Asociación Lunática por la defensa del apellido propio de las mujeres.
:)

Anónimo dijo...

Pues me uno a la liga, que a mí este tema también me toca mucho la moral.
Y es que lo más increíble del caso es que algo que a nosotros nos parece tan de cajón (¡¡¡¡que estamos en el siglo 21!!!!) ellos lo escuchen con tanta extrañeza y caras raras.
En fin.

Lunatrix dijo...

Amen!! :o)

Anónimo dijo...

Ufff!!!!Esa misma rabia e incredulidad era la que sentía tu madre en Canadá hace ya la friolera de 24 años y...con los mismos argumentos que a tí me contestaban;todo sigue igal.Besos,inmaculada