Desde mi ventana no se ve el mar, aunque de vez en cuando se escuchan gaviotas. Desde mi ventana se ve una pared blanca, y a veces, con suerte, algun que otro rayo de sol. Las visitas del sol en Vancouver son más bien escasas, menos mal que ya mismo le damos la vuelta al reloj y los días dejaran de menguar, que ya está bien...
Todo lo que no veo, a través de mi ventana, me lo puedo imaginar. Las caras de los que hace tiempo no veo, sus sueños; las peliculas que no se han hecho y los libros que no se han escrito.
...mirando por mi ventana me invento una tesis que poco a poco va llegando.
2 comentarios:
Hombreeeee!, cuanto bueno por aquí.
Tampoco para decir nada... que vi un post descubierto de comments y da tanta pena ver los posts destapados, con frío...
pues eso que la esperamos leer con alegría y devoción
Gracias por el calorcito, Miguel! Que es de tu vida? :-)
Publicar un comentario